A muy pocas horas antes de que S.E. visite al Sumo Pontfice, el ex presidente del Servicio Nacional de Caminos (SNC), Jos Mara Bakovic, envi una carta al papa Francisco, dndole a conocer que en Bolivia se est viviendo una persecucin de diferentes tipos, a los cuales l estaba siendo sometido desde hace varias gestiones atrs.
En dicha misiva le expresaba a Su Santidad que la esperanza era lo nico que le quedaba y ella sera lo ltimo que perdera, para luego aadir: La tortura fsica y los campos de concentracin han sido reemplazados por un acoso judicial saudo que incluye ms de 70 causas abiertas en mi contra, en siete departamentos de mi pas, incluyendo dos prisiones ilegales con una tercera ya anunciada. Mi salud est agotada, fsica, psquica y financieramente.
Ante semejante vaticinio, Qu es lo que los bolivianos deberamos inferir de su tormento? Es acaso posible que la poltica de la prebenda y del asistencialismo nos haya deshumanizado al extremo de envilecer de una forma tan grosera nuestras instituciones llamadas por ley para velar por nuestra seguridad jurdica y nuestras garantas ciudadanas, hasta el extremo de claudicar ante una gavilla de rufianes, extorsionadores e insensibles burcratas judiciales?
Un masivo infarto tronch su vida cuando transcurrieron apenas 38 das de esa premonitoria epstola. El luctuoso desenlace se produjo en La Paz, a donde viaj convocado por el Ministerio Pblico, contra la opinin de forenses de Cochabamba que haban advertido sobre los graves riesgos que la altura representaba para su delicada condicin cardiaca. No obstante dicha advertencia, la fiscala insisti hasta lograr que malos y serviles forenses de Sucre dictaminaran que Bakovic poda hacer el viaje desde Cochabamba, donde resida, hasta su patbulo en la sede de gobierno.
El Art.115 de la Carta Magna seala: Toda persona ser protegida oportuna y efectivamente por los jueces y tribunales en el ejercicio de sus derechos e intereses legtimos. El Estado garantiza el derecho al debido proceso, a la defensa y a una justicia plural, pronta, oportuna, gratuita, transparente y sin dilaciones En el caso de Bakovic, fueron violados todos y cada uno de estos enunciados, hasta llegar a la ejecucin extrajudicial, por un poder que se prosterna ante fuerzas ocultas que utilizan la democracia como una patente de corso para cometer sus tropelas. Con la misma frialdad y sevicia que lo hicieron enlos casos de Guillermo Fortn, Leopoldo Fernndez, Fernando Kieffer y ahora la ex alcaldesa de Sucre Aid Nava.
Como un corolario para este triste desenlace, acude a nuestra memoria un pasaje que cuenta que dos amigos caminaban por la playa y al hacerlo, dejaban sus huellas sobre la arena naturalmente. De pronto el cansancio los venci y, al despertar de un ligero sueo, uno de ellos vio que las huellas ya no eran cuatro sino solo dos. Entonces le grit a su compaero: Por qu me abandonaste? A lo que ste le respondi: Jams te abandon, lo que pasa es que te tom en mis brazos cuando estabas al borde de desfallecer por el cansancio! Qu bello sera que los bolivianos recuperemos esta sensibilidad y paremos de cebarnos con la desgracia del prjimo en pos de obtener un ttrico trofeo por genuflexos.