- #Especiales
- 2026-01-08
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El debate sobre la seguridad en la región da un giro peligroso. La admisión de una alta responsable de comunicación de Morena sobre el rol del narcotráfico como "generador de empleo" no solo valida la economía del crimen, sino que revela la incapacidad del Estado para ofrecer alternativas legales, un espejo en el que Bolivia y otros países de la región deben mirarse con urgencia.
Justificación del crimen Adriana Marín, vinculada oficialmente al Congreso de la CDMX por Morena, desató la indignación al asegurar que erradicar a los cárteles es "complejo" porque sustituyen al Estado y al sector privado en la creación de puestos de trabajo. Según Marín, las mafias reclutan hasta 180.000 personas al año, operando como una maquinaria laboral que el sistema actual no ha podido contrarrestar.
Cifras de una tragedia La funcionaria detalló que el crimen organizado necesita incorporar 350 personas por semana para cubrir bajas por arrestos o muertes. Estas declaraciones, viralizadas en un contexto de alta violencia tras el asesinato del alcalde de Uruapan, han sido calificadas por la oposición y la ciudadanía como una "apología del delito" que intenta normalizar el terrorismo del narcotráfico bajo una lógica económica.
Reacción y deslinde Aunque desde Morena han intentado matizar las palabras de Marín calificándolas como una "explicación de la realidad mal articulada", el impacto político es irreversible. El caso pone en duda la legitimidad de las estrategias de seguridad gubernamentales y enciende las alarmas sobre la infiltración del pensamiento criminal en las estructuras de poder formal.
¿Qué significa esto para usted?
🛡️ Seguridad: Advierte sobre una tendencia regional a normalizar la presencia del narco en la estructura social.
💰 Bolsillo: Resalta el fracaso de las políticas de empleo estatales que dejan vacíos aprovechados por el crimen.