Es innegable la capacidad demostrada por el actual gobierno, en los ocho aos que lleva en el poder, de producir casos que bien podran servir de excelentes argumentos para guiones cinematogrficos.Tal es el caso de la fuga de Jacob streicher que, segn nuestro clebre embajador el rocambolesco actor de cine Sean Penn, pronto ser puesta en escena la pelcula, con l mismo de productor y actor principal, encarnando la figura del preso que pas dos aos en la crcel de Palmasola, vctima de una red de extorsin que operaba desde el ministerio del interior y cuyos protagonistas pasaron depronto a ocupar sendas celdas contiguas al reo, mas no para exculparlo de su proceso, sino para agravar su condena.
Los nicos hechos tangibles de ese irregular proceso fueron los millones de dlares que le decomisaron y de los cuales no se tiene noticia alguna; la considerable cantidad de arroz producida por l, que le fue incautada y desaparecida; ms todas sus propiedades, herramientas, equipo y ganado que le fueron nacionalizadas sin habrsele probado nada.
Fue entonces que el controvertido diplomtico nombrado por S.E. para atender causas nobles, como nuestro reclamo martimo y la defensa de la coca, imitando a las clulas cancerosas que combaten al organismo que las cobija, decidi sumar a sus mltiples ocupaciones, la de lograr la libertad de su amigo y paisano, cueste lo que cueste. Su primera gestin estuvo orientada a persuadir a los patrocinadores hebraicos del Rally Dakar a suspender su apoyo a dicho evento y evitar que ste pase por Bolivia, hasta que Jacobo sea liberado de las ergstulas. Al parecer, dicho cometido no pas inadvertido por parte de sus destinatarios y se tradujo en una enrgica presin subterrnea contra los organizadores del evento, que a su vez la trasmitieron al gobierno y as lograron la libertad del reo bajo la heroica figura de la fuga. Total, poco antes el senador Pinto, el gobernador Cosso y muchos otros, haban traspuesto las fronteras de la misma manera, con la diferencia que ellos no dejaban atrs cuantiosas sumas de dinero contante y sonante que el da de maana se convierta en una accin judicial de indemnizacin, mayor a la que Bolivia tuvo que pagar a Patio.
De hecho, los primeros sntomas de la retaliacin que sobrevendr al affaire de Jacobo se hizo patente en el ultimtum de 72 horas que los dirigentes de la Confederacin de Ayllus y Marcas (CONAMAC) le dieron al gobierno para que les devuelvan su sede capturada por la polica, y la presentacin de la respectiva ficha ambiental que certifique que dicho evento no atente contra el medio ambiente,so pena de bloquear el paso del Rally por nuestro territorio. Asumiendo que dicha amenaza no pase de ello y que el gobierno ceda a estas reclamaciones, hacemos votos por que se evite el despliegue de inmensas manadas de auqunidos, bovinos, ovinos y uno que otro porcino, sobre la senda destinada al paso de los motoqueros.
Sin embargo, la noticia ya est circulando por toda la prensa internacional y nos compara a los rebeldes africanos que decretaron la suspensin definitiva de esta competencia por suelos de ese continente, con el consuelo para los hermanos senegalesesde que sta mantenga el nombre de su Capital. Empero, de ocurrir algo semejante en nuestro pas, es de esperar que las futuras competencias lleven, por lo menos, el nombre de Potos. De todos modos, estas noticias develan los huecos negros de nuestra justicia y son el prolegmeno de lo que futuramente podra significar el consabido toma y Dakar del judo errante.