Martes 27 de enero 2026

La historia de una tragedia evitable

Morir por una mordida: El sistema de salud le falló a la niña con rabia en Cochabamba



182 vistas

[Estamos en WhatsApp. Empieza a seguirnos ahora]

Cochabamba despierta con una herida abierta que trasciende lo médico. El fallecimiento de una menor de seis años por rabia humana no es solo una estadística más, sino la prueba de un sistema de prevención quebrado en su eslabón más básico.

La pequeña no recibió el esquema de vacunación de manera inmediata tras el ataque de un can antes de Navidad. El virus avanzó en silencio mientras los discursos oficiales ignoraban la falta de suero y protocolos de emergencia en las zonas periféricas del departamento.

Hoy, la zona del incidente está bajo un cerco sanitario improvisado, pero la indignación ciudadana crece en las redes sociales. La sociedad demanda saber por qué las campañas de vacunación fallaron y quiénes son los responsables directos de este descuido criminal.

Médicos del centro de salud informaron que el cuadro de la menor era irreversible al momento de su internación. Esta revelación desnuda la falta de información oportuna para los padres, quienes no fueron alertados sobre la letalidad inmediata del virus tras una mordedura.

El Ministerio de Salud ha iniciado un rastrillaje intensivo, una medida que muchos califican de tardía y reactiva. La sobrepoblación de canes callejeros en Cochabamba se ha convertido en una bomba de tiempo que las autoridades locales no han sabido gestionar en años.

Expertos en epidemiología advierten que la rabia humana tiene una letalidad del cien por ciento si no se actúa en las primeras horas. El caso de esta niña pone en evidencia que el Estado no está garantizando el acceso a medicamentos vitales en los barrios más necesitados.

La familia de la víctima, sumida en el dolor, clama por justicia y que su tragedia sirva para que ningún otro niño boliviano muera por causas prevenibles. El sistema de salud ahora enfrenta una auditoría social que no se conformará con simples comunicados de prensa.

El dato de cierre: La rabia no mata por falta de medicina, mata por falta de gestión; hoy el sistema de salud tiene las manos manchadas de sangre y una familia enterrando su futuro.


Más contenido de Portada

Anuncio