Miércoles 10 de junio 2026

La Palabra de Dios

El valor de las pruebas

Santiago 1:2-4
En el principio Dios creó un mundo ideal, sin dolores, sin tribulaciones, pero al entrar el pecado en el hombre esto trajo consecuencias: dolor, aflicciones, enfermedad, muerte. El Señor nos quiere dar una visión de cómo soportar las pruebas con gozo y salir victoriosos .Es posible que en este momento haya personas que están pasando por pruebas: enfermedad, falta de paz interior, trabajo, etc.


  • 03-09-2008
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Santiago 1:2-4
En el principio Dios creó un mundo ideal, sin dolores, sin tribulaciones, pero al entrar el pecado en el hombre esto trajo consecuencias: dolor, aflicciones, enfermedad, muerte. El Señor nos quiere dar una visión de cómo soportar las pruebas con gozo y salir victoriosos .Es posible que en este momento haya personas que están pasando por pruebas: enfermedad, falta de paz interior, trabajo, etc.

A pesar de que el horno está ardiendo, no confiamos solamente en la mano del que lo enciende, sino que tenemos la seguridad de que está encendido, no para consumir, sino para refinar; y una vez terminado el proceso de refinamiento, Él saca a los suyos puros y limpios como el oro.

Deberíamos recibir con gozo y alegría las pruebas. Jesús dijo en Mateo 11:28: "Venid a mí todos los que estáis afanados y cargados que yo os haré descansar", y en Juan 16:33 leemos: "En el mundo hallaréis aflicción, mas confiad que yo he vencido al mundo".

Las pruebas son el instrumento que Dios usa para que usted lo busque, cambie de vida, de carácter, para que deje de hacer lo malo, lo pula y lo perfeccione en la fe y en la paciencia. Jesús enfrentó antes que nosotros el dolor y el sufrimiento, para que nosotros al pasar por estas circunstancias, podamos ser más semejantes a Él.

Aquellos que hacen la voluntad de Dios y que son obedientes, no deberían preocuparse por las circunstancias, ya que la Palabra de Dios dice en Romanos 8:28: "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados".

El Señor tiene algunos elementos para que nosotros salgamos victoriosos en las pruebas: La oración (Filipenses 4:6), el ayuno, escudriñar su Palabra, la alabanza, comunión con los hermanos, la santidad...

La búsqueda de Dios debería ser la prioridad de todo cristiano (Mateo 6:33). Por eso no reclame en tiempo de prueba, agradézcale y glorifique a Dios, porque Él no nos probará más de lo que podamos resistir (1 Corintios 10:13).

El cristiano no tiene que decir “por quéâ€, sino “para quéâ€. Existen situaciones que no se dan como nosotros queremos, pero todo tiene un propósito para el Señor. Sus pensamientos, no son nuestros pensamientos, y sus caminos, no son nuestros caminos (Isaías 55:8-9).

Lo más importante es el arrepentimiento y no perseverar en el pecado.  Dios nos llama muchas veces a través de las pruebas, ya que los metales más preciados se prueban con los fuegos más fuertes. Así también Él nos quiere probar.  El Señor te dice que cualquiera que sea tu situación, tu dolor, todavía te queda lo mejor: Su mano poderosa.

No dependas de lo que sientas o veas. Depende solo de Él, de Su palabra, y de su Espíritu Santo. Sé fuerte. Pablo decía en 2 Corintios 12:10: "Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte". 

David declaraba toda su confianza en el Señor: "Jehová es mi Pastor, nada me faltará..." (Salmo 23:1). Abraham, el Padre de la fe también confió en el Señor (Romanos 4:17,20). Así las pruebas son como los nubarrones del cielo que nos tapan la luz del sol, pero al venir la lluvia, ella trae bendiciones. Así es como el Señor nos quiere bendecir dándonos gozo y paz.

El Señor quiere sanar tu enfermedad, restaurar tu matrimonio, tu situación económica… sobre todo el quiere la salvación de ti y tu casa. Pero para ello tienes que pagar un precio: “Entregarte completamente al Señorâ€

Dios quiere que tengas una vida victoriosa y abundante. Eso significa Cristo reinando en tu vida, pero tú ya no tienes que hacer tu voluntad, tienes que negarte a ti mismo, cargar tu cruz, mortificar tu carne con sus pasiones y deseos.

Hoy el Señor Jesucristo entrega en nuestras manos la llave de la habitación donde se encuentra el tesoro, y nos manda que tomemos lo que queramos. Si tú tomas poco, eres culpable de ser pobre por no recibir las riquezas gratuitas que te ofrece Dios. Hoy el Señor te está dando una salida, una nueva visión a largo plazo, la cuál es la salvación.

Iglesia Cristiana de la Familia
www.icf-bolivia.com


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