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La forma lgica de controlar la propagacin del coronavirus es evitar el contagio que produce el roce social normal de cercana entre seres humanos. Hoy es anatema dar la mano o un abrazo, o ambos, e incluso acercarse a la persona a menos de un metro de ella que, por ms que nos empeemos, nos cuesta porque coarta impulsos ancestrales que demuestran afecto, apego y cario por un prjimo que necesitamos y que nos necesita no solamente para preservar familias, sociedades, relaciones afectivas y sentimentales, sino tambin para preservar la especie. Y lo peor es que presentimos que el distanciamiento social ha llegado y permanece.
Se trata de evitar que miles y miles se contagien porque los hospitales existentes e improvisados no abastecen, los mdicos, enfermeras, ayudantes y hasta policas caen vctimas, y los muertos incluso sin enterrar se dan por miles en el mundo. Pero el roce social tradicional viene a ser un mal necesario, anota C. Brooks (WP), ya que una enorme cantidad de estudios sociales destacan que tal roce tradicional resulta imprescindible para mantener la salud mental y el bienestar del ser humano. El psiclogo M. Seligman, U. de Pensilvania, postula que la prctica del acercamiento social es central a la felicidad humana que no solamente se aplica a familiares y amigos, tambin a extraos.
Paul Zac, profesor de sicologa, U. de Claremont, California, ha estudiado los efectos del Oxytocin, un importante neurotrasmisor de placer (no confundirlo con el opiode Oxicontin) que acta como hormona en el cerebro. A veces se la llama molcula del amor porque emerge cuando entramos en contacto con otros, estimula el bienestar, amortigua el estrs, aumenta la tolerancia y la amabilidad para con otros. Por el contrario, cuando estamos aislados y por ende con menos Oxytocin, nos sentimos vacos y propensos a la depresin. Aislarnos unos de otros por el coronavirus y por mucho tiempo nos restar el Oxytocin que necesitamos para vivir nomalmente e incluso sobrevivir saludables porque se produce por el roce fsco de personas e incluso, por ejemplo, a los 20 segundos de un abrazo de una pareja de enamorados. La produccin de Oxytocin tambin se estimula con el solo roce de amigos. En las mujeres un abrazo incluso reduce la presin sanguinea y la frecuencia de latidos del corazn. El contacto visual entre personas que se conocen, e incluso con desconocidos, estimula la produccin de Oxytocin.
A. Brooks pregunta Qu podemos hacer para que la secrecin de Oxytocin sea normal en el distanciamiento social impuesto por el coronavirus? Desde luego los medios sociales no sirven porque no ofrecen contacto fsico ni ocular, al contrario resultan un engao porque mucha gente confa en ellos pero al final su soledad suele ser an mayor, excepto cuando se recurre a medios como Skype o FaceTime que permiten visualizar y escuchar al interlocutor. Por otro lado urge procurar establecer contanto ocular aunque sea de 3,2 segundos incluso con extraos en el supermercado, la iglesia o donde sea. Aunque parezca increble, mirarse con un perro estimula el Oxytocin.
Finalmente, urge persuadir a los convivientes de casa a que cada dos horas nos demos un abrazo de 20 segundos. Con estmulos como los mencionados podemos atenuar los efectos desvastadores del terrible y costoso distancamiento social al que estamos sometidos por la plaga mundial que ha llegado y seguramente ha de permanecer ultimando hasta entrado el 2021 cuando acaso surja un medicamento efectivo e incluso una vacuna.