Miércoles 24 de junio 2026

Fija cuatro años para su recuperación

El Presidente Paz reconoce la existencia de repúblicas independientes en Bolivia



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El Presidente Rodrigo Paz admitió de forma inédita y ante el alto mando de la Policía que el Estado boliviano ha perdido el control de su soberanía territorial, reconociendo la existencia de regiones enteras que operan al margen de la Constitución y bajo el mando de organizaciones locales. La sorpresiva declaración quiebra décadas de retórica oficial que intentaba minimizar la pérdida de autoridad gubernamental en el área rural.

Durante el Acto de Iza del Pabellón Nacional en conmemoración al Bicentenario de la Policía Boliviana, en plena plaza Murillo, el mandatario lanzó la demoledora sentencia: "Vamos a recuperar cada uno de los territorios que hoy en día no nos pertenece porque algunos creen que es territorio no boliviano". La frase causó un inmediato impacto político en los círculos de inteligencia y del Poder Ejecutivo.

El jefe de Estado fijó un plazo de poco más de cuatro años para revertir esta alarmante situación de ingobernabilidad nacional, advirtiendo de forma tajante que en el país "no hay dueños ni de territorios ni de sectores". Paz remarcó que las instituciones del orden público harán cumplir las leyes conforme lo decidió el pueblo boliviano en las urnas.

  • 🗺️ Pérdida del control fiscal y aduanero en extensas zonas fronterizas donde el contrabando de mercadería y el desvío ilícito de carburantes operan bajo sus propias leyes gremiales.

  • 🚨 Restricción de ingreso ordinario para los contingentes de la Policía Boliviana en regiones corporativas agrarias que exigen autorizaciones sindicales previas para transitar.

  • ⛓️ Incremento de actividades ligadas al tráfico de sustancias controladas y la explotación de minería ilegal en parques nacionales considerados áreas de nadie por las fuerzas del orden.

  • 📜 Violación flagrante del Artículo 1 de la Constitución Política del Estado que consagra a Bolivia como un territorio unitario, indivisible y con soberanía plena e inalienable.

Aunque el mandatario evitó mencionar regiones específicas en su discurso, sus palabras apuntan de forma directa al Trópico de Cochabamba y a los bastiones controlados por la Central Obrera Boliviana. Estas declaraciones desnudan por completo la incapacidad real que tuvo el aparato estatal para frenar de manera oportuna los recientes cincuenta días de bloqueo de caminos.

Analistas jurídicos y constitucionales advierten que la admisión del Presidente representa una confesión de vulnerabilidad institucional sin precedentes en la historia democrática reciente. Al prometer que va a "recuperar la patria completa", el jefe de Estado asume implícitamente que la actual administración gubernamental claudicó ante los poderes fácticos locales.

Desde las bases de los sindicatos cocaleros y las facciones campesinas radicales, la advertencia presidencial ha sido catalogada como una abierta declaración de guerra interna. Los dirigentes de estos sectores anunciaron un repliegue estratégico hacia sus comunidades y amenazan con reactivar las movilizaciones si se vulnera su autonomía territorial mediante la aprehensión de sus líderes.

El acto solemne frente a las fuerzas del orden concluyó con un llamado gubernamental a la subordinación constitucional absoluta y al cumplimiento del mandato popular de 2009. Sin embargo, la opinión pública percibe que el anuncio presidencial llega tarde y que desmantelar estos feudos corporativos requerirá una fuerza policial que el Ejecutivo no ha demostrado tener.

El Dato de Cierre Al confesar públicamente que existen zonas fuera de la soberanía nacional, el Presidente Rodrigo Paz oficializa el fracaso del Estado unitario y siembra un escenario de peligrosa confrontación civil para los próximos cuatro años de su mandato.


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