Sábado 25 de mayo 2024

Toser o estornudar en el Everest puede dejar gérmenes que permanecerán durante siglos



1928 vistas

Gizmodo.- Una nueva investigación dirigida por la CU Boulder ha revelado el impacto de los turistas en el pico más alto del mundo. Además, puede arrojar luz sobre los límites de la vida en la Tierra y el potencial de vida en otros mundos. Y es que, los gérmenes que expulsan los escaladores, se pueden mantener allí durante mucho tiempo.

Tal y como explica el trabajo, la nutrida afluencia de turistas a esta zona del planeta cada año puede estar dejando algunos microbios que parecen capaces de refugiarse para sobrevivir en los afloramientos helados y desolados. Los investigadores han podido cultivar bacterias y hongos aislados de los sedimentos de la montaña, organismos que están inactivos en su mayor parte, y que pueden haber sido transportados desde un terreno menos extremo a la depresión sin nieve del Collado Sur por el viento... o por humanos.

Cuentan en su trabajo publicado en Arctic, Antarctic, and Alpine Research que las muestras no daban lugar a dudas: encontraron una “firma humana” de microorganismos congelados. Unos microbios que llegaron allí de una manera nada sorprendente: subiendo por la ladera del Everest en la nariz, la garganta y la piel de los escaladores.

No solo eso. De manera sorprendente, encontraron que algunos de estos organismos, incluidos Staphylococcus y Streptococcus, podrían permanecer inactivos pero viables durante cientos de años en las duras condiciones del Everest. Se trata de la primera vez que los investigadores identifican de manera concluyente microbios asociados a humanos a partir de muestras de alrededor de 8.000 metros.

Según explicó Steve Schmidt, autor principal del artículo y profesor de ecología y biología evolutiva: "hay una firma humana congelada en el microbioma del Everest, incluso a esa altura. Si alguien incluso se sonó la nariz o tosió, ese es el tipo de cosas que podrían aparecer.

Cuenta Schmidt que una de las cosas que más les impresionó fue que ciertos microbios que han evolucionado para prosperar en ambientes cálidos y húmedos, como nuestras narices y bocas, eran lo suficientemente resistentes para sobrevivir en un estado latente en condiciones tan duras y extremas.

Según narran los autores en el estudio:  Predecimos que si tomamos muestras en las áreas más utilizadas por humanos en la montaña, podemos encontrar aún más evidencia microbiana del impacto humano en el medio ambiente”

Con todo, los investigadores no creen que esta pequeña adición de gérmenes humanos al Everest tenga un gran impacto en el medio ambiente. Sin embargo, explican, el trabajo sí podría tener implicaciones para la búsqueda de vida extraterrestre, en el caso de que los humanos finalmente lleguen a, por ejemplo, Marte. “Podríamos encontrar vida en otros planetas y lunas frías”, cuenta Schmidt, “”y deberíamos tener cuidado para asegurarnos de no contaminarlos con los nuestros”.


Más contenido de #Temas