Para ofrecer una prueba de vida sobre sus vctimas, antes de cobrar el rescate, los secuestradores solan acudir a la cruel prctica de mutilarlas, para enviar a los familiares y/o allegados partes de stas, como un dedo, una oreja etc., hasta que inventaron un subterfugio ms idneo que consista en fotografiarlas leyendo un peridico de la fecha, para que no quepa la menor duda de su autenticidad. Sin embargo, con el avance de la tecnologa, dicha prctica qued descontinuada, ya que con la irrupcin del Photoshop, uno es capaz de mostrar a Hitler estudiando la Tor.
Este prembulo obedece al esfuerzo realizado por forenses cubanos, a travs de medios venezolanos, de publicar las fotografas de un sonriente comaandante Chvez rodeado por sus familiares y dirigidas a persuadirnos de que el paciente barins goza de excelente estado de salud y que su restablecimiento del cncer terminal que padece, es cuestin de horas. Sin embargo, la cruda realidad es diferente y, a pocas horas de dichas tomas, las circunstancias los obligaron a interrumpir abruptamente la larga estada de Chvez en Cuba y, entre gallos y media noche, en medio del ms absoluto secretismo y como si de una incmoda mercanca de contrabando se tratara, decidan devolverlo vivo o embalsamado a su pas, de donde nunca debi haber salido.
Entretanto, el problema ya no radica en la salud del micomandante y menos en su eventual deceso. El drama se concentra en la ausencia de un Estado de derecho; en la violencia; en la inseguridad; y en el vaco de poder que ha hecho metstasis en todos los organismos estatales venezolanos, generando una espantosa crisis econmica que ha obligado a las autoridades del sector a asumir medidas devaluatorias del bolvar que, a su vez estn sumiendo al pas en una espiral inflacionaria sin precedentes, con la consiguiente escasez de productos de primera necesidad.
Lo que es difcil esconder es la vergenza que debe soportar el noble pueblo venezolano, expuesto a una sarta de embusteros que diariamente lo engaa y le miente, para lo cual han montado un sainete sobre el real estado de la salud de su Jefe de Estado, sujeto a ese periplo mdico. Que habl; que no habl; que ri; que cant; y hasta que hace fisioterapia como afirm S.E.; que jura y no jura, y un largo etctera.
Lo nico indiscutible y rescatable que logr este equipo de plagiarios de la isla comunista, y digna de aparecer en el record de fenmenos y milagros del Vaticano, es la inexplicable conversin al cristianismo experimentada por todos aquellos ateos que adversaban la religin, tanto en Cuba, como en Venezuela y que hoy se la pasan besando crucifijos y portando vrgenes a diestra y siniestra. Este es al menos, un prodigio que el da de maana podra justificar este secuestro sui generis.