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- 2026-01-27
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El Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) asestó un golpe demoledor a Unidad Cívica Solidaridad (UCS) al rechazar sus recursos para salvar su personería jurídica. Pese a la orfandad legal que esto supone, los candidatos de la sigla, liderados por Luciano Negrete en Santa Cruz, se declararon en rebeldía y aseguran que su carrera electoral no se detiene.
La cúpula de UCS calificó el fallo como un "atropello a la razón", pero el camino jurídico parece haberse agotado. La resolución del TCP deja la mesa servida para que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) ejecute la sentencia de muerte del partido, repitiendo el sombrío escenario que recientemente dejó a Acción Democrática Nacionalista (ADN) fuera del tablero.
Gustavo Ávila, presidente del TSE, confirmó que ya fueron notificados y que la Sala Plena se reunirá de emergencia este miércoles 28 de enero. El veredicto técnico es inminente: sin el cumplimiento del umbral mínimo de votos, la cancelación de la personería es el paso legal obligatorio, lo que dejaría a decenas de candidaturas en un limbo jurídico sin precedentes.
Mientras los candidatos de UCS insisten en que "están en carrera", la sombra de la inhabilitación total oscurece sus campañas. Si el TSE sigue el mismo rigor aplicado a ADN, la sigla fundada por Max Fernández podría desaparecer oficialmente mañana, forzando a sus aspirantes a bajar las banderas a mitad de la contienda.
La pregunta no es si el TSE cancelará la sigla, sino qué pasará con los votos de una UCS que se niega a morir antes de que caiga el martillo final mañana a mediodía.