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Viajar al Primer Mundo nos confronta con una realidad diferente. Las comparaciones con nuestro pas son inevitables.
Encontramos Estados serios, que planifican y cumplen lo planificado. Nos encontramos con la democracia autntica y una clase poltica superior, que hacen constituciones y leyes que son verdaderos contratos sociales al estilo Rousseau, nacido del consenso popular. Encontramos una sociedad y un Estado que cumple las leyes, por grandes o pequeas que sean, usando la fuerza legtima si fuera necesario.
Encontramos ciudades limpias, ordenadas y ciudadanos que respetan a nios, ancianos y minusvlidos.
Y no se trata de deidificarlos, porque tambin ellos cometen grandes errores, pero son de lejos naciones con niveles de evolucin econmica, poltica y social muchsimo ms elevados.
Es slo volver al Pas para comenzar a notar las diferencias. El contacto con migracin y la aduana nos hace volver a la realidad. Luego comenzamos de nuevo a interactuar con un Estado poco serio y sin planificacin, con una clase poltica poco ilustrada, que no entiende ni respeta la democracia. Clase que lleg al extremo aberrante de hacer la constitucin en un cuartel militar matando gente, que no representa ni de lejos un verdadero Contrato Social. Nos encontramos con una sociedad de vivos, que no cumplen las leyes, ni siquiera las de trnsito. Nos encontramos con ciudades donde la limpieza y el orden no es su principal virtud. Encontramos un Estado que no respeta los menos favorecidos de la sociedad, donde la polica apalea reiteradamente a minusvlidos (El Pas de Espaa 25-02-12).
Ciertamente me siento muy triste de decir todo esto, porque amo a esta tierra. Aqu nac y aqu morir, pero ello no cierra mis ojos a la realidad. La verdad nos hace libres, ella es el punto de partida para el cambio.
Por qu ellos progresan y nosotros no? Son superiores a nosotros? Cul es la diferencia fundamental? Mucho he meditado y conversados con nuestros migrantes exitosos, que viven en esos Pases, sobre el tema. Llegu a la conclusin que la cultura es la diferencia fundamental. No son las razas, ni los recursos naturales, ni tampoco la posicin geogrfica.
Es la cultura de la seriedad, frente a la cultura de la informalidad. Es la cultura de la planificacin, frente a la cultura de la improvisacin. Es la cultura de la tica, frente a la cultura del relativismo. Es la cultura de la seguridad jurdica, frente a la cultura del meterle nomas (Los tiempos 16-08-09). Es la cultura de la democracia autntica, frente a la cultura de la democracia de pantalla. Es la cultura de la ilustracin, frente a la cultura de ignorancia. Es suma, es la cultura de hacer bien las cosas, frente a la cultura de hacerlas mal.
Tenemos gente de alma buena, excelente materia prima, pero son los polticos, filsofos y lderes, los que escogen el camino a seguir. Desde el pueblo llano no es mucho lo que se puede hacer, slo rogar a Dios por la llegada de padres fundadores que nos saquen de la postracin.
jimiortiz@cotas.com.bo