Martes 03 de marzo 2026

Show político y el olvido de los adultos mayores



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Este ao, al ser nuevamente electoral y de pandemia, febrero es el mes del show poltico, al extremo que muchos funcionarios han usado la pandemia para sus fines (Ej.: obtencin de indultos, disposiciones que ponen en riesgos y desventajas a profesionales como el sector salud, mdicos, etc.), aplicacin de la ley del hielo y la indiferencia sobre las desgracias de muchas personas contagiadas y azotadas por el virus Covid-19.

Al parecer, poco o nada de diagnsticos se realizan a los pacientes fallecidos, porque resulta que es como si ya no existieran personas hipertensas, diabticas, con problemas renales, etc.; es decir, se tiene la impresin de que todo paciente que fallece es por Covid-19; y, de esta manera, hay quienes se evitan de mayores explicaciones y responsabilidades al respecto.

En cuanto a las famosas vacunas (sean estas de procedencia China, Alemana, Norteamericana, etc.), muchos funcionarios pblicos aparentan que son muy hacendosos, eficientes y caritativos, siendo que para toda autoridad y servidor pblico, esa es su obligacin; por lo tanto, stos no deberan buscar los aplausos, ni salir en las portadas de peridicos o notas televisivas otorgndose laureles a s mismos, tampoco andar procesando, esclavizando o sacrificando a los mdicos bolivianos y lo que es peor, no deberan olvidarse de los ancianos.

Las personas adultas mayores deben ser consideradas merecedoras de especial respeto de parte de la sociedad y, particularmente, del grupo familiar. El adulto mayor debe ser visto como la cabeza del grupo familiar extendido, y sus decisiones ser escuchadas y respetadas. La edad est vinculaba a una mayor experiencia y en algunos de los casos, aos de sacrificio. No debe ser desvalorado el ser humano bajo la etiqueta de anticuado, viejo, obsoleto o desechable.

La dignidad del adulto mayor est vinculada al valor intrnseco de su valor personal, por ende, exige se respete y promueva el derecho a la promocin y garanta de su proteccin sin trabas, burocracias y condiciones.

En la denominada cultura fragmentaria (donde las personas trabajan en una organizacin o sociedad pero para ellas mismas, sin importarle de verdad el entorno sino nicamente les interesa la apariencia de sentirse a s mismo: "excelente, "prspero sesgado y eglatra" - es decir, creer que prosperidad es tan solo tener dinero-; sentirse "genial" o "muy bien"), el ser humano es transformado en un coloso tecnolgico y un enano humanitario, pues va marginando a los dbiles como inservibles e intiles para permanecer en esa lucha competitiva de "exitismo" y "culto al egocentrismo", en un ambiente utilitarista (lleno de rencores, egosmo y resentimientos), donde los dbiles, enfermos y ancianos, son descalificados, incluso de su dignidad.

En esa perspectiva egocntrica del mundo, se llega a evidenciar el colmo de los males, esto es, que a veces existen adultos mayores que continan pensando conforme a esa denominada "cultura fragmentaria", siguen alimentndola, incentivndola y ensendola a sus descendientes (a que piensen de esa manera); y, lo peor de todo, dichos adultos mayores entre ellos mismos, se discriminan y se humillan recprocamente. En esos casos, se cumple la ley de la siembra y la cosecha, surgiendo la reflexin: "por sus frutos los conoceris".

De all, la importancia que la biotica y el Derecho se ocupen del desvalido, pues en la etapa del adulto mayor se requiere de los cuidados solcitos, afectuosos y pacientes; por consecuencia, los adultos mayores juntos con las personas ms expuestas al Coronavirus, son quienes deberan primeramente ser asistidos y protegidos, sin importar el color poltico que fuese.