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Con la sabidura de siglos transmitida de generacin en generacin por sus antepasados guaranes, Doa Justa Cabrera -dignidad hecha mujer y dirigente indgena- encenda el Tataendy, el fuego que nunca se acaba. Al mismo tiempo invocaba a Cheru tata, la fuerza que otorga el fuego, para que la transmitiera a sus hermanos indgenas que reiniciaban la marcha en defensa del Territorio Indgena del Parque Nacional Isiboro Scure (TIPNIS).
Doa Justa Cabrera, que inspira respeto y admiracin por sus aos indefinidos cargados de vida y sacrificios, por su hablar pausado, claro y directo, es hoy vocera de la Central Indgena del Oriente Boliviano(CIDOB). Con merecida autoridad evocaba a los Iya, los dioses del monte, y a anteriores dirigentes de su organizacin, para que acompaen a los marchistas, mientras alimentaba el Cherutata con puados de yerba mate mezclada con manzanilla. Luego invitaba a las personas que hasta ese momento hacan una cadena humana en apoyo y solidaridad a los marchistas, a hacer los mismo. Tras cada puado, las llamas se encendan y creca la conviccin por la causa de los pueblos indgenas del Oriente, causa de la mayora social boliviana que quiere un gobierno democrtico, incluyente, respetuoso de otros, aunque sean y piensen diferente; que apueste al desarrollo sustentable, al progreso y carreteras de integracin interna y externa, pero no a costa de las vidas que habitan la selva y el monte con los Iya del TIPNIS.
El ritual tuvo lugar en la Plaza 24 de septiembre, el 16 de septiembre pasado, con el objetivo de frenar la destruccin medioambiental y mostrar solidaridad con la gente de la marcha, iniciada hace un mes.
Durante ese tiempo han sorteado toda clase de inclemencias climticas, enfermedades y cansancio, pero sobre todo la inclemente soberbia, la impostura y la indiferencia de un Evo Morales, que no tiene vergenza de desenmascararse como discriminador y racistas frente a los indgenas del Oriente.
Hoy por hoy, parece presidente de grupos sociales muy especficos y no son precisamente los indgenas originarios del pas, sino los cocaleros del Chapare y los colonizadores. Ellos, como los conquistadores espaoles de hace ms de cinco siglos, van a la conquista del territorio, ahora el del TIPNIS, antes de otras tierras, para luego hacerlo en gran parte de parques y reservas nacionales y as satisfacer el nunca colmado apetito de sembrar ms coca. En realidad es una conquista territorial y poltica que busca cerrar el crculo del poder total, sin que importen los medios ni las consecuencias, inclusive cuando raya en lo delictivo: ya sabemos que la nada sagrada hoja de coca no es cocana, pero s es la materia prima de la ilegal y delictiva actividad capitalista del narcotrfico, responsable de gran parte de los nuevos clasemedieros, hasta adinerados y muy ricos burgueses, debido a sus suculentos e ilegtimos ingresos de la economa poltica de la cocana.
Tambin sabemos que aunque la carretera tenga varios diseos, todos atraviesan y destrozan el ncleo del TIPNIS, y que es de gran inters para el noreste de Brasil Rondonia- por donde pretende salir al Pacfico con sus mercancas; no en vano la construccin la financia el Banco de Desarrollo (Bandes) de ese pas. A pesar de que haba detenido los desembolsos, en tanto no se presentara la ficha de impacto ambiental, la carretera est asegurada, Lula mediante que a eso vino hace unas semanas- lo que explica la tozudez de Morales Ayma cuando dice que se har, quieran o quieran, y por donde est trazado el diseo original.
Es decir, el ms barato por ser el ms corto, pero el ms daino y mortal para la preservacin del ecosistema y la vida de los seres que all conviven en armona con la naturaleza. La lucha por la defensa del TIPNIS no interesa solamente a los 4.500 chimanes, mojeos y yuracars que ah habitan, sino tambin a toda la sociedad boliviana, pues la construccin de la carretera inexorablemente conlleva la destruccin de la selva hmeda que destrozar las 660.000 hectreas de vegetacin.
Con qu aval se presentar Evo Morales como el presidente de todas y todos los bolivianos? Nunca ms podr serlo ni de indgenas-originarios, ni de los pobres, ni de los kharas-mestizos; tampoco ser un presidente indgena ni defensor de la madre tierra como se presenta a la comunidad internacional. Ser apenas un impostor, avezado eso s, pues confunde y engatusa, y seguir siendo un empecinado cocalero que maneja Bolivia como si fuera su sindicato, que crey que ganar elecciones en democracia era licencia para hacer lo que le da la gana como dijo Doa Justa Cabrera, refrindose a la carretera que matar la vida del TIPNIS, y como si fuera poco, sin haber llamado a consulta previa a sus habitantes.
Esa consulta debi ser previa no post, como quiere hacerla ahora, despus y a destiempo cuando la construccin de la carretera est oleada y sacramentada. Llamar a una consulta NO PREVIA como mandan la Constitucin y la Convencin 169 de la Organizacin Internacional del Trabajo (OIT), y la realizar con trampa y engaos propios de un hombre que desconoce compromisos ticos y polticos. La consulta no se har a los indgenas del TIPNIS, sino a interculturales, invento antropolgico para nombrar a mestizos, campesinos, cocaleros, colonizadores, contrabandistas y narcotraficantes de tierra y droga de la zona. Es decir, los nuevos clasemedieros y burgueses emergentes ya mencionados, merced a los ilegtimos ingresos del trafico de cocana, gracias a la hoja de coca, su materia prima nada sagrada.
Un registro biomtrico de cocaleros, iniciado en 2010, confirma que hay 35 mil productores de coca, afiliados, de los 43.370 existentes en todo el pas, y cada cocalero cultiva un cato de coca equivalente a 1.600 metros cuadrados, aprobados por Morales, cuando antes era un cato por familia. Ese nmero, segn expertos en el tema, no contempla los cocaleros ilegales no registrados. Los legales, como afirma el propio Evo Morales, desvan una parte de esta hoja de coca a un problema ilegal, con el mercado en el norte, en el mercado de la cocana, (sic) y exige que nadie exceda el cato de coca permitido. Es obvio que en una familia pueden haber muchos propietarios de un cato: padre, madre e hijos; por ende, de ah surgen los ricos campesinos cocaleros, como en el desarrollo de la acumulacin originaria del capital, va la acaparacin de la tierra. Esa es la razn por la que van tras ella, ya sea en el TIPNIS o donde la haya, ya sean tierras productivas con dueos agrcolas, o vrgenes, sin importar que sean Territorios Comunitarios de Origen (TCO) o de parques y reservas. A ellos les har Morales la consulta sobre el TIPNIS.
Y la har sin tener en cuenta lo que se ha recomendado sobre el tema, aun desde esferas oficiales. Entre las recomendaciones, se exige que el diseo del tramo 2 , el que contempla el ncleo del TIPNIS de la carretera de marras, asegure el flujo del rgimen hidrulico y que se piense en estructuras compatibles con las caractersticas del tramo, para lo cual se recomiendan utilizar viaductos con el fin de no afectar los factores del suelo, socioculturales y ecolgicos, en previsin a los costos ambientales. Por esas razones, los expertos consideran que es imprescindible la elaboracin de un estudio integral, con alternativas que presenten el menor dao ambiental al rea protegida, que considere el futuro inducido invasin de tierras, deforestacin, plantaciones de coca- dentro del proyecto. Y por supuesto, ya desde 2009-2010, hace ms de un ao, los expertos gubernamentales hablaban de la obligacin de la consulta previa mencionada, amn de programas de fortalecimiento en capacidad de gestin a pueblos indgenas, as como de gestin territorial cosa que saben, no en vano viven ah hace siglos sin daar su hbitat- saneamiento de tierras, conservacin de recursos naturales y biolgicos.
En este caso, es razonable la duda tica, econmico-poltica, de que los cocaleros no tienen otro medio de vida para sustentar a sus familias y salir de la pobreza, que cultivar coca, y que siendo el eslabn ms dbil de la cadena productiva de la economa poltica de la cocana, son tambin explotados y no participan de las millonarias ganancias de la ilegal y delictiva economa poltica global de la droga? El problema es que se han gastado millones y millones y millones de dlares en dlares en desarrollo alternativo, sobre todo en el Chapare cocalero de donde proviene la violenta autoridad sindical de Morales, sin resultados: vuelven a la coca.
En este escenario, aparece el colmo del llunkero zalamera- diplomtico: el Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas, Denis Racicot, que se ofreci para ser veedor de la consulta.
Oiga Seor, la consulta era previa, no despus y era a indgenas, no a los clientes del poder poltico! El respeto a los Derechos Humanos y la solidaridad con los necesitados, era lo que prestaba ese organismo en el pasado, cuando objetivamente abrazaban la fe democrtica.
Qu han hecho ahora sus funcionarios por los indgenas del TIPNIS y la CIDOB, en vez de ser funcionales a los burguesitos del MAS? Tanto se cantaron loas a la Ley contra el Racismo y toda forma de Discriminacin, tanto criticaron a periodistas y medios de comunicacin que rechazaban dos artculos de contrabando ah metidos, atentatorios contra la libertad de expresin y el pensamiento crtico, pero ahora se callan en siete idiomas ante el racismo institucional del gobierno boliviano contra los pueblos indgenas del Oriente, empezando por su presidente, cada vez ms antidemocrtico y dictatorial.
La marcha indgena por la defensa del TIPNIS polariza al pas. Y mientras Morales sigue despreciando a los indgenas de las llamadas Tierras Bajas, la CIDOB goza del apoyo del Consejo Nacional de Ayllus y Marcas del Collasuyu, de La Paz, y de sectores populares, que hasta hace muy poco crean en Morales y el MAS. Hoy se sienten estafados e indignados con la actitud del presidente que menosprecia y se burla de los marchistas a quienes reprocha que estn haciendo turismo, amn de ser agentes del imperialismo, de USAID, de las onG y cesa de calumniar y criminalizar a sus dirigentes.
Como cada vez que hay conflictos que lo acorralan, Morales manda a sus ministros, inclusive al indgena, David Choquehuanca, para que dialoguen de indio a indio.
Hipcritas, pues ni l ni ninguno de los otros seis ministros, fueron a dialogar ni a escuchar a los que marchan sacrificadamente, sino a imponer: la carretera se hace por donde estaba prevista y no valen otras alternativas ni sugerencias. Todos pretenden humillar-detener a los marchistas y para eso mandan a sus obsecuentes movimientos sociales interculturales para organizar cercos, bloqueos y as impedir su paso y tambin de medicamentos, agua y alimentos.
Adems hacen cavar zanjas para que la marcha no avance ni llegue a La Paz, destino simblico por ser la sede de gobierno y donde antes fueron recibidos por otros presidentes que ni se proclamaban indgenas ni furibundos defensores de la naturaleza, pero eran demcratas.
En tanto, las salvajadas suman y siguen: para desprestigiar la pacfica protesta, Evo Morales se ufana de 130 desertores, en realidad, 130 sobornados para que abandonen la marcha, mediante el pago de dinero corrupto-corruptor. Dan ms vergenza los que sobornan que los sobornados. Pero no nos desanimemos: la marcha continua, siempre arropada por el Cheru tata y siempre vigilada por los Iya del Monte.