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El camino bajaba y se bifurcaba entre las ya confusas praderas, escribi Jorge Lus Borges en "El jardn de senderos que se bifurcan. No es una novela policial, apunt el autor, para desvirtuar algn anlisis en ese sentido. Es una enorme adivinanza, es una parbola, dijo, cuyo tema es el tiempo que se bifurca perpetuamente hacia innumerables futuros, dice uno de los personajes. Otro acota que El porvenir ya existe.
En Bolivia el tiempo se ha bifurcado permanentemente en busca de otros futuros, para romper la circularidad del tiempo y la fatdica repeticin de errores polticos. El tiempo se bifurca, tanto que en los ltimos dos aos ha logrado cambiar la correlacin de fuerzas entre el dominio totalitario de Evo Molares y los suyos, gracias a la sociedad civil y la an desagregada, pero en busca de la unidad, sociedad poltica.
El cambio se da, dialcticamente, por los propios errores oficialistas y la total ausencia de gestin pblica para afrontar los problemas del pas. Gran parte de la sociedad boliviana est harta de la violacin a los Derechos Humanos, la descomposicin institucional, el descalabro policial en cuyo laberinto estn muchos del ms cercano entorno al poder poltico. Est harta de la corrupcin, del incremento del cultivo de hojas de coca -materia prima de la cocana y de la economa poltica de la droga- del narcotrfico y sus mafias, de la delincuencia y la criminalidad siempre impunes.
El hartazgo tiene cifras: una encuesta de radio Fides en La Paz, a mediados de mayo pasado, mostr que 75% de la poblacin de la sede de gobierno rechaza la re-reeleccin de Morales en 2014, por tercera vez.
Lo contundente del dato es que el departamento de La Paz representaba un duro y militante apoyo al partido oficialista el MAS- y a Evo Morales.
El tiempo se bifurca hacia horizontes democrticos a pesar de los embates autoritarios y antidemocrticos del socialismo del siglo XXI. Se atisba a pesar del gobernador oficialista del departamento de La Paz, quien seal Vamos a colgar a todos aquellos que se oponen a nuestro proceso de cambio. El futuro deseado se asoma pese a que un diputado del MAS pretende ponerle mordazas a la libertad de expresin de parlamentarios: los que critiquen al gobierno y a Morales, sern sometidos a la comisin de tica del Legislativo. Ambos demuestran la naturaleza intolerante, antidemocrtica y violenta de los hombres de Morales. Iguales a l y al Vice.
El porvenir existe por la perseverancia de los pueblos indgenas en su heroica IX Marcha por la defensa de su tierra, su territorio y el parque Nacional Isiboro-Scure (TIPNIS), contra la carretera que pretende violar ese pulmn verde. Que pase por otro sitio, dicen los indgenas de Tierras Bajas. Junto a quienes desde los Andes los acompaan, se han convertido en actores polticos desde la sociedad civil y sin ellos, ningn porvenir podr existir en Bolivia. Con ellos, en cambio, el tiempo se bifurc hacia un futuro sustentable pues la carretera de marras no forma parte del futuro deseado.
Lo habr entendido as la Organizacin de Estados Americanos (OEA) cuya Asamblea se realiza entre el 3 y 5 de junio en Cochabamba? Una Comisin recibir a una delegacin indgena ante la presin nacional e internacional, con lo cual la OEA, por congraciarse con el anfitrin, no podr hacerse de la vista gorda. Aunque su presidente, Miguel Insulza, haya dicho que la organizacin no se pronunciar sobre el tema del TIPNIS, la delegacin indgena plantear asuntos relativos a la violacin de sus Derechos Humanos y tnicos por parte del gobierno. Quedarn en los anales de la poco eficaz OEA en este sensible tema.
El porvenir democrtico existe...
Y no contempla presos, perseguidos y exiliados polticos por el complot contra el Oriente autonomista, como el caso Rozsa terrorista-separatista, para promover la persecucin y hostigamiento de su lderes.
Violando toda norma de derecho procesal, el gobierno traslad el juicio a la sede de Gobierno,. Pero el tiempo que se bifurca hacia futuros que no le son afines, hace que con la presencia de la Asamblea de la OEA, el caso Rozsa, en su parte final, se sustancie en Santa Cruz. Una de cal y otra de arena, pues el juez natural del lugar donde ocurrieron los hechos, seguir en manos de subordinados al centralismo oficialista. La OEA escuchar a una delegacin de familiares, aunque como en el tema indgena ser un mudo oyente. Con el agravante de que la reforma que Insulza propone para modificar la Comisin Interamericana de Derechos humanos, (CIDH) obligara a que se "haga consultas" a los Estados que supervisa, antes de aplicar medidas cautelares que puedan molestarlos.
Insulsa siempre fue un insulso.
Ninguno de los 39 imputados del caso Rozsa cometi el delito de terrorismo-separatismo, del que se los acusa. Hubo suplantacin de pruebas, sembrado de falsas evidencias, rechazo a la presuncin de inocencia y destruccin de indicios que apuntan a los aparatos represivos del Estado. Sus miembros fueron los autores de la ejecucin extrajudicial de tres extranjeros Eduardo Rozsa, hngaro, boliviano; Michel Dwyer, irlands, y Arpad Magyarosi, hngaro en el hotel Las Amricas de Santa Cruz de la Sierra, hace tres aos. Hungra e Irlanda han protestado por la oscura forma con que la administracin Morales lleva el caso.
El principal testigo del mismo, Ignacio Villa Vargas, alias El Viejo, cado en desgracia, reiter desde la crcel que sus testimonios contra las personas procesadas, fueron arrancadas por la fiscala bajo presin y tortura. Agreg que el atentado contra la residencia del cardenal Julio Terrazas, en Santa Cruz y que sirvi para desatar el sangriento operativo en el Hotel ya mencionado, un da despus, fue ejecutado por miembros de inteligencia del gobierno y grupos de lite de la polica. Queda claro que denominado caso terrorismo-separatismo fue un caso de terrorismo de Estado, que en el futuro deseado no deber darse nunca ms.
Ese futuro tampoco admitir que un Senador de la ex Repblica Estado Plurirepresivo hoy- busque refugio en la embajada de Brasil, porque su vida corre peligro, tras reiteradas amenzas de muerte. Es lo que a hecho el senador Roger Pinto, de Pando, con 8 procesos en su contra por la anacrnica figura del desacato, propia de dictaduras. Pinto denunci encubrimiento y complicidad en actos dolosos que implican a altos jerarcas del gobierno, amn pruebas de violacin a los DD.HH. El senador Pinto pide refugio para permanecer en Bolivia, no asilo en Brasil. Sin embargo, su familia ms cercana ha cruzado la frontera y estn en el vecino pas, pues movimientos sociales afines al oficialismo han amenazado con saquear e incendiar su casa.
A pesar de los impulsos violentos que ejercitan Morales y gente, El tiempo que se bifurca perpetuamente hacia innumerables futuros, empieza a configurar un porvenir democrtico, inclusivo y sostenible, siempre perfectible.