Domingo 30 de agosto 2026

Con puntualidad histórica


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As llega  la verdad, ni adelantada ni atrasada, sobre el laberntico juicio Rozsa-Sosa. Hoy est sumido en su ocaso sin remedio, tras la huda del fiscal Marcelo Sosa principal acusador del gobierno de un delito que jams existi: el terrorismo-separatismo.

Gracias a una conversacin grabada y entregada por la senadora opositora, Carmen Eva Gonzlez a los medios de prensa, se escucha la voz  del fiscal Sosa que desgrana nombre tras nombre a las ms altas autoridades del gobierno como los  autores intelectuales del complot contra las demandas autonomistas del Oriente boliviano.

Ese juicio-complot hace aguas porque al no existir delito tampoco hay pruebas del mismo, pues las que manejaba el fiscal Sosa, que huy o lo huyeron, son pruebas falsas,  sembradas e inventadas con manipulacin de hechos, escenarios y testigos. El objetivo era aplastar a Santa Cruz, a los otros departamentos de la  Media Luna(1) y a su dirigencia poltico-cvica autonomista, frrea opositora al proyecto de poder centralista y  autoritario del bloque en el poder desde 2006.

Hoy se confirman los nombres -ya sospechados-  merced a la autentificacin de la voz de Sosa, segn el experto brasilero en fontica forense, Ricardo Molina de Figueiredo, quien seala que por encima de cualquier duda razonable, la voz pertenece a Marcelo Soza lvarez.
Para ratificarlo, hay estudio de la empresa Graudio de Espaa,  especialista en peritajes fonticos que seala lo mismo tras analizar 4 audios con la voz de Sosa, enviados por el periodista Carlos Valverde Bravo. Esa conclusin apunta a que las muestras mantienen continuidad, espacio temporal, secuencia lgica, tanto en el plano semntico como expresivo... y corresponden al fiscal Marcelo Sosa.

Existe otro peritaje mantenido en reserva y de procedencia en ingles, que ratifica los dos anteriores.

Triste destino del abogado Marcelo Sosa, pobre de espritu y carente de tica profesional, que mancill la administracin de justicia para convertirse en servil ejecutor de una trama canalla, tras la que estn el Vice y su entorno, con conocimiento del presidente Evo Morales, como prueba la grabacin de marras. La misma desnuda la mano represiva del poder central, pues no se monta una conjura de tal magnitud sin organizacin, direccin y ejecucin poltico-econmica al ms alto nivel gubernamental. En el fondo palpitaba y palpita  la punga por el control poltico, econmico, territorial y social, que se debati desde 2006, entre dos polos: el occidental colectivista, comunitarista y socialista, frente  al oriental capitalista, individualista  y autonomista.

Si algn apresto hubo en la Media Luna, fueron los aprestos por conquistar la autonoma administrativa y poltica, vieja demanda tildada siempre de regionalista o separatista desde el centralismo de cualquier sino  poltico, que atribuye a la autonoma el intento de  dividir al pas, cuando  en realidad, lo que divide es al poder central. El complot contra la Media Luna, pero fundamentalmente contra Santa Cruz, por las caractersticas detalladas en el pie de pgina,  se planific mucho antes de iniciado el proceso hace 4 aos. Ese juicio a todas luces injusto, arrastra 39 imputados, unos presos, otros perseguidos, varios en el exilio, amn de las violaciones a los Derechos Humanos, al debido proceso y a la presuncin de  inocencia, entre otras muchas irregularidades.

Seguir el Vice calificando lo dicho por Sosa en la grabacin de marras como declaracin absurda, aunque est autentificada por tres  fuentes que confirman los nombres de  los autores intelectuales y materiales de la conjura, y adems los de la red de extorsionadores que esquilmaron a las familias de los imputados? Se ratificar el Vice en la temeraria descalificacin de que la derecha no tiene cerebro? Es otra ms de sus desafortunadas declaraciones, cuando ya est demostrado que si algo de izquierda tiene el oficialismo, es la izquierda antidemocrtica de factura estalinista.

La grabacin autentificada  apunta a los autores materiales tanto de la bomba que explot en las afueras del domicilio del cardenal Julio Terrazas, como a los miembros del grupo de elite que cometieron el  asesinato extrajudicial a tres extranjeros, el 16 de abril de 2009, en un hotel de esta ciudad: el hngaro boliviano Eduardo Rozsa Flores, Arpad Magyarosi, tambin hngaro y Mike Dwyer, pertenecientes a un grupo paramilitar nacionalista en Los Balcanes. El presidente Morales afirmo, el mismo da, a su llegada a Puerto Cabello en Venezuela, de visita a su mentor el difunto Hugo Chvez,  que l orden la ejecucin pues ese grupo pretenda dividir Bolivia y cometer magnicidio, sin tener prueba alguna.  A confesin de partes, relevo de pruebas, pues el nico acto terrorismo practicado en Bolivia fue ese terrosismo de Estado.
Tampoco se debe obviar, como apunt la periodista Mait Rico, en El Pas, de Madrid, 10 das despus de aquella  operacin encubierta,  que Rozsa fue contactado en agosto de 2008 por gente del oficialismo, en Espaa.

Habr huido Sosa, o lo han huido? Puede ser otra maniobra envolvente para convertirlo en chivo expiatorio, mientras lo ponen a buen recaudo, pues lo dicho por l en la grabacin de marras, tumbara a cualquier gobierno: Si el caso se cae, cae Evo dijo Sosa en ella.  Razones no le faltan, si en Bolivia hubiera independencia judicial y no una administracin de justicia complaciente y subordinada al poder poltico.

La pantomima del juicio injusto sigue coja y poco se recuerda a otro fiscal, Henry Suaznbar, encargado del caso Terrorismo II para dar con los supuestos financiadores del caso I, a cargo de Sosa.  Dnde est Suaznbar y porque no se lo investiga, como a los otros fiscales presos por extorsionadores? Hora dicen que investigan a Sosa,  lo convocan a declarar, pero nadie toca a los miembros de la cpula en el poder como autores intelectuales del complot. Ganan tiempo  y emborrachan la perdiz sobre la pugna interna, entre al menos dos corrientes en el seno del oficialismo por este caso?

Se presentara a declarar Sosa, el 1 de abril, cuando el juez exponga el inventario del proceso, que aquel nunca mostr? Los imputados, sus familias, abogados y amigos piden la extincin del caso por ausencia de pruebas, amn de todas las irregularidades  del montaje urdido desde el centro de poder poltico antes sospechadas, ahora confirmadas. Mal que les pese, con puntualidad histrica la verdad aflora y le estalla en la cara.

El complot contra la Media Luna, formada por  Pando, Beni, Santa Cruz y Tarija tena un objetivo ideolgico-poltico-econmico contundente. Eran ms de 2/3 del territorio, aunque menos de la mitad de la poblacin del pas, en ese entonces.

El  epicentro giraba en torno a la regin oriental crucea, ms bien ideolgicamente  conservadora, pero de mayor desarrollo econmico productivo capitalista, gracias a una agresiva agricultura comercial que tambin cubre 70% de la seguridad alimentaria del pas, una agroindustria exportadora con valor agregado y polo de atraccin-recepcin de grandes flujos de inmigrantes expulsados de sus regiones  de poblacin por factores de pobreza. La regin crucea cuenta adems con una produccin gasfera discreta, frente a la enorme riqueza de Tarija pero tiene en cambio, una competitiva infraestructura de servicios y conexiones por carreteras, ferrocarril y area a los pases vecinos, aunque no est exenta de las sombras de todo capitalismo perifrico. Esa contundente realidad espacial, econmica y poltica era un peligroso obstculo al proyecto colectivista comunitario de Morales y los suyos, cuyos impulsos antidemocrticos y de naturaleza totalitaria se hacan cada vez ms evidentes. La pugna se decant a favor del gobierno central, mediante la conjura conocida como el caso terrorismo-separatismo y antes con el caso Porvenir, en Pando, en  enfrentamiento provocado por el gobierno, con un saldo de 13 muertos.

Por ese hecho, el ex prefecto de ese departamento, est preso hace ms de 4 aos, sin juicio y sin sentencia.