Miércoles 24 de junio 2026

Lo que nos creen es distinto a lo que somos



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La decisin del T. C. P. de permitir que Su Excelencia vuelva a ser candidato a presidente, cuando ya se le dijo que no electoralmente, es muestra categrica de que los bolivianos no hemos avanzado, aprendido mejor dicho, desde la traumtica revolucin de 1952, pasando por las reformas agarradas de los cabellos, los campos de concentracin, Roca y Coronado, la Gulf, ankahuaz, Teoponte, el narcotrfico, el Alto, el Tipnis, et. al. y ahora el afn totalitarista de eternizarse en el poder, todo administrado por gobernantes al cual ms patoteros y propensos a culpar al empedrado que es el cmulo de vicisitudes histricas de los pueblos de Bolivia.

Digo pueblos porque un solo pueblo boliviano una sola actitud vital... que piense parecido y hable ms que menos el mismo idioma... simplemente y hasta hoy pongmonos la mano al pecho no ha habido ni hay. Lo de plurinacional resume la anomala. Con solo canchas de ftbol, algo de caminos y de servicios de agua, museos de reverencia, telefricos, etc. jams llegaremos a nada que sea Nacional de verdad y sostenible. Por eso no avanzamos en pos de conocernos y ver de empezar a mancomunarnos para constituirnos en un pas que empiece a saber de s lo que quiere decir compenetrarse para hacer del chenco actual: un todo factible de una vez!

Los que gobiernan nos creen a todos los bolivianos cortados con la misma tijera idiosincrsica, entre otras, lo que, por desgracias, es falso. Si bien todos nos inclinamos ante la tricolor, el himno nacional y el folclore, poco ms nos une. No todos estamos de acuerdo ni mucho menos en que, entre otras cosas, las universidades estatales, pagadas con nuestros impuestos y la exportacin de nuestro gas, no enseen redaccin del castellano ni ofrezcan licenciaturas en historia de Bolivia, o literatura boliviana cuando, de ensearlas, por lo menos los nuevos ciudadanos empezaran a enterarse quienes son y de dnde vienen, cmo y por qu que harta falta hace sobre todo, pero no solamente, en el occidente del pas donde todava se desvive la mayora de la poblacin.

Tampoco sirve a nadie prolongar la angustia nacional del llamado juicio del siglo que ya es un atolladero dilatorio injusto y esperpntico que hace quedar cada vez peor a la justicia boliviana y a todos los bolivianos. Dar fin a este velatorio de muertes denunciadas y detenciones anmalas nos quitara un peso de ms de ms de siete aos. Al respecto, el trabajado libro Labrado en la memoria, del periodista boliviano Harold Olmos, est siendo ledo en el exterior como un retrato detallado y cruel de las abyecciones de la justicia nacional.

El pensamiento extranjero, que tanto atrajo o atrae a algunos gobernantes bolivianos empeados en acreditar gobiernos dictatoriales de izquierda como el de Cuba, Venezuela y Nicaragua (Argentina, Brasil, Ecuador, Per y Chile ya no), cito al teorista francs de centro-izquierda, Pierre Bourdieu, que en su libro El campo poltico, (Plural, 2001, p. 135) escribi en los aos 1960: El xito de la poltica racional supone que sea comprendida y admitida por la mayora. Cuando se pretende producir transformaciones profundas, uno no puede apoyarse solamente en la disciplina elemental del tiempo de combate, hay que convencer y persuadir, es decir, dialogar y ensear. Hoy, muchos bolivianos pensantes no tienen dnde invertir sus esperanzas lo que viene a ser no solamente injusto sino innecesario!