Martes 16 de junio 2026

Diez naves cargadas de oro americano



147 vistas

Los ciclones del ocano Atlntico como el reciente de nombre Dorian que arrasa una buena parte de las islas Lucayas o Bahamas matando a cientos y quiz miles, y azota las costas de la Florida, Carolina del Sur y del Norte, no son de nueva data ni mucho menos. La costa de la Florida histricamente ha sido ms que violentada por vendavales que incluso en el siglo XXI emergen, inundan y destruyen zonas costeras e islas sobre todo en el verano septentrional pese a los repetidos avisos satelitales de pronstico y prevencin que no alcanzan a eliminar el nmero de muertos y la masiva destruccin fsica y su costossima secuela sobre todo entre la gente desvalida que resulta la ms afectada. Ante esta realidad histrica, ya podemos imaginar lo ocurrido a una flota espaola el siglo XVIII en aguas atlnticas frente a la costa de la Florida.

El 24 de junio de 1715, 10 barcos de bandera espaola y uno de bandera francesa zarpan de La Habana, Cuba, rumbo a Espaa llevando toneladas de oro y monedas de plata de un valor de 14 millones de tleros espaoles (el tlero dio origen a la palabra dlar). Ya en noviembre, en tanto los 10 barcos navegan reglamentariamente rumbo norte cercanos a la costa de la Florida entre el Cabo Caaveral y el Fuerte Pierce (en la geografa de 2019), el barco francs, Grifon, navega prcticamente en alta mar alejado de la costa. El 13 de noviembre llega un tifn aterrador por la intensidad del vendaval, el tamao de las olas y la imposibilidad de disminuir su arremetida de hasta tres das.

En ese trance, con el ojo avizor como nico medio de observacin, y diez navos de grueso maderamen repletos de tesoro americano que cuidar y vigilar, huelga imaginar la desesperacin de alrededor de 2000 capitanes y tripulacin espaola en pos de evitar la prdida del cargamento que con tanto esmero se haba trado a bordo principalmente en los muelles de los seis fuertes de Cartagena de Indias donde, desde el siglo XVII, llega y se almacena el oro, plata y otros metales y productos procedentes de las minas del Alto y bajo Per y de otros lares. Cada uno de los barcos se vea fuerte y pesadamente armado para rechazar ataques piratas sobre todo ingleses que aparecan de la nada en alta mar. Como dice el historiador Salvador de Madariaga en El auge y el ocaso del imperio espaol en Amrica(1979): Los desastrosos efectos de estos ataques frecuentes a navos y puertos de las Indias dieron lugar a medidas de defensa. Protestose con frecuencia mas no lo suficiente para torcer la poltica agresiva de Inglaterra que desde los tiempos de la Reina Isabel mantuvo una actitud de apoyo y aun de complicidad para con los piratas y aventureros suyos de las Indias.

Esos diez navos de ninguna manera estaban hechos ni preparados para sobrevivir semejante golpe de la naturaleza que, segn History.com, inefablemente hunde uno tras otro Uno de ellos es el Nuestra Seora de Regla que se hunde con nada menos que 200 tripulantes y 120 toneladas de monedas. El Santo Cristo de San Ramn zozobra cargado y con 120 tripulantes. Los otros ocho sufren la misma trgica suerte. El desastre se traga entre 700 y mil personas. Entre tanto el Grifons ortea la tormenta en alta mar y se salva aunque con algunas bajas. En los meses siguientes, La Habana enva barcos para ver de recuperar el tesoro y con denuedo y suerte, hasta abril de 1716, se recupera cerca al 80 por ciento. Siglos despus, en los aos 1960, se recupera el resto, por lo menos fue lo que se dijo.