Lunes 31 de agosto 2026

El basurero de la historia


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Hace das, durante mi necesario descanso, o y le que el Vice  mandaba a la derecha al basurero de la historia. En esta Bolivia actual de triste suerte, pens y pienso que no es la derecha, sino los hombres del MAS en el ejercicio de gobernantes, quienes irn a dar a ese basurero.

Se dicen de izquierda, s , pero son de aquella izquierda anclada en un pasado violento y resentido, sectaria e intolerante frente a los diferentes. Son de una izquierda que hace del conflicto con los opuestos el arma ideolgica para matar la pluralidad poltica, la concertacin y los acuerdos en democracia, amn de atacar el pensamiento crtico y la libertad de expresin e informacin. Dicen defender la igualdad, la inclusin y otros derechos postergados de las mayoras, pero terminan eliminndolos a todos para imponer su pensamiento nico y sus desvaros econmico-estatistas. Algunos  de ellos, como el Vice, se dan el lujo de usar frases de Carlos Marx sin citarlo, para asombrar a los que no saben que fue Marx quien dijo que al lumpen hay que arrojarlo al basurero de la historia. Escribi la frase en su estudio sobre La lucha de clases en Francia: 1848-1850. Se refera al lumpen como grupo de personas econmica y socialmente marginado, sin empleo, pobre e inculto, que adquiere protagonismo poltico en tiempos de agitacin social o al calor de las urgencias del poder. Son las masas hambrientas y necesitadas, manipuladas en un proceso perverso que las envilece y convierte en rehenes del poder poltico,  como ocurre hoy en Bolivia: la prebenda a cambio del voto.

En el basurero de la historia estarn los del MAS por impostores ideolgicos, demagogos y populacheros, ms que populistas. All irn a dar, entre otras razones,  porque el presidente, autoidentificado indio -para seducir a propios y extraos- y autodeclarado defensor a ultranza del medio ambiente, rechaz la demanda de los verdaderos indgenas originarios del parque Isiboro-Secure, y les neg el derecho a la consulta previa aprobada en la Constitucin. Los indgenas rechazan la construccin de una carretera que dividir en dos su territorio, el TIPNIS, arrasar el bosque, su hbitat y su medio de vida. Que impostura! Tanta que hasta Brasil, cuyo gobierno debe desembolsar los fondos para la construccin de esa segunda fase, ha sopesado la magnitud del rechazo indgena y congela los desembolsos hasta que el gobierno de Bolivia presente el estudio de impacto ambiental, escuche las demandas indgenas y modifique el proyecto original.
Otro ejemplo: los indgenas-originarios-campesinos solo han recibido la promesa de vivir bien, en tanto no han salido ni de la pobreza, ni de la triste sobrevivencia rural y urbana. Siguen viviendo en su miseria de siglos, con el agravante de que a los del indgenas del Oriente les niegan derechos concedidos a aymaras y quechuas de occidente.

Al basurero de la historia ir quien permite que los cocaleros mimados clientes del poder- incrementen sin control el cultivo de hoja de coca, convirtiendo a la Pachamama en tierra infrtil de por vida. As trata a  la madre tierra que dice defender y con la que se hace autocampaa internacional. La hoja de coca, materia prima de la mercanca cocana, da lugar a la ilegal economa poltica de la cocana, actividad de las ms rentables y millonarias de la acumulacin capitalista globalizada. En esa cadena de produccin,  el campesino que cultiva la hoja de coca es el eslabn ms explotado, como lo era el presidente en su poca de cocalero enfrentado al poder poltico. Acaso el presidente no se declara anticapitalista radical? Otra impostura.

Quienes irn a dar al basurero de la historia no son quienes se oponen a la dominacin absoluta del MAS y a la judializacin de la poltica para acosar-aplastar a la oposicin con infundios terroristas-separatistas y otras sospechosas elucubraciones. Tampoco irn  al basurero de la historia la sociedad poltica y sociedad civil que rechazan la estafa de la pseudoeleccin de magistrados -ya fueron elegidos por los hombres del MAS en la Asamblea- en abierta violacin a las bases de las democracias sujetas al Estado de Derecho, que exige la independecia de poderes. En ellas, la admnistracin de justicia actua al margen de la poltica, no est al servicio del poder y es un freno a veleidades autoritarias y prorroguistas, como las de los mandamases del MAS.

Para expertos y analistas polticos, all donde Parlamento -aqu Asamblea- y justicia se encuentran subordinados al ejecutivo, hay dictadura. De ah que el asalto al poder judicial en Bolivia es un golpe de estado a la democracia, como toda la gestin poltica del oficialismo, que subordina sociedad y ciudadana al poder del gobierno,  que se pretende al mismo tiempo Estado y Nacin.
Ni ms ni menos que los totalitarismos estalinistas, fascistas, comunistas o las edulcoradas versiones del socialismo del siglo XXI, Hugo Chvez mediante.

Con esta nueva fanfarria electorera y van siete en seis aos-  al gobierno del MAS le sobran rasgos de las ya hoy llamadas democracias no democrticas por las sistemticas violaciones al Estado de Derecho. Y que, adems, convoca a elecciones para hacer del voto popular un grosero y reiterado mtodo-instrumento para  legitimarse y usufructuar del poder sin frenos ni tiempos en el calendario.

Van a dar con sus huesos al basurero del historia los hombres y mujeres del MAS por la ley de telecomunicaciones, entre otras leyes centralistas de corte fascista, que da luz verde al pinchazo-espionaje de telfonos, aunque lo hayan negado, eso s, sin hacer mucho esfuerzo. Su proyecto de poder total no conjuga con la descentralizacin y menos con las  autonomas que,  ya impresas en la Constitucin, son solo la etiqueta para la propaganda for export. Les apura el control total del poder, de la libertad de opinin, prensa e informacin y, al mismo tiempo, los lleva a querer intervenir el derecho de privacidad de la ciudadana, para espiar mejor.  Ser un nuevo instrumento de persecucin poltica, amn de la ya conocida y sistemtica politizacin de la justicia las guillotinas judiciales- ejercida con ahnco contra sus adversarios polticos.

La izquierda que los del MAS dicen ser, bajo el ttulo de socialismo comunitario, o socialismo del siglo del siglo XXI,  no es socialista ni de izquierda,  sino una burda impostura que los coloca al fondo,  a la derecha de la derecha. Por eso, el 16 de octubre votar NULO.