Martes 03 de marzo 2026

Delincuencia y menores de edad



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Recientemente fui invitado por el Grupo Educativo Cochabamba (GE) para conversar sobre adolescentes con responsabilidad penal en un evento acadmico solidario.

En este mbito, si bien se busca no estigmatizar a los nios y adolescentes cuando cometen algn ilcito penal, por lo que denominan infraccin y no delito, incluso ya no se desea emplear la palabra menores de edad tampoco delincuencia de menores (cual si fuese un pecado mortal tan solo mencionarlo); sin embargo, nos guste o no, de nada servir colocar con bastante ahnco nuevas etiquetas o clichs para identificar algo (creyendo que suavizando o dorando el tema se obtendr eficientes soluciones), cuando la realidad es otra, pues contina la delincuencia de menores de edad en alza a nivel nacional y mundial, los gobiernos no se esfuerzan por una verdadera reforma educativa en pro de una instruccin escolar con conocimientos de calidad que genere mayores oportunidades, no existe un tratamiento individual, diferenciado y personalizado en los jvenes que han cometido delitos tampoco se refuerza la funcin de la escuela, no existe asistencia a menores en situacin de extrema pobreza, no se brinda una mayor variedad de enseanza, no se da un fortalecimiento a la familia incentivando principios y valores ticos morales basado en el ejemplo.

Algunos padres siguen todava con la absurda idea de incentivar a la agresin bajo la idea enraizada en sus mentes de que prefieren mil veces que su hijo sea el agresor y no la vctima, por consecuencia, ante cualquier dificultad en vez de buscar la solucin mediante la inteligencia emocional o el dominio propio alientan y apuestan a los golpes como primera y nica opcin para resolver las diferencias (no saben solucionar sus problemas sino a travs de la destruccin), por lo tanto, existe un serio problema de mentalidad pues se vanagloria la falsa valenta representada en la bravuconada y no en el sentido comn, inteligencia, sabidura y amabilidad.

Por otro lado, existen muchos menores de edad expuestos a que puedan sucederle cualquier desgracia. Se debera ser ms enrgico en las medidas preventivas contra la trata de menores de edad.

Existe mucha mitologa en torno al modo de curar la delincuencia, algunos afirman que la solucin es infringir ms violencia con una buena paliza, otros mencionan que con el trabajo cotidiano y permaneciendo algunas horas al aire libre y al sol, resuelto el problema, etc. Con todo ello, cabe preguntarnos: realmente creemos que con todo eso y en todos los casos, transformar al joven delincuente y dejar de ser una persona de carcter hostil y destructivo?.

Se debe entender que cuando un menor es violento no es una iniciacin o un sntoma sino ms bien es un resultado (es la conclusin) a una serie de situaciones que conllevan a dicha conducta (muchas cosas antes ya pas aquel menor de edad para que acte de esa manera, es decir, la violencia en los menores de edad, muchas veces aparece como una forma de respuesta a frustraciones).

Algunos factores considerados como de influencia son la necesidad de afecto desde temprana edad, la bsqueda de la identidad, el mundo exterior hostil, bullying en los colegios y las ansiedades de la adolescencia.

Es menester que exista un verdadero compromiso de los medios de comunicacin en pro a que reciban una adecuada informacin tanto nios como adolescentes. Los medios de comunicacin deben evitar promocionar un excesivo individualismo, egosmo tampoco deben endiosar el consumismo extremo.

Los padres debemos asumir un rol protagnico en la integridad y disciplina (enseando con el ejemplo), vigilancia y cuidado de nuestros hijos en su vestimenta y alimentacin no solo de comida sino tambin sobre lo que los nios y adolescentes ven y consumen para su mete (imgenes e informacin que introducen a su mente), evitando el culto por la violencia, el fanatismo, la pornografa, el masoquismo, los vicios, el mundo de las drogas, etc. Debemos cuidar a los dems nios, aunque no sean nuestros hijos. Protegerlos del peligro.

Realmente hay mucho por hacer, y cada hogar debe brindar su grano de aporte a la sociedad en su conjunto y el Estado no debe ser agigantado (aquellos que creen que todo debe ser solucionado por el Estado instaurando Estados nieras y/o buscan al mesas poltico, no se olviden que ste ltimo, casi siempre acaba con angurria al poder y sometiendo a las personas a la coaccin, represin, confiscacin, ms abuso y violencia extrema), por el contrario, es el Estado quien debe garantizar las libertades individuales; caso contrario, estaremos condenados con riesgos de perder una generacin de ciudadanos o exponer a gran parte de esta generacin a situaciones de extrema violencia. Se debe crear las condiciones educativas, sociales y laborales para la adolescencia y que no estn expuestas a tendencias altamente violentas.