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Errar es humano y perdonar es divino, reza el adagio, pero sabemos que hay errores poco humanos por lo inexplicables que si bien reclaman perdn, ste no viene al caso ante la frustracin que se ha transformado en desencanto y hasta en bronca generalizada de la mayora de la poblacin boliviana de toda regin, comarca, ciudad, poblado y lar. Este es el caso engendrado por la poltica econmica que ha venido practicando el gobierno del Estado Plurinacional en la forma ms atrabiliaria e increble. Y ante los errores sus representantes mximos piden nada menos que perdn!... seguramente a los movimientos sociales como si estos estuviesen conformados solamente por adeptos al gobierno cuando la miopa poltica de ste hace vista gorda de su propia impopularidad que no solamente se vienen registrando en las encuestas sino en las calles, en las plazas y en las conversaciones de caf y de chicha. Una cosa es dispararse al pie, otra es seguir disparando en un afn enfermizo hiriendo a inocentes que por estar al contorno reciben consecuencias inmerecidas que solo engendran ms desilusin, traducida en paros, proclamas, manifiestos, manifestaciones, huelgas y cientos de comentarios diarios que desmenuzan los errores cometidos por lo que piden perdn cuando de lo que se trata es dar golpes a los timones del Estado.
La verdad es que la creciente secuela del imperdonable gasolinazo de diciembre debi haberse discutido antes de tomar la tonta medida no solamente al nivel rgano Ejecutivo, sino al nivel empresarial y educativo por la sencilla razn ms conocida que el aire que muchas cabezas piensan mejor que unas cuantas sobre todo cuando se trata del bolsillo de la gente, de su salud y de su relativo malestar porque bienestar, hoy, muy pocos conocen. Y esto porque tenemos que importar desde gasolina hasta azcar que la informalidad de procederes y favoritismo distorsiona hasta el asco del agiotaje.
La secuela del gasolinazo incluye no haber reemplazado a los ministros que fueron su causa lo que demuestra el poder de stos sobre los que piden perdn e incluso sobre Su Excelencia. Cuando el poder lo ha dado el voto de la gente al Presidente y al Vicepresidente, y a su Congreso, nunca a las ideas incoherentes y hasta alocadas de unos cuantos ministros que deben ser reemplazados.
Lo inaceptable es que se pida perdn en nombre de esos ministros que cometieron errores graves que seguramente se repetirn porque ellos continan como si tuvieran poder de hipnosis sobre sus superiores y sobre las onGs que todava pululan de una u otra forma. De all que ms que pedir perdn en este momento se trata de corregir errores y cantar polticamente las correcciones de modo que stas signifiquen un giro en lo que va del mentado cambio que en materia econmica, entre otras, se ha aplazado y se continuar aplazando si creemos que la mayora de los movimientos sociales entiende lo que el Gobierno quiere decir con eso de que el siguiente paso es dizque controlar la economa, como si la inmensa informalidad y el narcotrfico fueran controlables cuando la verdad es que actan sin control al mejor estilo neoliberal.
Una de las tonteras ms grandes es engaar pretendiendo que la mentada devaluacin del dlar beneficia al pas. No, lo perjudica porque se ensaa con premeditacin alevosa y ventaja con la agricultura del Oriente de Bolivia al disminuir su ingreso en moneda boliviana que es con lo que paga la mayora de sus costos. Ya lo han dicho incluso en La Paz: deje en paz a los agricultores orientales que son los que alimentan en gran medida al pas y exportan pese a las trabas e inconvenientes burocrticos. Incluso les han prohibido exportar alimentos lo que no solamente es perjudicial sino estulto porque exportar da mrgenes para satisfacer la demanda interna.
Insisto, corregir errores es ms politicastro y menos estrambtico que pedir perdn porque ser perdonado, si tal es posible, jams corregir nada.