Loading
No cualquier derrota, sino la derrota a la democracia en Bolivia. Se perfilaba mucho antes del actual descalabro democrtico, ya en agosto de 2006, como consta en un discurso del ya presidente de Bolivia, Evo Morales Ayma. El documento confidencial Gua de accin poltica de Orinoca para los compaeros revolucionarios del MAS y sus aliados es por dems esclarecedor, por si alguien dudara, todava, de la irresistible tentacin de dominar que los anim siempre. Como pensaba Simone de Beauvior, en los hombres del MAS se cumple a cabalidad su famosa sentencia de que La tentacin de dominar es la ms universal, la ms irresistible que existe.
La gua de accin que cimentaremos sostiene que La Nacin, el Estado Nacin, el Estado de Derecho y la democracia (actuales) son inviables, y son expresiones de colonialismo, neoliberalismo y de la burguesa capitalista que se debe desmontar (desestructurar). La Repblica boliviana fundada en 1825 -y que lamentablemente persiste hasta nuestros das- debe desaparecer. Si no se pudiese por medios democrticos, la violencia (partera de la historia) es necesaria para imponer el nuevo Estado Plurinacional.
Entre otras acciones polticas, reza el documento, se debe promover la agudizacin de las contradicciones... es deseable la crisis econmica y poltica... la inestabilidad general y el caos... En el mismo tenor, la cooptacin de grupos de presin, niveles jerrquicos de la FF. AA. y la Polica, las organizaciones de Derechos Humanos y Defensora del Pueblo, lderes de opinin pblica, onG y fundaciones como UNIR *. Al mismo tiempo, agrega, hay que desprestigiar a los partidos polticos de oposicin, inhabilitar a la instituciones del Estado(Parlamento, Tribunal Constitucional, Poder Judicial, Corte Nacional Electoral, etc.)
Suman y siguen las directrices para inviabilizar las autonomas regionales ... conformar nuevas regiones transdepartamentales, para captar los recursos prefecturales, regalas y otros.... De modo especial apunta a atacar al enemigo del pueblo: la Media Luna... la cadena autonmica se romper por el eslabn ms fuerte=Santa Cruz... Predisponer a la poblacin de occidente contra el proceso autonmico... destruir el motor de la economa crucea: el aparato latifundista y agroindustrial.
En ese documento Evo Morales insta a la violencia desde los aparatos de comunicacin de Estado, para acostumbrar a la poblacin a pensar en la confrontacin entre Oriente y Occidente como necesidad histrica para el cambio. Por ltimo, iniciar el proceso de expropiacin de bienes y privilegios de la clase media, su debilitamiento econmico y poltico si se oponen al proceso de cambio.
No se necesita hilar fino para identificar al autor del texto: el confeso jacobino Vice lvaro Garca Linera. La misma lgica discursiva antipoltica negada al dilogo entre diferentes, si asumimos la poltica como el arte de lo posible, precisamente por los intereses y valores casi siempre antagnicos y polmicos en democracias representativas plurales. Cuando Carlos Marx, escribi en la Gaceta Renana, en 1842 que la violencia es la partera de la historia, plasmaba su conviccin de que los cambios sociales profundos implicaban, necesariamente, sangrientas revoluciones y por ello convirti a la violencia en el rasgo constitutivo de la poltica y fundamento de la verdad de la historia. **
No tomo en cuenta Marx ni sus seguidores acrticos como Garca Linera y otros radicales de la izquierda estalinista, que la espiral de la violencia para cambiar la historia y tomar el poder segn sus designios, conduce a los trgicos abismos de intolerancia y fanatismo polticos conocidos en la historia.
Tras 6 aos de desgobierno del MAS quines son los terroristas y separatistas, como nos acusaba, acusa, encarcela y procesa a casi un centenar de cruceos, cuando solo defendan y todos exigamos autonoma? Los terroristas y separatistas son ellos, nadie ms que ellos cumplieron a pie juntillas su gua de accin, y adems son los profetas de la derrota democrtica en Bolivia.
El jefazo cocalero, su Vice y sus cmplices de tanto planificar su engendro de revolucin, se olvidaron de pensar y razonar de cara a las mltiples determinaciones de la sociedad boliviana, unidad de lo diverso, que en eso s tena razn Marx.
Como nunca tomaron en cuenta ese concepto, asumieron que ellos y nadie ms que ellos deben y pueden existir en Bolivia. Y ahora Morales dice que llegaron para quedarse 500 aos, ya no 50 deca como antes, entre otras razones, porque la oposicin poltica no existe. Que est dispersa y desagregada, no cabe dudas, si fue ese uno de los objetivos de la gua para la accin, aqu comentada y cumplida con esmero.
Pero Morales olvida que existe la sociedad civil, es decir los que no militamos en partido poltico alguno, pero pensamos, tenemos voz, conciencia democrtica y le hacemos oposicin desde las calles y con la palabra. Hoy, la gente en las calles le dicta al gobierno supuestamente popular y revolucionario, el orden del da con protestas, paros, bloqueos y huelgas, mucho ms all de la agudizacin de las contradicciones, como apunta la gua aqu comentada para un perodo prerevolucionario, como aprendimos de la ortodoxia marxista. No es el caso de Bolivia.
Oposicin ciudadana masiva, fue el masivo repudio al gasolinazo, 2010-2011, tanto que Morales dio marcha atrs. Y la apotesica solidaridad con los pueblos indgenas del Oriente y Occidente que se oponan y oponen a la destruccin del TIPNIS. Y el rotundo revs que el voto nulo le propin al intento de dominar, va el voto el Poder Judicial. Y la pacfica revolucin de mdicos y salubristas en rechazo al desconocimiento de aejas conquistas laborales. Fueron contundentes rechazos a la irresistible tentacin de dominar del presidente Morales, tambin presidente de los cocaleros que cultivan la hoja de coca, materia prima de la cocana, y su jacobinos compaeros.
La oposicin poltica es intrnseca a la democracia para la representacin ciudadana en los Parlamentos, de ah su imperativa necesidad. Sin embargo, la oposicin de la sociedad civil puede ser determinante para derrocar cualquier dictadura.
* Importante fundacin, cuya directora, Ana Mara Campero(+) fue la primera presidenta de la Defensora del Pueblo en Bolivia. La mencin de la institucin en la gua de marras, confirma la sospecha de su afinidad con Morales y compaa.
**Hannah Arendt: Karl Marx y la tradicin del pensamiento poltico occidental. Editoral Encuentro. Madrid, 2007. Ah plasm Arendt sus ideas, para una ampliacin de su obra sobre los totalitarismos y sus crmenes.