Miércoles 08 de abril 2026

Crónicas de una reelección vaticinada



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El fallo emitido por el Tribunal Constitucional, dando luz verde a la reeleccin del presidente Morales, constituye un acto de excesiva obsecuencia e incondicionalidad  polticas, ya que contradice el deseo hasta del propio interesado, que se manifest pblicamente contrario a tal posibilidad. Baste recordar sus declaraciones a la prensa cuando se trat de viabilizar la aprobacin del nuevo texto constitucional:  Si para la oposicin la segunda reeleccin es perjudicial, yo dije al compaero Alvaro, levante, no tengo ningn problema y as viabilizamos para que esta nueva Constitucin sea aprobada el da 25 de enero del prximo mes.
 
La columna vertebral de una democracia, ms que en el acto plebiscitario o en el voto ciudadano, radica en un sistema judicial independiente, transparente, idneo y de fuerte conviccin moral, que haga cumplir y respetar la observancia plena de la Constitucin Poltica del Estado, como la ley de leyes y la base fundamental sobre la que se estructura una sociedad.  De ah dimana, por ejemplo, la consistencia y el poder del tan criticado y vapuleado imperio norteamericano que, por 237 aos, ha fundado su poder en base a un poder judicial que dicta las normas; protege las leyes y sobre todo, las hace cumplir y respetar, haciendo que el sistema funcione.

En momentos que hemos logrado incoar nuestra demanda martima ante el Tribunal Internacional de la Haya con un impresionante despliegue de delegados y ex presidentes que avalan dicha postura, es necesario que los tribunos de tan alta magistratura internacional sepan que somos un pueblo respetuoso de nuestra palabra y de nuestras leyes y que jams podramos acudir a ellos con falsas posturas. Los propios chilenos, utilizando los mismos trminos del reciente fallo constitucional podran argir que los bolivianos definamos primero con quin firmaron sus tratados y convenios, si con un Estado plurinacional, multilinge y polifactico o con una repblica que ya ha dejado de existir.

Si un poder judicial es carcomido por la venalidad, la corrupcin y ha pignorado su dependencia a otros poderes, deja de ser tal y se convierte en una clula maligna que compromete la salud de todo el sistema. Es el caso de los funcionarios corruptos que dieron paso a escndalos como el de la red de extorsionistas y el del terrorismo, casos que han traspuesto nuestras fronteras poniendo en grave riesgo la credibilidad misma del Estado. Asimismo, se constituyen en una prueba fehaciente de que el poder judicial -que los bolivianos NO HEMOS ELEGIDO-  est fallando lamentablemente y nos hace quedar como a un Estado que no hace fe.

A la luz de lo expuesto y ante tantas evidencias que prohben una segunda reeleccin no se puede entender!, como acostumbra decir el propio presidente, por qu ahora se empean en desconocerlo. El gobierno cuenta con el sabio concurso  del Dr. Eduardo Rodrguez Veltz, como ex presidente de la Corte Suprema de la Nacin y actual embajador plenipotenciario ante la Corte de la Haya, quien podra interpretar el fallo del Tribunal Constitucional y emitir su ilustre opinin, para que S.E. pueda salvaguardar el honor de su palabra, salvo que las circunstancias en que sta haya sido dada no hayan variado, como dice Maquiavelo, hasta el extremo de  desconocer lo declarado y dando la razn a  aquellos cronistas que vaticinaban su intento de ir a la reeleccin.