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En este pas, bien haramos en cantar como un himno a la impostura, el tangazo argentino Cambalache: Hoy resulta que es lo mismo ... ser un burro que un gran profesor. No hay aplazaos ni escalafn... Qu falta de respeto, qu atropello a la razn! Es lo mismo el que labura noche y da como un buey, que el que vive de los otros, que el que mata, que el que cura, o est fuera de la ley...
Y no exagero: un amigo afecto a la filosofa popular tan sabia como otras, dice que en Bolivia la ley es osamenta que anda de cuenta de los suchas. Qu metfora ms brutal! Es decir, la osamenta -carne corrupta- sera la ley, sujeta a aves de rapia administradores de justicia manipulados por intereses polticos y personales? Son ellos quienes la violan, la mal usan, le restan credibilidad y dejan a la ciudadana en total indefensin frente a la manipulacin, la delincuencia, los abusos sin pausas pero con mucha prisa, el avasallamiento de tierras y prestigios bien ganados, dejando a la sociedad al borde de la desagregacin social y de los abismos de la condicin humana.
En efecto, hay hechos jurdicos despreciables, como las guillotinas judiciales aplicadas solo a alcaldes, gobernadores, parlamentarios opositores y autonomistas, mientras los masistas se libran de cualquier sancin, a pesar de los delitos que ellos s cometen, merced a las mayora congresal de la que mal usan y de la que usufructan.
Procesados estn muchos ex ministros de Snchez de Losada, injustamente acusados de genocidas en octubre 2003; el ya pattico caso del ex prefecto Leopoldo Fernndez; los casos de ex funcionarios de anteriores gobiernos; el caso Rozsa-Sosa y su secuela de ms de 39 presos, perseguidos y exiliados por terrorismo-separatismo inexistente.
Sin embargo, el gobierno de cambio hacia la degradacin moral del pas, dio proteccin al comprobado por la justicia argentina terrorista-genocida iran, con mandamiento de apremio internacional, Mahmad Vahidi, que tuvo adems, una fuga asistida segn la diputada Jessica Echeverra. Se fue, pero dejo tres conmilitones en la Escuela del Alba, en Warnes, donde se adoctrinar a los ciudadanos de sus pases miembros Venezuela, Bolivia, Ecuador, Cuba, Nicaragua y algunas islas antillanas- doctrina antiimperialista. Vale la pena recodar que en el marco las vergenzas judiciales, el oficialismo ha protegido a otros criminales como los asesinos de Cecilia Cuba, hija del ex presidente paraguayo Ral Cuba, y no sabemos a cuantos de las FARC, ni de Sendero Luminoso, ni de otros movimientos subversivos y terroristas.
Mucha tela en el telar, muchos hilos sin terminar de tejer y varias agujas tejiendo al mismo tiempo, sobre el poder judicial y las leyes en Bolivia, la administracin de justicia y quines la administran en este gobierno de cambio al centralismo totalitario que desprecia la democracia, siempre perfectible, que puede ser ms incluyente y equitativa, si se quiere. Como los del cambio no quieren, nada bueno podr salir de la mascarada eleccionaria de octubre prximo para eligir a los magistrados de los cinco rganos del Poder Judicial: Tribunal Constitucional, Consejo de la Judicatura, Corte Suprema de Justicia, rgano Electoral y Tribunal Agrario. Vamos a votar no para elegir, sino para cohonestar lo dispuesto por Evo Morales y su cohorte de centralistas anti-autonomistas, ahtos de aberraciones judiciales, abusos, atropellos y corrupciones a granel.
La estrategia, ya se sabe, es el control de todos los poderes para obtener el poder total, siendo el poder judicial, el ms importante como mecanismo para eliminar de la arena poltica a los adversarios que obstaculizan aquella estrategia. Como dice Jorge Lazarte, para que ello ocurra, sin parecer arbitrario, el voto democrtico del pueblo soberano debe blindar los fallos judiciales de cualquier sospecha de parcialidad con el poder. Siempre se podr alegar que ha sido la poblacin la que ha elegido a los altos magistrados, y no el gobierno. Esa es una muestra ms de la manipulacin de conciencias con la que nos conducen los impostores de la democracia, cada vez ms descarnadamente autoritarios y totalitarios, en sus diversas manifestaciones, tanto ticas como estticas de rasgos fascistoides.
Sin instituciones democrticas, no puede existir democracia, recuerda Fernando Mires, citando a Alexis de Tocqueville. Y a la vez, sin ejercicio democrtico las instituciones son slo un cascarn vaco. Para que el ejercicio de la democracia pueda ser realizado, se requiere dos condiciones elementales: la primera es la separacin irrestricta de los poderes pblicos, es decir el poder que bloquea al poder. Ese es el antdoto que impide que uno de esos poderes se erija de modo tirnico sobre los dems. Quiere decir que all donde parlamento y justicia se encuentran subordinados al ejecutivo, hay dictadura. As de simple, concluye Mires. Y le asiste toda la razn poltica conocida. As va Bolivia.
Pas infeliz
Este es un pas infeliz le o decir a un ciudadano que comentaba entre incrdulo y molesto la nacionalizacin-perdonazo de autos indocumentados. Por principio reniego de llamarlos chutos, eufemismo simpln para tapar con vocablo de picaresca popular, tres delitos en uno: son autos robados, que entran de contrabando, de suyo ilegalmente y casi siempre son cambiados por droga. En Bolivia hay un supermercado de la corrupcin le en Internet! As es: la legalizacin del delito que corrompe con impunidad y beneplcito oficialista! A eso nos ha llevado el gobierno del cambio?.
Los ilcitos cometidos por la informalidad delictiva a todo nivel -amparada en la brutal anomia de Estado, ausente no solo en las fronteras sino en la obligacin gubernamental no cumplida de generar empleos productivos para vivir honestamente sin delinquir- han sido legalizados con otro delito por el gobierno de Morales y compaa nada santas, ya se sabe. Se ha dado luz verde para que sigan robando autos en otros pases, los contrabandeen por sendas no impresas en mapas y los cambien por droga. As avalan indirectamente o sin querer queriendo- el crecimiento de las plantaciones de hoja de coca, materia prima de la economa poltica de la cocana, crecimiento ya reconocido por el propio oficialismo, antes negado rotundamente. Podra decirse ms vale tarde que nunca, pero con medidas como el perdonazo a tres delitos en uno, ese tardo reconocimiento no tendr efecto ni pondr coto al millonario negocio de la droga y a los dems conexos a el, como el de los autos de marras.
La nacionalizacin es por una sola y ltima vez? El demaggico argumento de que los pobres tienen derecho a tener un auto, como dijo el Presidente, es otro infundio ms del MAS, ms populachero que populista.
Cmo seala el editorial El quebranto moral de un pas, del peridico cruceo El Da Qu puede venir despus de esta orga de ilegalidad auspiciada por el Estado Plurinacional. Qu tienen preparados los abogados del rgimen para calmar las masas sedientas de indulgencia y permisividad, a cambio de apoyo a un Gobierno que ha perdido por completo la legitimidad y cuya credibilidad se sostiene nicamente con dosis cada vez mayores de populismo libertino.
Como mercanca que se vende al mejor postor, aqu la administracin de justicia es objeto-sujeto del regateo, de hocicos como el de Fidel Surco y otros senadores mediante, del te doy, me das o sino te fregs.