Viernes 10 de abril 2026

Embalsamando al comunismo



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No quiero morir, por favor no me dejen morir fueron las ltimas palabras emitidas por Hugo Chvez, segn el Gral. Jos Ornella, jefe de la guardia presidencial del caudillo. Esta expresin nos recuerda a la del Che Guevara, dicha al momento de ser capturado por los soldados bolivianos: Soy el Che, yo les sirvo ms vivo que muerto. Una rara coincidencia que retrata la actitud de ambos conspicuos personajes del marxismo leninismo internacional, ante el trance inexorable de la muerte. Estas expresiones que no armonizan con el mito, con la personalidad, el perfil y el comportamiento que caracterizaron en vida a dichas celebridades. Pero en fin, son estilos de morir!

Recordamos especialmente, la conducta del guerrillero argentino-cubano cuando, bajo su tenebrosa doctrina sealaba: Un pueblo sin odio no puede triunfar sobre sus enemigos. El odio como factor de lucha  convierte al ser humano en una efectiva, violenta, selectiva y fra mquina de matar,  De esta manera imparta rdenes de fusilamiento en contra de centenas de opositores en el cuartel militar San Carlos de La Cabaa, sin preguntarles siquiera, si alguno de ellos se senta ms til vivo que muerto. De esta manera vino a culminar su faena en Bolivia donde vali acaso ms la vida del Che que la de esos jvenes olvidados soldados indgenas que murieron en ancahuaz, por culpa de su descabellada aventura? Por qu no recordarlos tambin a ellos con los mismos honores que a l?

En lo que al coronel Chvez se refiere, recordamos an ntidamente, la ligereza con la que nos amenazaba con desatar uno, dos y hasta tres Vietnams en Bolivia, de prosperar una potencial desestabilizacin de su proyecto socialista del Siglo XXI. Quizs pudo hacerlo, sin embargo el tiempo y el cncer le jugaron una mala pasada y se apiadaron de nuestra suerte. A cambio, hoy estamos ante una nueva tragedia venezolana: la utilizacin de su cadver como una herramienta poltica, por parte de unos inmaduros y descabellados castristas, que en base a su momia, as como fue la de Lenin para Stalin, quieren consolidar su poder, an contraviniendo lo que el finado aborreca, como es esa tenebrosa prctica de embalsamar a los muertos y luego ponerlos en exhibicin.

Toda esa parafernalia mortuoria, impecablemente orquestada por esa suerte de vivos que lucran de los muertos, ha cumplido a cabalidad su tarea, llegando hasta a convocar una inmensa masa humana, incluido nuestro presidente, que tuvo que marchar por ms de 7 kms,  detrs de un fretro vaco.

Lo cierto es que el fin de Chvez ha dado inicio a un todava no acabado nuevo proyecto de estrategia castrista que, ms que la memoria al caudillo, perennice el flujo petrolero que tanta falta le hace a la isla y a esa gerontocracia comunista que hace cola en la sala de pre embarque. Para cumplir su objetivo, no sera raro que ya estn pensando tambin en una tcnica que consiga el embalsamamiento del  comunismo.