Viernes 20 de marzo 2026

Lecciones de los cubanos



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Cuando un régimen comunista comprueba que el modelo no sirve, lo está mostrando ahora Cuba, debe buscar soluciones entre los ciudadanos que no son comunistas.



En la isla se está viviendo un acontecimiento que podría resolver uno de los dilemas ideológicos que mantuvieron inquieto a todo el mundo en el siglo XX: ¿qué hacer con el comunismo?



El Miami Herald dice que se trata de una situación insólita que el gobierno de Cuba haya decidido ahora comprar la electricidad que producen los ciudadanos usando viento, sol o lo que sea.



En vista de que el comunismo sólo es capaz de producir apagones, algunos cubanos han entendido que para tener electricidad en sus casas deben fabricar o comprar equipos de generación eléctrica eólicos o solares.



Entonces, los jerarcas del partido comunista acaban de decidir la compra de la electricidad excedente que produzcan los ciudadanos para que algo tenga que ofrecer el Sistema Electroenergético Nacional (SEN), además de los apagones.



Los jefes comunistas observaron en la provincia de Holguín que mientras todo el país estaba a oscuras, algunos ciudadanos tenían electricidad en sus casas, producida por generadores propios.



¿Qué hace un funcionario comunista ante semejante situación?



Pues que se impresiona por lo que puede hacer la iniciativa privada cuando el Estado, controlado por el partido comunista, muestra su ineficiencia absoluta.



A algún capo comunista se le ocurrió culpar de esta vergonzosa situación al "bloqueo" de Estados Unidos, pero otro le hizo notar que sería absurdo decir que el presunto bloqueo también frena el viento y los rayos de sol.



Un debate similar se había producido cuando el régimen tuvo que admitir que la gestión comunista había llegado a algo mucho más insólito: que Cuba deba importar azúcar para el consumo interno debido a que las granjas estatales del régimen estaban quebradas.



Cuba importando azúcar es igual a que Escocia importe wisky, Afganistán opio, o Bolivia, ya sabemos qué.



Eso sí, los jerarcas cubanos anunciaron que el régimen comunista fijará el precio que pagará a los proveedores privados, lo que deja abierta la posibilidad de que algún productor decida aceptar o no el negocio. El capitalismo muestra sus narices.



Estos productores privados de energía eléctrica se han adelantado a las tensas negociaciones que hace el secretario de Estado, Marco Rubio, para conseguir que el régimen cubano abra la economía de la isla al capitalismo pleno.



Desde 1959, el capitalismo pleno es monopolio del tráfico de drogas en la isla, cuando Fidel Castro entró en La Habana acompañado por narcotraficantes que operaban con marihuana en la Sierra Maestra, y luego se dedicó a otras drogas.



Por el momento, Miguel Díaz Canel, heredero del castrismo, ha ofrecido permitir la existencia de negocios privados de los cubanos que vuelvan a la isla.



Rubio ha dicho que esas ofertas son insuficientes y que espera otros anuncios del régimen, mientras se mantienen unas negociaciones secretas, que incluyen charlas con el nieto de Fidel Castro, un joven decidido a  liberar a su país.



Siglo21bolivia.com