Domingo 30 de agosto 2026

El Mandinga no da órdenes, ni tiene la culpa


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Mandinga proviene de la denominacin de una tribu africana que someta a esclavitud a otras etnias, por lo cual los pueblos de la regin asociaban ese nombre con el sufrimiento. En Amrica Latina, se atribuye en denominativo al diablo quien,  luego de cometer su fechora,  deja un olor a azufre y de ah el dicho Mendinga ha metido su cola, pero nade lo ha visto.  

En Bolivia, pareciera que Mandinga mete la cola donde le da la gana, como le da la gana y cuando le da la gana pues ningn funcionario del gobierno, empezando por el propio presidente Evo Morales, asume responsabilidades por las graves acciones contra la democracia  y el Estado de Derecho que hacen sufrir a la ciudadana sin distincin de clase, etnia y oficio.

Cualquier ingenuo podra pensar que Mandinga dio la orden para intervenir- frenar-escarmentar-castigar la marcha de los pueblos indgenas del Oriente y algunos de Occidente en contra de la carretera que viola el ncleo del Territorio Indgena del Parque Nacional Isiboro-Scure (TIPNIS), pues el fiscal general  del Estado exonera  a Morales y al vice Garca Linera de cualquier responsabilidad por aquella represin. Una vez ms hay que aclarar que una cosa es la decisin poltica sobre cmo actuar en una coyuntura, y otra transmitir esa decisin convertida en orden.

Entonces, si las dos mximas autoridades del pas ni el exministro de Gobierno, asumen su cuota-parte en aquel suceso quin o quines tomaron la decisin en primer lugar, y luego quin dio la orden de intervenir-reprimir aquella marcha? A su vez, el excomandante de la Fuerza Area que mand aviones para trasladar a los marchistas detenidos hasta La Paz -aunque no traslad a nadie pues los detenidos fueron liberados por el pueblo, que dobleg a los represores- ha sido nombrado Comandante General de las Fuerza Armadas y dice que l actu por iniciativa propia cuando mand aviones para evacuar a los indgenas. Vaya premio a la iniciativa privada, en ese caso! Y aqu cabe una pregunta de rigor desde cuando las FF.AA deliberan por iniciativa propia, si constitucionalmente estn prohibidos de deliberar? 

En Bolivia se viola las cadenas de mando y nadie asume responsabilidades, pero  queda olor a plvora y  muerte no precisamente porque Mandinga meti su cola. Vuelvo a recordar  a  Hanna Arendt cuando apunta que ... casi tan malo es sentirse culpable sin haber hecho nada concreto, como sentirse libre de toda culpa, cuando realmente se es culpable....
Aqu no hay dudas: el presidente Morales es el responsable de aquella violenta accin como de otras similares por ser la  mxima autoridad del Estado. l cree que est blindado frente a cualquier error y que es impune al veredicto de la sociedad critica porque se siente imnune: nada lo contamina, como todo autcrata autoritario. Y como todos ellos, desconoce los combates de la lucha dialctica en el devenir histrico, poltico, econmico y social.

Tampoco es Mandinga el que ordena perseguir a opositores polticos y cvicos, aplicarles guillotinas judiciales, destituirlos, meterlos presos u obligarlos al exilio. Sabemos que los fiscales Marcelo Sosa y Henrry Zuasnabar del complot terrorista-separatista contra los autonomistas de Santa Cruz, Beni y Pando, no responden a Mandinga, sino Morales, Garca Linera, Juan Ramn Quintana y su larga compaa. Todos ellos son enemigos de la pluralidad y la tolerancia polticas y, de suyo, del pensamiento poltico diferente al pensamiento nico que pretenden imponer.  Andan revestidos del manto de ser de izquierda, qu duda cabe, pero de la izquierda  estalinista y totalitaria.

Tampoco fue Mandinga el que mand 700 efectivos policiales a reprimir y sentarle la mano a los habitantes de Yapacan, en emergencia durante tres meses por pugnas entre los masistas del oficialismo, con un saldo de tres muertos, decenas de heridos, dolor y rabia acumulada. Unos defendan al alcalde David Carvajal del MAS, cuyo nico mrito, segn un diputado de su mismo partido, es que naci en Orinoca y que toca la trompeta como Morales, nacido en ese pueblo y con igual oficio juvenil. Carvajal permiti a los colonizadorescocaleros, principales base de sustentacin poltica de Morales, penetrar a los Parques Nacionales del Chore y Ambor para cultivar la nada sagrada hoja de coca, mientras otros se oponan y oponen. El resultado sin querer-queriendo es el incremento de la frontera agrcola de la coca para alimentar la economa poltica de la cocana con ms fbricas que producen la droga para exportar y el consumo interno que tambin crece, amn de violentos actos delictivos y delincuenciales propios de las mafias del narcotrfico.

En este caso como en Huanauni, Cochabamba, Pando, Santa Cruz, Caranavi, Unca y otros lugares,  Morales y sus hombres dejan hacer y dejan pasar hasta que las cosas se pudren, sin capacidad de actuar a tiempo porque desdean al abc de la prctica poltica en democracia: el dialogo, los pactos, los convenios para lograr acuerdos mnimos por el bien comn.  El gobierno que nada cambia, a pesar de autollamarse del cambio hizo en Yapacan, como otras tantas veces, uso del monopolio de la fuerza  bruta y mand a reprimir. Y siempre que las papas queman, a falta de argumentos, el gobierno pone cara de yo no fui, y se defiende achacando a la derecha y a los golpistas. As llevan cerca 90 muertes violentas en 6 aos,  y no fue Mandinga el que orden y ordena intervenir, reprimir, matar.