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- 2026-03-19
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Marcelo Arce Mosqueira era un corrupto múltiple que actuaba como amo y señor de YPFB sin ser funcionario. Así de tajante fue el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, al describir al hijo del expresidente Luis Arce, quien fue capturado tras una persecución policial en el barrio Equipetrol de Santa Cruz.

Este esquema de impunidad familiar, bajo la lupa de La Mesa de Análisis, revela que el "heredero" no solo gozaba de protección política, sino que gestionaba la caja chica del Estado a su antojo. La detención de Arce Mosqueira marca el fin de una era donde el apellido servía de pasaporte para disponer de los recursos de la estatal petrolera como si fuera una hacienda privada.
La caída se produjo tras dos operativos de película. En el primero, en el edificio Sky, la policía secuestró 16.500 dólares, 40.000 bolivianos, una vagoneta Ford y un casco de YPFB que Arce usaba para camuflarse y dar órdenes en las plantas. Al no ser hallado ahí, se inició una cacería que terminó con su interceptación en un segundo vehículo donde pretendía darse a la fuga.

Desde la otra acera, el entorno del expresidente intenta tildar la acción de "venganza política", pero el ministro Oviedo fue claro: "No es venganza, es un acto de justicia contra la impunidad". El Gobierno asegura que se cumplieron todos los procedimientos para detener a quien, según las investigaciones, causó un grave daño económico al Estado.
Junto a Marcelo Arce cayeron otros cuatro operadores: Francisco Duchén, Sergio Bustillos, Sergio Fernández y Sergio Herbas. Este grupo, de acuerdo al Ministerio de Gobierno, formaba parte del engranaje que permitía al hijo del expresidente operar en la absoluta sombra de la ilegalidad.
El golpe alcanza también a la cúpula de la estatal. Oviedo señaló a Armin Dorgathen, expresidente de YPFB, como el cómplice necesario que permitió que un particular manejara los hilos de la empresa. Dorgathen, según reportes de inteligencia, ya habría escapado a Brasil para evitar la justicia.

La investigación por legitimación de ganancias ilícitas apunta a que los dólares encontrados son solo una fracción de los beneficios obtenidos por el control de la importación de carburantes. Mientras el país sufría el desabastecimiento, el "amo y señor" presuntamente aceitaba sus propios negocios.
Marcelo Arce Mosqueira pasó su primera noche en una celda de la FELCC del Plan 3.000. El fiscal Néstor Torrez solicitará su detención preventiva en el penal de Palmasola, argumentando que existe un evidente riesgo de fuga, demostrado durante el operativo de captura.
El operativo "Lucha contra la impunidad" puso fin a años de denuncias que nunca prosperaron en la justicia ordinaria. La imagen de Arce Mosqueira enmanillado es hoy el símbolo de un sistema que colapsó desde adentro por el peso de sus propios excesos.

La sociedad civil ahora exige que la investigación no se detenga en el hijo, sino que alcance a todos los que permitieron que YPFB se convirtiera en el botín de una sola familia. El daño está hecho, pero la justicia parece haber despertado tras años de letargo.
El Dato de Cierre: Marcelo Arce intentó escapar con 16.500 dólares en efectivo mientras el BCV restringe la entrega de divisas a la población.