Viernes 26 de junio 2026

Cuando los Andes sollocen



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El conocido teorista y profesor estadounidense de economa, Hyman P. Minsky, (seguidor y suplementante de los planteos de J. M. Keynes) propendi ligar la fragilidad de los mercados financieros, en los ciclos normales de una economa relativamente organizada, con burbujas de inversiones especulativas endgenas e incluso inherentes a esos mercados financieros.
 
Mirando el asunto de otro ngulo y/o en otras palabras, Minsky postula en sus escritos que en pocas de prosperidad, cuando el flujo de caja de las grandes corporaciones aumenta por encima de lo necesario para cumplir con sus deudas, se gesta una especie de creciente euforia especulativa que tarde o temprano resulta en una formidable inhabilidad de pagar esas deudas lo que a su vez provoca una crisis financiera que tiene como caracterstica principal restringir el crdito lo que contrae an ms la posibilidad de crear empleo, aumentar la demanda agregada, recolectar ms impuestos que pagan sueldos y  beneficios sociales, etc. De ah que la inversin especulativa, las mentiras y corruptelas, que conducen a la internacionalizacin de sus nefastos tentculos, tengan que ser supeditadas a regulaciones que slo los gobiernos nacionales electos limpiamente pueden implementar y hacer respetar. Minsky hoy vemos que fue proftico.
 
Haciendo un paralelo entre el raciocinio econmico del Profesor y el presente geopoltico-social suramericano podramos decir que los seguidores recalcitrantes del Foro de San Paulo como los chavistas de Venezuela, ante la gravedad de la enfermedad de su lder, se estn portando como los inversionistas especulativos de los pases capitalistas porque como stos, que acaparan el dinero pisoteando regulaciones y hasta cambiando las leyes para favorecerlos, aquellos no solamente quieren soslayar leyes y constituciones sino que buscan acaparar el poder a como d lugar recurriendo incluso a un golpe de estado! que dara por tierra con la posibilidad de una eleccin presidencial que, por las urnas y pese a la ayuda cubana, podra apartarlos del poder de una vez por todas.
Desde luego achacaran el golpe de estado a las fuerzas de oposicin poltica al actual Gobierno de Hugo Chvez lo que les permitira pregonar a los cuatro vientos las razones por las que se veran obligados a simplemente tomar el poder por la fuerza. Y aqu es donde la cosa se pone continental.
 
Cuba necesita la ayuda que el gobierno de Chvez le ha estado proporcionando en forma sostenida no solamente con petrleo y derivados sino con discursos condenatorios del bloqueo norteamericano, de la exclusin de Cuba de la OEA y de las reuniones cumbre de las Amricas, etc. Incluso el presidente Chvez recientemente anunci que abogara por la expulsin de EEUU de la Corte Interamericana de DD. HH. Por todo esto y ms ser difcil que el Gobierno de Ral Castro no apoye  esfuerzos que prolonguen el chavismo en Venezuela. Por eso las repetidas reuniones recientes entre representantes de los gobiernos cubano y venezolano.
 
Pero tambin ser difcil que el gobierno de Brasil e incluso el gobierno de Colombia vean con buenos ojos una penetracin ampliada del populismo cubano en Suramrica. Venezuela tiene treinta millones de habitantes e ingentes reservas de hidrocarburos y otras riquezas que de caer en manos hegemnicas con nexos iranes y con gobiernos populistas como los de Bolivia, Ecuador, Nicaragua que a codazo limpio quieren ganar popularidad, y otros simpatizantes de conveniencia como Argentina. Si de las palabrotas, gritos e insultos se pasa a la confrontacin fsica, ser difcil que EEUU permanezca indiferente. Una cosa es el ro revuelto con pescadores financieros y politicastros, todos angurrientos, y otra muy distinta es el, o los ros teidos de sangre nada menos que con los picos andinos de espectadores. Como las piedras tienen sexo los testigos sufrirn.
 
* El autor es Miembro de Nmero de la Academia Boliviana de la Lengua.