Viernes 10 de abril 2026

El Príncipe de Maquialevo



134 vistas

Dentro las mltiples sentencias que han caracterizado la obra poltica de Nicols Maquiavelo, al margen de aquella que reza:El fin justifica los medios que es una de las ms trilladas de su repertorio, existe otra que no deja de reflejar el estilo sardnico y pragmtico de su autor: Un prncipe prudente no debe observar la fe jurada, cuando dicha observancia vaya en detrimento de sus intereses y cuando hayan desaparecido las razones que le hicieron prometer  En buen romance: Uno est obligado a cumplir la palabra dada, siempre y cuando no hayan variado las circunstancias en que sta fue dada.

Dara la impresin que las mximas del poltico y escritor florentino fueron inspiradas en nuestra actual economa poltica. Es ms, hoy que se discute la posibilidad de una reeleccin presidencial, tcitamente prohibida por la Constitucin Poltica del Estado, en el pargrafo segundo de su Disposicin Transitoria Primera, que con claridad meridiana establece: Los mandatos anteriores a la vigencia de esta Constitucin SERN tomados en cuenta a los efectos de los nuevos perodos de funciones. Precepto que a su vez, fue fruto del acuerdo poltico congresal de octubre 2008, autorizando a S.E. a optar por dos gestiones presidenciales continuas, de las cuales la ltima o la actual vigente, tendr una duracin que fenece indefectiblemente en Diciembre de 2014.

La nitidez de la redaccin de dicho acuerdo constitucional fue refrendada por el actual ministro Carlos Romero, por entonces cabeza del equipo negociador del MAS, en una entrevista publicada por El Deber, del 22 de Octubre de 2008, cuando ante la pregunta: Cul fue la clave para acordar la reeleccin? El respondi: El presidente renunci a una potencial segunda reeleccin.Dnde est la duda entonces? Es ms, en un prrafo  de su libro Del conflicto al Dilogo: Memorias del Acuerdo Constitucional  Romero aade: A fin de viabilizar el gran pacto poltico nacional, el oficialismo acept, que el actual perodo constitucional sea considerado para aplicar la figura de la reeleccin.

Lo plano, no suele traer arrugas dice el proverbio popular. Como previendo la actual maosa discusin sobre el tema, los intervinientes a ese histrico acuerdo convocaron a observadores internacionales que sirvan de  garantes; entre los que se hallaban: varios embajadores; Ral Lago de la OEA, Yoriko Yasukawa de NN.UU., Kenneth Bell de la Union Europea y Wilbert Bendezu del Parlamento Andino, quien calific el acuerdo como: uno de los cambios substanciales que limit a una sola vez la posibilidad de postular a la reeleccin

Finalmente, el propio Presidente de la entonces Repblica, sobre este particular  manifest: si para la oposicin la segunda reeleccin es perjudicial, yo dije al compaero Alvaro, levante, no tengo ningn problema y as viabilizamos para que esta nueva Constitucin sea aprobada el da 25 de enero del prximo mes. 

A la luz de lo expuesto y ante tanta evidencia sobre el espritu del acuerdo de prohibir una segunda reeleccin, no se puede entender!, como acostumbra decir un clebre estadista, por que ahora se empean en desconocerlo, salvo que las circunstancias en que este fue firmado hayan variado, hasta el extremo de  desconocer lo pactado, siguiendo las cnicas enseanzas del poltico florentino, expuestas en el Prncipe de Maquialevo.