Jueves 18 de junio 2026

La intransigencia de Jair Bolsonaro



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El presidente constitucional de Brasil insiste que la epidemia del corona virus es una fantasa es una pequea influenza que va a pasar como todas las gripes en el pas ms grande y poblado de Suramrica que hasta el martes 28 de abril de 2020 tena oficialmente 72.899 infectados de virus y 5.063 muertos, aunque extraoficialmente los nmeros ascienden mucho ms porque estn muriendo en casa y porque no conviene al gobierno darlos a conocer. Tampoco por lo visto conviene aumentar el nmero de pruebas individuales que desde ya Brasil es el pas con miles de enfermos que menos ofrece material de prueba individual a su poblacin. Y corre la voz de que hay mucha prueba dudosa, fuera de que viene ofreciendo 12 veces menos pruebas que Irn y 32 menos que EEUU donde, a propsito, tampoco hay un lder que haya agarrado el toro de esta pandemia por los cuernos. Dios los crea y ellos se juntan por conviccin dizque polticamente conservadora pero ticamente desaforada.

Luiz Henrique Mandetta, el conocido y popular Ministro de Salud, nombrado en su momento por Bolsonaro, ha venido mostrando desacuerdo pblicamente con el presidente lo que enardeci a ste que en un ataque de furia recientemente lo despidi. Este proceder ha molestado a gente que sabe que la pandemia no es para hacer poltica ni mucho menos demostrar poco tino y cordura en un momento de crisis nacional que requiere el concurso de los que saben cientficamente de la materia, como Mandetta. Esto hizo decir al peridico OGlobo: hay un inmenso esfuerzo de negacin de la pandemia por parte del gobierno federal. Otro problema es que los adeptos a Bolsonaro buscan la reapertura de negocios arguyendo la salud de la economa y pasando por alto, ignominiosamente, la existencia de la pandemia.

El nuevo ministro de salud, Nelson Teich, ha insistido en la poltica de pruebas individuales para lo cual apronta la compra de 46.000.000 de pruebas que segn l son suficientes para una quinta parte de la poblacin que insiste representar a toda la poblacin, pero no ha dicho cundo llegarn ni de dnde proceden. Lo que s se sabe es que Brasil no tiene la capacidad de produccin de las pruebas que se necesitan ni tampoco los recursos para importar las cantidades suficientes para satisfacer la demanda lo que no puede menos que dejar en paales los desplantes impertinentes del flamante ministro y tambin del exmilitar presidente.

T. McCoy y H. Traiano del WP citan al economista L. Costa Ribeiro, U. Federal de Minais Gerais: La gran conclusin es que no sabemos la realidad del escenario. El cientfico Domingos Alves de la U. de San Pablo mostr su enojo al hablar de la diferencia entre lo que afirma al gobierno de la pandemia y lo que los datos muestran. Y stos demuestran que la pandemia crece y que el nmero de muertos, como van las cosas comandadas por Bolsonaro, dejarn pequeo al desastre de Guayas en Ecuador, donde los muertos se dejaban en las calles hasta hace poco porque no haba espacio en las casas mortuorias ni en las morgues.

Luego el WP acota que un cavador de fosas del inmenso cementerio Vila Formosa de San Pablo comentaba que haba notado muertes extraas a principios de marzo, semanas antes de que las autoridades de Brasil dieran a conocer las primeras muertes por corona virus, que por entonces eran atribuidas a pulmonas o fallos respiratorios que eran las causas de muertes en invierno pero no en el verano brasileo, dijo el cavador.