Miércoles 01 de abril 2026

Delincuentes confusos



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Mientras en el viejo continente surge una desvergonzada corriente liderada por Vladimir Putin dirigida a retornar al ms absorbente y discrecional zarismo, llegando al extremo de invadir naciones extranjeras de la misma forma que Hitler lo hizo con Polonia en 1939, en nuestra querida Bolivia, rebelde como es, se ha desatado un xodo de zares que ponen contra las cuerdas al gobierno que los cobij, como es el caso del zar antidroga Gral. Ren Sanabria, preso en Miami por narcotrfico; del zar anticorrupcin My. Fabricio Ormachea, preso por corrupto y, del zar anti terrorismo Marcelo Soza, exiliado en el Brasil por terror a sus propias bellaqueras.

Ante este xodo masivo de tan linajudos personajes, nuestra capacidad de comprensin de los hechos que caracterizan la administracin de justicia en nuestro pas ha saltado por los aires, con la misma sensibilidad de un fusible. Es incomprensible constatar por ejemplo, que los organismos policiales, despus de una ardua bsqueda del abogado del ex fiscal,similar a la del avin de Malaysia Airlines,  lo localicen y capturenen su propio domicilio, donde suponemos que debi iniciarse la pesquisa. Salvo que este len haya sido enjaulado, slo para desviar nuestra atencin de las tropelas de su mandante.

Sin embargo, la gravedad del alejamiento o posterior detencin de dichos personajes nobiliarios radica en que su presencia en los pases donde recalaron, no tuvo el carcter protocolar de una visita a las cortes de la realeza europea o del imperio ruso, sino ante la Corte judicial de Fort Lauderdale de Miami, donde la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) de los EE.UU produjo filmaciones y grabaciones que muestran a estos zares cantando mejor que Pavarotti; demostrando que las redes de extorsin son mucho ms extensas que las del gas domiciliario y que sus cantatas involucran a toda una plyade de funcionarios de gobierno, que el da de maana podran ser llamados a declarar ante dichos estrados, por ms antiimperialistas que se reconozcan. Empero, ello no significa la debacle total, mientras la economa formal o informal nos est dando un pie de amigo para un buen pasar a los 10 millones de incautos que nos convencieron que con plata hasta la pobreza es llevadera y la vergenza es un complejo pequeo burgus, pues est probado que en Bolivia pasa todo y no pasa nada.

El Vice acaba de sealar que las declaraciones de Ormachea, de Soza, as como las del Gral. Sanabria son de simples delincuentes,que la oposicin de derecha las utiliza para atacar al gobierno. En buen romance, ello significa que hasta hace poco estbamos a merced  de estos delincuentes que estaban al frente de los cargos ms importantes llamados a precautelar la seguridad jurdica y personal de los bolivianos por tanto, sus testimonios no pueden ser banalizados slo por estar ellos ahora detrs de rejas y sus antiguos camaradas afuera. Es ms, los funcionarios que han quedado todava indemnes de la corruptela, se apartan de este desastre aduciendo la compra del satlite, el xito del Dakar, la presidencia pro tmpore del G77 etc. Logros que pueden absolver a algunos malhechores confesos, pero siempre quedarn aquellos, a los que se refiere el lapsus linguae de S.E. que son los  delincuentes confusos.