Viernes 05 de junio 2026

La paciencia de Rodrigo



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Han muerto un total de trece personas como consecuencia de los bloqueos salvajes que ha ordenado el narco mayor desde Chapare.



Y el presidente Rodrigo Paz dice al país que pronto se verá el resultado de su paciencia, es decir de su inacción, de su desidia, como dijo el expresidente Jorge Tuto Quiroga.



Otra cosa que dijo Tuto es que gobernar es tomar decisiones, no es viajar al exterior para tomarse fotos con Trump y asistir a reuniones.



Cuando comenzó el actual infierno, si nos atenemos a lo que dijo Tuto Quiroga, Rodrigo Paz tenía que decidir entre dos opciones: renunciar o llamar al Comando Sur de Estados Unidos.



No hizo ninguna de esas dos cosas, no dictó Estado de Sitio o lo que se llame, no ordenó la toma del Chapare, para que deje de ser un estado adentro de otro Estado, como dijo Miguel Wiñaski en Clarín.



Tampoco, para practicar un poco de política, indultó o liberó a alguno de los mil presos políticos que dejó en las cárceles el narco mayor.



Su renuncia hubiera dejado otro problema al país: nadie aceptaría a Lara como presidente, que sería como el retorno del narco mayor a la presidencia.



Por lo tanto, la opción mejor es llamar al Comando Sur, cuyo comandante estuvo de visita fugaz el 29 de abril pasado.



Ese día fue muy importante, porque al día siguiente el narco mayor, temeroso de que el Comando Sur destroce su refugio y elimine los cocales con glifosato, además de acabar con todos los narcos, con él a la cabeza, rompió con Rodrigo, le declaró la guerra.



Y dijo que él había hecho presidente a Rodrigo porque era el mal menor, admitiendo que él sigue manejando el fraude electoral armado por los venezolanos para su dictadura.



Y comenzó el tormento de Bolivia. Los bloqueadores asalariados, que reciben narco-dólares como pago diario, han crecido y ahora hay 100 bloqueos en el país.



La novedad es que Cochabamba le gana en bloqueos a La Paz, la ciudad mártir, la que fue tumba de tiranos hace muchos años.



Es que Cochabamba tiene gobernador narco y en lugar de condenar los bloqueos, los alienta.



La idea es acabar con Bolivia para que sea el reino de las mafias, como ocurre en todos los estados fallidos, entre ellos Somalia, en África, y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), ambas en 1991.



Falta muy poco para que Bolivia siga ese camino y quizá su territorio termine repartido entre los vecinos.



Siglo21bolivia.com