Domingo 30 de agosto 2026

El naranjo, de Carlos Fuentes


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En El Naranjo se renen mis ms inmediatos placeres sensuales  -miro, toco, pelo, muerdo, trago- pero tambin la sensacin ms antigua: mi madre, las nodrizas, las tetas, la esfera, el mundo, el huevo... escribi el autor  sobre su obra. Mejor que en Andaluca creci en Antilia el rbol con hoja lustrosas y flores aromticas. Jams vi mejores naranjas, ms parecidas al sol, que al sol le daban envidia. Tena al fin un jardn de tetas perfectas, mamables, comestibles, renovables dice al final del libro, uno de los personajes de Fuentes.

Cuando supe de su muerte, record, como consuelo a su ausencia,  la gratsima oportunidad de haberlo escuchado en la Universidad Libre de Bruselas, a fines de 1993, cuando daba una charla sobre Literatura Latinoamrica. Amable, pero distante; serio, pero simptico; seductor, pero contenido; desmesurado en su cultura enciclopdica,  pero sobrio a la hora de transmitir sus ideas y conocimientos. Ah compr El Naranjo, que nos dedic y rubric a muchsima gente, mientras nos resistamos a dejar la sala  de conferencia.

Qu hombre-escritor fascinante, confirm luego de conocerlo en vivo y en directo, pues ya lo haba calificado as, tras haber ledo casi todos sus libros editados hasta entonces. Los comprend y valor mejor despus, durante mi fructfera estada en Mxico, cuando haca la  maestra en Ciencias Sociales en la FLACSO, varios aos antes de haberlo odo en Bruselas
Vuelvo a El Naranjo a menudo para disfrutar de una prosa en la que Fuentes hace decir a un narrador en primera persona que Este nuevo mundo es ms viejo que el europeo... pues la piedras que aqu hemos encontrado, son tan antiguas como las de Egipto. 

Ah narra la vida en un mundo hasta entonces desconocido, a partir de la atemporalidad de la historia y la edad circular del tiempo vivido en las dos orillas: la de aqu y la de allende los mares.  No en vano El naranjo arranca con una cita del escritor israelita Amos Oz, para recordar que Como los planetas en sus rbitas, el mundo de las ideas tiende a la circularidad.

Con ese libro smbolo de la fertilidad, cerr Fuentes el ciclo narrativo que el mismo llam La edad del tiempo. Relata feroces conquistas, como la de la Numancia celtbera por el Imperio Romano y el sitio con que Escipin logr doblegarla, como haba hecho con Cartago. En las tierras de la utopa narra la conquista de la Gran Tenochtitlan, dos veces ms grande que Granada: son las feroces luchas por el poder aqu y en la otra orilla,  de donde nadie sali ileso... ni los vencidos que vieron la destruccin de su mundo, ni los vencedores que jams alcanzaron la satisfaccin de sus ambiciones.

Fuentes afirma que ambos mundos debieron construir un nuevo mundo a partir de la derrota compartida. Habla de la historia del conquistador-conquistado y un nuevo poder: el poder de la palabra, hecha mujer. Ella fue Marina, la Malinche, la mujer de las dos lengua, dice Fuentes, violada muchas veces, lengua y amante, madre del primer mestizo de Amrica, Martn II, como Martn I, hijo de Hernn Cortez y la espaola Juana de Ziga.

Gracias al recurrente tema del mestizaje en Fuentes -ya tocado en Todos los gatos son pardos, El Espejo enterrado, El naranjo, Los das enmascarados, Agua Quemada, entre otros- comprendo y vivo mejor mi mestizaje,  porque la fertilidad habida en este mundo, desconocido pero ya habitado, cambi la historia del mundo y dio lugar al origen del mestizaje biolgico de donde proviene gran parte de esta Amrica morena.

Y como siempre ha sucedido a lo largo de la historia,  la fertilidad se vuelve a reproducir en otro mestizaje, porque  la hegemona cultural del conquistador pierde al mezclarse con la otra, seala Fuentes,  y de ambas surge  la identidad cultural mestiza, sin pretensin alguna de homogenizar las diferencias tnico-indgenas, ni desconocer las mltiples determinaciones  de la totalidad.

La ignorancia es atrevida.
Vuelvo a Fuentes ante la ignorancia petulante de algunos oficialistas del Estado Plurificciones del doble presidente Evo Morales: de Bolvia y de los cocaleros. Obstinadamente ellos niegan la inclusin de la categora mestizo en el prximo censo de 2012. Un senador, inculto desde luego, dice que el mestizaje es solo para animales, como la raza Nelore.

Un viceministro aymara exige que Quienes se consideran mestizos que sustenten si existe un territorio mestizo, un idioma mestizo, una religin mestiza, una cultura mestiza... Respetamos su pureza aymara que nos echa en cara desafiante,  pero debiera respetar la mezcla de quienes no somos puros como l. Ignora, a todas luces, de dnde proviene: por el estrecho de Bering, lo ms probable, y desde la ms antigua frica, con toda seguridad.
 
Recurro a Fuentes cuando el ubicuo Vive Garca Linera afirma que el mestizaje es una categora biolgica y no una identidad cultural, para justificar, la ausencia de la categora mestizo en el censo. As desnuda la confusin en que vive pues debiera saber que s existen identidades culturales mestizas, aunque solo sea por haber estudiado matemticas en Mxico Su riqueza cultural mestiza no le dej huellas. 
Su confusa confesin es prueba de que entre sus cacareados 25.000 libros no figuran Carlos Fuentes, ni William Ospina ni tantos otros, ms cultos y eruditos que l.

El Vice, como hombre de Estado que es, debiera saber que s existe la Declaracin de Durban -Sudfrica 2001- de donde emerge un  Programa Mundial de Accin contra el Racismo adoptados por consenso por la comunidad internacional para combatir el racismo, la discriminacin racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia en el plano nacional, regional e internacional y de cumplimiento obligatorio por los pases signatarios, entre ellos Bolivia.

Dicha declaracin, en su artculo 56, reconoce la existencia en muchos pases de una poblacin mestiza con diversos orgenes tnicos y raciales ... y condenamos la discriminacin de que es vctima, especialmente porque la naturaleza sutil de esa discriminacin puede hacer que se niegue su existencia.
Sabrn los pases signatarios de aquella Declaracin que en Bolivia nos la niegan?

Para desasnarse, recomiendo a las autoridades del Estado Plurificciones y sus asesores antroplogos que al menos lean la Declaracin de Durban,  si no son aficionados a la buena literatura. 

Por qu no la categora mestiza? Porque el censo 2012, ms que una informacin radiogrfica de la sociedad boliviana para saber cuntas y cuntos somos, la calidad de la vivienda y del trabajo, la satisfaccin de necesidades bsicas, empleo, movilidad y migracin entre otros, es utilizado como arma poltica ideolgica para hacer creer que Bolivia es un pas mayoritariamente indgena, entre otros dislates. El asunto merece un prximo artculo.