Jueves 18 de junio 2026

Sale al-Bashir, queda su estela en Sudán



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El dictador, general Omar Hassan al Bashir gobern y el pueblo lo soport 30 aos, ms tiempo que ningn otro lder desde que el pas devino independiente en 1956. Fue visto internacionalmente como un paria. En los 1990 agasaj a Osama bin Laden lo que hizo que EEUU activase sanciones que en 1998 incluyeron el bombardeo de una fbrica en Jartum por considerarla allegada a Al Qaeda. Gobierna los 21 aos que dura la desastrosa guerra del sur de Sudn en la que hace arrojar bombas de barril de aviones en poblaciones indefensas, incendia iglesias cristianas, niega enviar alimentos a habitantes de las montaas Nuba, tortura prisioneros vctimas de la terrible Janjaweed, la milicia del gobierno, en tanto EEUU, Reino Unido, Unin Europea, Unin Africana, China, Rusia y los pases del Golfo buscan luego maneras de avenirse con l. En 2011 el pas se divide y Sudn del Sur consigue su independencia. Pero al-Bashir sigue la lucha brutal con rebeldes en otras regiones del pas. Incluso enva miles de soldados a conflicto de Yemen donde todava estn y se ignora si sern repatriados.

El pueblo de Sudn acaba de sacar a al-Bashir. Pero otro general, A. Auf, ministro de defensa y confidente de al-Bashir, toma el poder, ambos acusados de haber cometido crmenes en Darfur lo que hace que la Corte Penal Internacional los impute por crmenes de guerra. Auf dura 24 horas y es reemplazado por otro general, A.B. Burhan, lo que no satisface al pueblo y sus aos de descontento, meses de protestas, docenas de muertos en manos de las fuerzas de seguridad, y perennes demandas populares de cambio, para por desgracia caer en manos de militares cmplices de al-Bashir. stos dizque anuncian que liberarn a los prisioneros polticos, y que se inicia un perodo de dos aos de transicin en que se suspende la vigencia de la Constitucin, y que el proceso ser dirigido por un consejo militar que por el momento disuelve el gobierno y declara toque de queda a partir de las 10 de la noche.

La proclama y sus bemoles enardecen a la poblacin que entre otras cosas denuncia el reemplazo de un ladrn por otro, y las redes sociales proclaman: si cay uno caer otro como tambin ocurri recientemente en Argelia donde el clamor popular depone al dictador lo que, junto a lo acontecido en Sudn, es posible que represente una nueva primavera rabe que de 2010 a 2013 demanda libertades civiles y polticas en los pases rabes. Comienza el 17, diciembre, 2010 en Tnez donde la polica decomisa la mercadera y cuentas de ahorro del vendedor ambulante, Mohamed Boauzizi, que opta por inmolarse en protesta. Durante su agona de das, el pueblo se rebela contra el dictador de Tnez, Zine el Adibine Ben Ali, que dimite. El mundo rabe imita a Tnez y los lderes de Egipto (Mubarak), Libia (Gadafi, con la ayuda de la OTAN), Argelia (Buteflika) pasan a la historia. En Siria y Yemen (el conflicto contina, y se ven seriamente afectados Al Assad, y Saleh, respectivamente. Solo Catar y los Emiratos rabes Unidos se vieron inafectados.

Como editorializa el Washington Post: El seor Trump debe aprender de la cada del seor al-Bashir. Lo que ha acontecido en Argelia y Sudn muestra que el ciego apoyo de su administracin a autcratas rabes como al-Sissi, de Egipto, y bin Salman, de Arabia Saudita, es apostar mal. Ya poda activar las sanciones globales de la ley estadounidense Magnitsku para juzgar y sentenciar a culpables de corrupcin y abusos en Sudn.