Lunes 31 de agosto 2026

Censura y autocensura versus libertad de palabra


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Nada hay tan nocivo como el miedo que ejercen las dictaduras y los regmenes totalitarios sobre los ciudadanos. Es un miedo devastador: aniquila hasta la conciencia de ser superior a todas las dems especies del reino animal porque tenemos el don de  la palabra, del conocimiento, del pensamiento abstracto. Esos dones se diluyen ante el miedo poltico.

De ah que las dos definiciones que dio Aristteles del hombre: el hombre como animal-ser poltico, y el hombre como ser dotado de la palabra, van perdiendo terreno, merced a Evo Morales, lvaro Garca Linera, y los dems hombres del MAS. Sin pausas, ms bien con prisas, los impulsos totalitarios del oficialismo reprimen la libertad de la palabra, la libertad de expresin-opinin y el pensamiento crtico. En suma, conculcan la idea de la libertad. Quin o quines se conmueven por ese atentado a los Derechos  Humanos y a la democracia?

Y es que la libertad poltica, siendo un fenmeno poltico, es sobre todo un derecho de ciudadana y un derecho civil que va perdiendo valor como derecho inalienable de hombres y mujeres libres. Esa libertad casi siempre se pierde en aras de la igualdad. As pensaron y actuaron los revolucionarios de todos los tiempos, desde la Revolucin Francesa con Robespierre y los jacobinos; los hombres de los Soviets, en Rusia con sus bolcheviques y estalinistas, amn de  otros, para terminar negando a sus pueblos tanto la igualdad como la libertad. Lo justo debiera que ser ninguna de ellas sea excluyente, sino complementarias. Salvando las diferencias, eso pasa en Bolivia en estos tiempos de cambio: el sometimiento sin concesiones al pensamiento nico sin igualdad ni libertad.

En tanto, desde el poder poltico se callan las leyes que hacen a la esencia del sistema democrtico. Es decir, la independencia de los poderes Judicial y Legislativo sometidos al poder poltico del partido de gobierno, que domina todos los dems poderes. Ah se censuran todas las ideas que difieren del pensamiento centralista-totalitario del Presidente, su Vice y larga compaa.
Sin embargo, hubo ingenuos que creyeron que los cambios pedidos por Morales al Art. 82 del reglamento electoral,  de verdad eliminaban las mordazas a la libertad de informar y ser informados sobre los candidatos para administrar la justicia en Bolivia. En los hechos, los candidatos ya estn preseleccionados y por lo tanto no tendremos derecho a elegir ni a hacer uso del don y de la libertad de la palabra. Por eso son tan renuentes a abrirse al debate, a la discusin y a la circulacin de ideas.

Sin embargo qu puesta en escena se montaron! El presidente buenito que dice  gobernar obedeciendo al pueblo, pidi el cambio del Art. 82, solo para la foto y el registro. En la prctica, no cambiaron nada y se demostr que Evo Morales gobierna sometiendo al pueblo a la censura previa. Ah! pero se mostr como el buen demcrata: pidi el cambio. Creyeron que nos emborrachaban la perdiz, cuando ya es evidente que Morales y sus hombres son adictos a mentir, amenazar, condenar, reprimir, castigar, aplastar, censurar, prohibir, sancionar, inhabilitar y dar muerte civil a quienes difieren de su pensamiento nico.

El Miedo y el terror poltico  

A eso apuntan los dos famosos artculos de la Ley Contra el Racismo y toda Forma de Discriminacin, por los que se dio dura batalla para no conseguir modificacin alguna. Noble fin, aquel, pero para meter de contrabando la censura a medios de comunicacin, a periodistas y a la labor periodstica. Impusieron miedo y  terror.

Como si fuera poco, ahora el Fiscal General del hoy Estado pluri-represivo amenaza a quienes digan que van a votar nulo en las elecciones para eligir a los nuevos miembros del Poder Judicial. Y en qu lugar de la Constitucin del Estado pluri cualquier cosa, desde corrupto, narco, contrabandista e inepto, se  dice que es un delito votar nulo y pedir voto nulo? En ninguna parte. Pero ya el hecho de decirlo y amenazar con sanciones forma parte de la consigna: seguir sembrando miedo y callando voces.
 
Presento un ejemplo. Para celebrar el da de la Madre, preocupados por la crisis poltico-institucional crucea los familiares y amigos de los presos, perseguidos, imputados y exiliados en el complot Rozsa-Sosa contra Santa Cruz, llevaron un solicitada a un peridico local. Su ttulo era Nos sobran ganas, coraje, temple y hasta impaciencia para defender la autonoma y los estatutos!, hoy amenazados  por los masistas locales que quieren un cambio de hasta 80% en ellos.

En las oficinas del peridico, el texto fue sometido a examen por un abogado de la empresa, quien pidi el cambio de la palabra escollo. La frase deca ... donde las diferencias sean una ventaja y no escollo que hoy solo beneficia al autoritarismo.... Con el cambio qued  as: ...donde  las diferencias sean una ventaja y no un beneficio al autoritarismo.... Cul la diferencia? El sentido no cambi nada. La pegunta: acaso escollo se interpreta como el masculino de escolla?  Que sepamos esa palabra no existe, pero podemos pensar que en este caso se trat de un exceso de susceptibilidad  porque la palabra lleva la terminacin collo y por extensin poda pensarse en colla. En el peor de los casos es ignorancia a secas pues se desconoce la existencia de la palabra escollo, sinnimo de obstculo.  A este paso qu sustituto buscaremos para la palabra Collasuyo, uno de los cuatro suyos del  Tahuantinsuyo, el imperio de los Incas, cuya forma de determinar su procedencia es la palabra colla, de Collasuyo? Como cruceo, del nacido en Santa Cruz, o paceo, del nacido en La Paz.  Y qu sustituto buscamos para la palabra asesinos cuando se hable de los muertos en la Calancha, o los del hotel Las Amricas, que ya sabemos que no los mataron ah, sino en otro lugar?  Cules para la palabra represin cuando se hable de la forma en que han sido reprimidos los trabajadores, mineros y maestros en sus protesta callejeras por un mayor incremento salarial?

Pues nada, que la libertad de palabra est castrada en Bolivia, y la censura como la autocensura van castrando poco a poco la inteligencia, la dignidad de las personas y del oficio del periodista. En todo caso, la censura y la autocensura no tienen freno porque el miedo ha castrado la capacidad de rebelarse contra la opresin. Yo me rebelo contra todo forma de opresin-represin  a la libertad de la palabra.