Jueves 05 de febrero 2026

Elecciones 2015, luces y sombras



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Las elecciones subnacionales del 29-03-15, marcaron otro captulo de la historia poltica boliviana. Fue, sin duda alguna, el evento ms antidemocrtico que he visto en m larga vida. Las sombras superaron ampliamente a las luces.

El Domingo de Ramos estuvimos frente a las urnas, no dej de ser anecdtica la fecha de su realizacin, y de mal augurio para los que sacaron a Dios del Palacio Quemado. Vimos por un lado las esperanzas de un pueblo que sigue creyendo que esto es democracia, y por otro, la triste realidad.

Nuestra gente confunde democracia con elecciones, como si votar fuera suficiente. Como si no fueran importantes los Derechos Humanos que reclam Rolando Villena para El Beni (Los Tiempos 27-03-15). Como si no fuera importante la sujecin al Estado de Derechos que viol Su Excelencia, metindole nomas y haciendo campaa electoral, burlndose de la ley (El Da 03-02 -15). Como si no fueran importantes las elecciones libres y justas, sin tener que votar en una papeleta electoral trucha de cabo a rabo, como en el Beni (El Deber 29-03-15). Como si no fuera importante el rgimen plural de partidos que reclamo el pueblo de Baures, para no votar en un solo candidato como en Cuba (La Patria 28-03-15). Como si no fuera importante la independencia de poderes, para no soportar un Tribunal Electoral claramente parcializado con el Caballo del Corregidor (La Razn 20-03-15).

La pgina ms negra de estas elecciones fue sin duda el atropello al pueblo beniano. Expreso mi profundo desagrado por el poco apoyo que tuvieron, de parte de las fuerzas democrticas nacionales e internacionales.

Denis Racicot, a nombre de la pusilnime OEA, solo atin a decir que: tuvo la oportunidad de trabajar en materia electoral en otros pases, "pero nunca he visto semejantes situaciones". Agreg que "es una cosa que no se observa en otros pases, lo que pone a las contiendas electorales en un contexto de inseguridad e incertidumbre" (El Da 1-04 15).

Con excepcin de los damnificados directos, pocas fueron las personas e instituciones que elevaron con firmeza su voz de repudio. Lo que est claro es que no hubo la necesaria masa crtica para frenar el abuso del gobierno y de sus operadores polticos: el Tribunal Supremo Electoral y el rgano Judicial. Dos instituciones altamente desprestigiadas ante la opinin pblica nacional, pero que tienen en sus manos los destinos de este pobre pas.

Que brutal incoherencia! Los descalificados deciden nuestras vidas.
jimiortiz@cotas.com.bo