Miércoles 04 de febrero 2026

La tierra es competencia departamental



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La Constitucin Poltica, rechazada con 65 % en Santa Cruz, tiene una serie de imposiciones. Su tortuosa concepcin y aprobacin, no le permitieron ser un verdadero Pacto Social, consensuado con todas las naciones que componen el Estado.

Tiempo atrs me pronuncie sobre el discriminatorio artculo 238 inciso 3, que da ventaja al Presidente y al Vicepresidente de la Repblica, de no tener que renunciar; como todas las otras autoridades, para ser reelectos. Hasta los curas tiene que renunciar, pero ellos no!

Hoy me referir al tema de la tierra. La Constitucin establece en su artculo 298: Son competencias privativas del nivel central del Estado, inciso 17 Poltica general sobre tierras y territorio, y su titulacin. Adicionalmente su artculo 297 inciso a, define como competencia privativa: aquellas cuya legislacin, reglamentacin y ejecucin no se transfiere ni delega, y estn reservadas para el nivel central del Estado.

En buen romance, el centralismo es el nico que tiene poder sobre la tierra, en el Estado Plurinacional. Las diferentes naciones que la componen, son simples mirones de palo, sobre un tema que es fundamental para su desarrollo econmico y social. Son naciones de pliqui, simples satlites de un centralismo miope que ha hecho de este pas la cola del Tercer Mundo.

Para traducirlo a trminos de esta Constitucin, las tierras tienen que ser competencia privativa departamental, como corresponde a un Estado Plurinacional y autonmico verdadero.

Santa Cruz conquist su independencia el 14-02-1825, con la retirada del Brigadier Francisco Xavier Aguilera y la entrada del Colorao Mercado. Cuando decidimos ser parte de Bolivia el 6-08-1825; despus de 260 aos de existencia, lo hicimos con 1.600.000 km de territorio. ramos ms grandes que la Bolivia actual, no entramos chutos a ser parte de esta comunidad de naciones. Con ese territorio hemos contribuido a la creacin de Beni, Pando, parte de La Paz e incluso de Per, Brasil, y Paraguay.

En la poca colonial nuestros ciudadanos solicitaban tierras al Cabildo, ttulos que eran firmados por el Gobernador, sin necesidad de consultarle al Rey.

Las tierras son nuestras por derecho propio, no necesitamos el tutoraje colonialista de nadie para decidir sobre ellas. Esta es una reivindicacin que tiene que ser encarada por nuestras autoridades, instituciones y lderes regionales. No somos colonia de nadie.
jimiortiz@cotas.com.bo