Con la precisin y objetividad que caracteriza a la cultura alemana, este trmino que podra ser traducido al espaol como poltica de la realidad fue acuado por Otto von Bismarck, conocido como el Canciller de Hierro por su mano dura y determinacin en el manejo de todos los asuntos concernientes con su pas, con un alcance mayor que el de la diplomacia tradicional, soslayando principios ticos, tericos o morales, especialmente cuando se trataba de evitar la guerra; encontrar la paz y el equilibrio de los poderes entre los imperios europeos, como le fuera encomendado por el prncipe Klemens von Metternich.
Uno de los precursores ms famosos de esta doctrina fue Nicols Maquiavelo que en su obra El Prncipe sostiene que la nica preocupacin de un gobernante debe ser la de buscar y retener el poder para conseguir el beneficio de su Estado. Para ello proclama que toda consideracin tica o religiosa es intil. Sostiene adems, que el bienestar del Estado depende de que el prncipe aprenda a utilizar el mal para lograr el bien, asumiendo que ste deba realizar los engaos e intrigas necesarias para no caer en los engaos e intrigas de sus rivales.
Extrapolando la aplicacin de este mtodo a lo que est sucediendo entre Irn y USA, cuyos presidentes han iniciado conversaciones, que hasta hace unos das habra sido absurdo siquiera suponer, muy bien podra implicar el sacrificio de Bashar al- Asad en Siria, para lograr un buen acuerdo de paz y amistad, luego de tres dcadas de feroz beligerancia. Entonces, no es nada aventurado vaticinar que algo similar pudiese ocurrir tambin con los pases que conforman la ALBA, y especialmente en Venezuela. Sabemos que la cada del rgimen de Maduro decretar el inminente derrumbe de todo el sistema montado por el Foro de Sao Paulo, creado y administrado por Fidel Castro y cuya contribucin al paraso chavista fue venderle una franquicia de la revolucin cubana como si la de Mc Donalds se tratara, con la diferencia que sta fue mil veces ms cara. Es ms, en los 14 aos del chavismo maduro, la expoliacin cubana sufrida por el rico pas petrolero fue mucho ms costosaque la que le cost a la extinta Unin Sovitica.
No es difcil para los hermanos Castro intuir que la vaca ha sido exprimida hasta su ltima gota de leche y, a pesar de contar con un tonto til que la administra y sigue obediente a sus instrucciones, lo que no sabe o no entiende es que lo que les sirvi a ellos no es lo que puede serle til a l. Se puede tratar con los gringos de cualquier tema, desde la prostitucin hasta el narcotrfico, siempre y cuando exista dilogo serio de por medio. Cuando un poltico se fanatiza, se enceguece o simplemente se ofusca con el clich del antiimperialismo y no sale de ese tema, para los yankees es un imbcil intratable y por lo tanto, un perdedor de tiempo. Es el ejemplo de: Gadafi, Ajmadineyad, Chvez, Noriega, por citar unos cuantos.
Es obvio que los Castro estn conscientes de que ya es poco lo que se puede seguir mamando de la teta venezolana y, como astutos sableadores que son, necesitan llegar lo ms pronto posible a un acuerdo con EEUU. Para ello, qu mejor que canjearla con los gringos por la paz en la regin; por los clanes de la droga; por los enemigos anti imperialistas, a cambio del levantamiento del embargo econmico y un poco de oxgeno que les permita seguir reteniendo la monarqua comunista. De esta manera, ni Otto von Bismarck, ni Meternich habran soado la utilidad que prestara la Realpolitik, en el futuro de la ALBA.