Miércoles 01 de abril 2026

Triste aniversario



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El da del carajo, como fue calificado el 23 de marzo por S.E.,durante una de sus anecdticas apariciones donde, como es su caracterstica, suele hacer gala de un  derroche de fino humor, ha vuelto a transcurrir sin pena ni gloria.

Dicho arranque de inocultable frustracin puede atribuirse a nuestra recurrente costumbre, que se remonta a ms de medio siglo, de acudir a la plaza Abaroa ese da del mar, como era llamado antiguamente, en una suerte de peregrinacin lastimera para recordar la invasin aleve de parte de los chilenos, en pos de despojarnos de 120.000 Km2 de territorio y 400 km de costa sobre el Pacfico, decretando nuestro enclaustramiento per secular seculorum.

Lo lamentable de esa manifestacin cuasi masoquista parece ser el origen de nuestros abruptos cambios de posicin frente al timador y frente al conflicto lo que nos conduce irremediablemente a cambiar de discursos y de estrategias.

Resulta sintomtico que ante el reciente fallo de la Corte Internacional de la Haya que da la razn al Per en su justo reclamo y ante la prxima visita de Evo Morales al presidente Ollanta Humala, los chilenos hayan desatado una campaa meditica ostensiblemente disociadora y dirigida a sembrar la intriga con nuestro antiguo aliado, a travs de la publicacin de un anexo al tratado de 1904, que como documento secreto estara reposando el sueo de los justos en algn rincn de  la cancillera peruana.

Dicho documento, segn su autor el chileno Emilio Bello Codesido, actor directo de las negociaciones entre la potencia vencedora y la debilitada Bolivia seala: "corresponda dar forma al compromiso previo, en virtud del cual quedara expresado confidencialmente el acuerdo de unir la accin de ambos gobiernos en orden a asegurar por todos los medios de que uno y otro pas pudieran disponer el dominio de Chile sobre los territorios de Tacna y Arica.
Semejante descubrimiento extrao y desconocido para muchos bolivianos, nos  coloca en el triste papel de felones que, en su afn de buscar su propia salida, no tuvieron reparo en sellar  un pacto con el usurpador a espaldas de nuestro aliado, para hacernos de sus ex propiedades perdidas en la guerra. Unpretexto llamado a despertar en Per antiguos resentimientos, que el tiempo y la desaparicin misteriosa de tales documentos hicieron que casi queden en el olvido.

Lo cierto es que la diplomacia de los pueblos y la ya mentada diplomacia del charango slo han dejado una agenda que se reduce gradualmente y a conveniencia de los chilenos hasta el punto de arrancar de S.E. el siguiente sinlogismo: "Si un dictador como Pinochet propuso una salida al mar para Bolivia en los aos 70, esperamos que un gobierno democrtico y socialista pueda hacer realidad este derecho en pleno siglo XXI

Ante esta triste realidad,Creemos que ha llegado el momento de acudir a las entelequias creadas por Chvez como: UNASUR o Cerelac, que hoy se afanan en resolver el conflicto en Venezuela, para que con la misma diligencia que Bachelet imprimi al resolvernos el problema del Porvenir en Pando, se apiade tambin  de nuestro estoicismo y logre resolver este centenario conflicto que nos obliga a celebrar cada ao como un triste aniversario.