La expulsin del pasde la organizacin no gubernamental danesa (ONG) IBIS por el presidente del Estado Plurinacional, una entidad de ayuda, otrora muy estrechamente ligada a las esferas de gobierno, fue expedidamediante una nota oficial, en la que se denuncia al Acuerdo Marco de Cooperacin Bsica que suscribieron el 24 de enero de 2011 con vigencia hasta 2015 y, dndole plazo hasta el 24 de marzo, para que la onG cierre o transfiera los proyectos que financia y decida el destino de sus bienes, activos y recursos econmicos trados a Bolivia.
Frente a tan extrema medida, ni corto ni perezoso, el Secretario General de la onG VagnBerthelsen lleg al pas expresando sus disculpas al Gobierno a travs del ministro de la Presidenciay manifestando su esperanza de quedarse todava en Bolivia pese a su expulsin por su entrometimiento poltico y por dividir a las organizaciones sociales, segn la acusacin formulada por las autoridades.
Lo curioso del caso es que el gran dans admite que ellos han cometido errores y por ello pide disculpas, por esos actos que no armonizaban con la poltica de su trabajo en Bolivia. A confesin de parte, relevo de prueba reza una mxima que suelen utilizar los abogados. En el caso presente, el escandinavo reconoce tcitamente que la acusacin del gobierno es verdadera y, por tanto, l es un subvertor del orden pblico. En buen romance, un vulgar conspirador.
Quizs estemos en puertas de un nuevo Jacob streicher, cuyo destino sea la inmediata fuga de nuestros pagos. Lo que no aclara el Gran Dans es, qu va a ocurrircon el personal de apoyo que acaba de quedar sin pega, por las culpas que l admite haber cometido, no slo en IBIS, sino en aquellas contrapartes que apoyan al CONAMAQ, al Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), a ERBOL, a la Fundacin Wayna Tambo, a la Liga de Defensa del Medio Ambiente (LIDEMA), al Centro de Investigacin y Promocin del Campesinado (CIPCA) y muchas otras. Lo justo habra sido disimular las actividades ilcitas que reconoce haber cometido,antes de pedir disculpas.
A todo esto S.E., con la generosidad y benevolencia que lo caracteriza y olvidando que: vengndose, uno se iguala a su enemigo; perdonndolo, se muestra superior a l dijo que la conspiracin e intromisin de la onG IBIS de Dinamarca no se perdona y aadi: "Les comento que cuando vino a la Cancillera el Embajador con la responsable boliviana de IBIS, nuestro Canciller le explic con documentos qu se financiaba con la plata de Dinamarca, adems cuando se ha reunido nuestro Ministro de la Presidencia con el representante de IBIS se qued sorprendido cmo ha manejado su plata, por eso la conspiracin e intromisin no se perdona" De ah que se confirma aquello que: Es ms fcil perdonar a un enemigo que a un amigo.