Domingo 30 de agosto 2026

Los muertos que vos matáis,


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gozan de buena salud... Reza la frase que, segn Letralia, la revista de escritores hispanoamericanos en Internet,  no fue escrita ni por el espaol Tirso de Molina en El burlador de Sevilla (1584-1648),  ni por el uruguayo Jos Zorrilla (1817-1893) en Don Juan Tenorio, sino por Juan Ruiz de Alarcn, mexicano (1581-1639) en La verdad sospechosa. Es en esta ltima donde se descubren los nocivos efectos de la mentira. Cualesquiera de ellos que la hubiera concebido, merece el respeto de la posteridad pues le calza como anillo al dedo a los autcratas.

Es decir, a aquellos que ejercen la autoridad absoluta en un Estado y  al unsono manejan el poder ejecutivo, legislativo, el judicial, y en esa condicin deciden sobre vidas, muertes y haciendas de la masa societaria. Pero siempre habr voces, ya sea de ultratumba, desde la crcel, el exilio y tambin voces de vivos y coleando que respondan y desafen a los autcratas. Gozan de buena salud, a pesar de ellos,  y no se doblegan frente a la cultura poltica de la infamia y las mentiras. Es decir, el bulo convertido en propaganda poltica al que tan afectos son el presidente Evo Morales y sus hombres. Como el Vice lvaro Garca Linera, quien en un programa de CNN en espaol afirm que se haba reprimido a los indgenas de la marcha en defensa del Territorio Indgena del Parque Nacional Isiboro-Scure (TIPNIS) Chaparina, el pasado 25 de septiembre- para que no se matasen entre ellos.  Qu infamia, si los nicos violentos son los cocaleros y afines al gobierno, amn de la polica y  dems rganos represivos del Estado!

El autcrata presidente Evo Morales, adems de esos  tres poderes en uno, ejerce el poder militar, policial, el de los movimientos sociales y el poder sin lmite de los cocaleros, de quienes es su mximo dirigente y tambin la primera autoridad del Estado Pluri infame. En nombre de ese proyecto autocrtico: Estado-gobierno-partido-masas,  Morales administra la violencia sin el ms remoto escrpulo. La violencia se traduce, por una parte, en el desmantelamiento de las instituciones democrticas, en el clima de confrontacin social y poltica permanentes y en  la divisin del tejido social, a partir del racismo revanchista contra el khara el blanco- y todo  lo que no sea indgena-originario-campesino-cocaleros. Mezcolanza tnico-clasista propia de demagogos nacional populistas que incitan al odio transmitido en abrumadoras campaas propagandsticas!  Ser la pureza de la nacin aymara lo que persiguen?

Por otra parte,  y siempre en nombre del proyecto autocrtico, Morales, el Vice Garca Linera, el ministro Juan Ramn Quintana, los dems y algunas fminas tambin aplican el uso de la violencia al judicializar la poltica,  va las guillotinas judiciales, o la maliciosa figura del desacato a todos los opositores polticos y cvicos, cuando no con la anotacin preventiva de sus  bienes. Donde Morales y su partido no ganaron con votos en elecciones democrticas, recurren al atropello de la ley, desconociendo la voluntad popular para destituir, perseguir, mandar a la crcel o al exilio a los opositores.

Sobre el desacato, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH-Bolivia), seala que la ausencia de criterios judiciales prcticos por parte de los operadores de justicia pueden provocar acciones que van en detrimento de la institucionalidad del pas.... considera que el desacato puede ser restrictivo de la labor y el desempeo de todo asamblesta, en particular en sus funciones de fiscalizacin y otras, enunciadas en la Constitucin, seala el comunicado oficial de esa institucin.

La violencia contra las libertades polticas y civiles, contra los Derechos Humanos,  contra las voces de la naturaleza en el TIPNIS son de tal magnitud,  que el uso de la violencia indiscriminada se transforma en certeza de descomposicin de la funcin gubernamental y confirma que no estn habilitados para gobernar en democracia. Poco vale que algunos  intelectuales alaben la movilidad social  y la emergencia de una nueva elite en el poder. Tampoco vale  que los hombres del Gobierno se autoproclamen de izquierda, si la solidaridad brilla por  su ausencia,  y ms bien desprecia la dignidad humana de quienes tienen capacidades diferentes discapacitados- y peregrinan con sus penas reclamando un prometido y nico bono anual de Bs. 3000 -cerca de $us 400- hace tres aos.

No son aptos para gobernar en democracia

Nada vale si Morales y los suyos violan las garantas individuales; limitan la libertad de expresin, comunicacin e informacin; desmantelan el Estado de Derecho logrado con esfuerzo desde la recuperacin de la democracia; obstruyen la libertad econmica y de comercio, y hieren de muerte las bases de la democracia como mtodo y como condicin social, que llev a Morales al poder. Desde ah,  hoy  nos someten a vivir en una democracia imperfecta, o en una dictadura  revestida de democracia, segn el gusto. Los hechos cantan: estn inhabilitados para gobernar en democracia.

En estos prolegmenos de lo de aqu a poco pueden  los idus de marzo, asistimos al genocidio ecolgico que pretenden aplicar en el TIPNIS, mediante una manipulada consulta posterior a favor de colonizadores y cocaleros, con quienes  Morales tiene compromisos tambin electorales. Est decidido a honrarlos no as con los discapacitados-  aunque sea a costa de la anterior ley rubricada por el mismo a regaadientes, es cierto-  que anulaba la construccin de la carretera de marras. Esa anulacin fue una conquista  de los marchistas de Tierras Bajas, con quiens se solidariz la mayora de la sociedad boliviana. Pero Morales afirma que fue engaado...  me obligaron a firmar esa Ley, la famosa ley corta, corta por donde se la mire, pues apenas tuvo un par de meses de vida.

Hoy, con un le meto noms promulga otra, anula la anterior, y pone en marcha la maniobra post, peligrosa y a todas luces anticonstitucional, cargada de nimos violentos unos, indignados otros. 
Anunci amenazantes juicios a quienes no acaten la nueva ley, us un tono agresivo hacia los indgenas del Oriente que rechazan la carretera, amn de descalificarlos, como lo hace en el ltimo tiempo. Y sin embargo, la consulta debi haber sido previa e informada solo para indgenas y no para colonizadores y cocaleros que viven fuera del ncleo del TIPNIS. Es ms, debi haberse ejecutado antes de planificar la carretera, firmar contrato  y empezar a construirla en sus tramos 1 y 3, los extremos- faltando solo el 2, el dividir en dos el rea protegida del Parque Nacional y destrozar el territorio ancestral de los indgenas.

Estos tambin han reaccionado y preparan una IX Marcha pacfica para seguir defendiendo el TIPNIS y anuncian que las 63 comunidades indgenas del territorio no permitirn el ingreso de ninguna comisin gubernamental de consulta u otras... se va a restringir el ingreso, se va a decomisar medios de transporte as sean avionetas, motores fuera de borda, movilidades, no permitiremos que nadie ingrese apunt el ex presidente de la Subcentral Scure, Adolfo Moye, segn el Diario El Deber (Santa Cruz, 11-2-12)

Estos escenarios que apuntan a la confrontacin y mantienen al rojo vivo la conflictividad social, forma parte la cultura poltica de la infamia,   ms que desarrollista en este caso, como si una carretera para expandir la frontera agrcola de la hoja de coca -materia prima de la cocana- pudiese sacar a Bolivia de la pobreza, uno de sus mayores enemigos. Defender el TIPNIS es deber de toda la sociedad democrtica, para no ser cmplices de un genocidio contra los indgenas de Tierras Bajas, contra la naturaleza, la biodiversidad y el ecosistema. En suma, contra el presente y el futuro de la vida en comn en Bolivia.

Ante ese panorama en el que la capacidad para gobernar por el bien comn y la  descomposicin de la funcin gubernamental son los datos ms contundentes de la realidad, me aventuro a una pregunta casi sin respuesta frente a una oposicin desarticulada, dispersa y temerosa: es necesario un pacto entre todos y todas, o un cambio democrtico, que tambin deber ser producto de un dilogo plural  y crtico en democracia?