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Nos estn robando el alma como ya amenaz el Vice-copresidente hace aos, cuando hablaba despectivamente de los Karas, es decir de los mestizos y blancos, a los que haba que aplastarlos, quitarles bienes y autoestima. Hoy tambin le estn robando el alma a la democracia, vacindola de sus principios. Y miramos de palco lo que sucede cuando debiramos ir de la protesta indignada a la rebelin poltica organizada, orgnica y democrtica! Entre tanto, votar mamarracho.
Hablo en singular para no comprometer a este medio que me acoge y respeto, pues cada quien har lo que le dicte su conciencia.
Votar mamarracho o tachar la papeleta en la tramposa eleccin para conformar los 4 rganos del Poder Judicial, eleccin que de indita nada tiene. Verdaderas democratizaciones para la administracin de justicia se han dado en muchos pases antes, sin la parafernalia masista que nos bombardea sin tregua.
A pesar de que el presidente Morales ante la indignacin y reclamo social- haya decidido que se levanten las mordazas a la libertad de expresin, al derecho de informar y de ser informado, tachar la papeleta, pues levantar esas prohibiciones era una parte importante, pero no la ms importante de un problema mayor. En este caso como en otros, vimos el rbol y no el bosque y por eso perderemos lo grande: porque en el fondo y en la forma lo que se juega con esa eleccin es la sepultura definitiva de la independencia del poder Judicial, sometido luego de la eleccin, ya sin tapujos, al poder poltico. Ese es el verdadero problema.
Con esta eleccin el MAS y sus hombres completan el dominio total de los tres poderes del Estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, y lo suman al dominio que ya tienen en el mbito militar, policial, en los llamados movimientos sociales afines al masismo, entre ellos, los indgenas, y en otros segmentos de la sociedad.
En otras palabras, la democracia no existir ni el fondo ni en las formas y no habr apologistas del masismo que puedan quitarle el rtulo de autoritarios- totalitarios en todas sus variantes: fascistas, comunistas, estalinistas y dictadores. El Vice-copresidente tan suelto de lengua tild al Comit Pro Santa Cruz de fascista por haber exigido el cese de las detenciones y persecuciones a polticos opositores. Sin embargo, habr que acudir al refrn popular que reza buscando al burro y montado en el como dijo un periodista, refirindose al comandante de la Polica que buscaba al dueo de un auto clonado. A la postre le cost el cargo.
Votar mamarracho haciendo uso de mi soberano derecho a expresar lo que dictan mi conciencia democrtica y mi militancia autonomista. Sin embargo, el gobierno pluribochorno que nos llena de vergenzas por la metidas de pata del Presidente; pluri-cocalero, ah est el general Sanabria y los que an no sabemos; pluri-corrupcin, como el otro general Farfn y los que s sabemos, se pueden llevar ms de una sorpresa: quizs no sea yo la nica que pifie la papeleta. Esos son los riesgos de utilizar la democracia mtodo-instrumento, es decir, solo el voto para satisfacer los impulsos de dominacin disfrazados de demcratas del presidente y el co-presidente.
En los hechos, si algo desvirta las palabras vacindolas de su ms esencial significado, es la estupidez de quienes abusan de ellas, como los Morales, Garcas Linera y los dems, que no han cesado de prostituir la palabra democracia. Utilizndola con maas y perversamente, pretenden legitimar aberraciones antidemocrticas y satisfacer las ambiciones autoritarias y prorroguistas del autcrata Evo Morales Ayma.
A partir de ahora votar mamarracho porque s antes cremos que la democracia iba en serio, hoy ya est demostrado que el voto y la libre eleccin de candidatos no ha sido respetado. Por eso, para ganar lo que no pudieron con los votos como seal el gobernador Rubn Costas, desprecian los votos honestos y van camino a hacerse del poder total sin importar los medios. De ah que el gobierno multi-represores est llenando las casas con arrestos domiciliarios, las crceles de Bolivia y los exilios con demcratas, autonomistas, empresarios y profesionales como Branko Marinkovic, Humberto Roca, Samuel Doria Medina y muchos ms.
Y no olvido a jvenes polticos de larga y limpia trayectoria como Guido Aez Moscoso, Hugo Carvajal Donoso, Jorge Torres Obleas, entre otros, acusados de genocidas, cuando los instigadores del alzamiento y muertes de octubre de 2003, ejercen hoy cargos pblicos, el propio presidente Morales, entre ellos. Pero quedaron fuera de las investigaciones merced a una amnista que les concedi el ex presidente Carlos Meza, entonces muy a gusto con los autores del quiebre institucional de entonces. Los magistrados que los condenaron ya estaban comprados por el poder poltico actual.
Con las elecciones para magistrados, pretenden dar un matiz legal a una eleccin maquinada de antemano, hecha a medida de demagogos y populistas. A ttulo de prohibir campaas electorales para que los medios de comunicacin no se enriquezcan cobrando fortunas --lo que ya sera favoristimo, segn los pluris pues no todos pueden pagarlas-- en los hechos se trata de legitimar, olear y sacramentar a hermanas y hermanos favorecidos por el poder Legislativo, apndice del Ejecutivo con sus 2/3 de aplastante mayora oficialista.
Salvar la democracia, es salvar a Bolivia del totalitarismo.
Veamos un somero recuento de los zarpazos antidemocrticos de los multi- represores jacobinos: deja que campesinos y originaros se enfrenten entre s, les manda a la polica, les meten bala y as llevan ms de 70 muertos en su haber. A los adversarios polticos, a falta de guillotinas con cuchilla para cortar cabezas, les inventan las guillotinas judiciales, y hoy ya hay cientos de presos, perseguidos, proscriptos y exiliados. Merced a golpes de Estado, destituyen a autoridades, gobernadores y alcaldes. De qu democracia hablan?
El golpe ms brutal es el perpetrado contra el prefecto de Pando, Leopoldo Fernndez, preso hace 2 aos y 8 meses sin sentencia por una matanza orquestada por el entonces ministro de la presidencia, Juan Ramn Quintana. O como la maniobra contra el gobernador de Tarija, Mario Cosso, hoy exiliado. Igual camino intentan con el de Beni, Ernesto Surez, ya con detencin domiciliaria y con poco margen de gestin.
Lo mismo estn haciendo con el gobernador de Santa Cruz, Rubn Costas Aguilera, vctima de una colonialista maniobra poltico-cultural indgena, tan deleznable como las prcticas coloniales de aculturacin, producto de la conquista.
Dnde queda la tan mentada descolonizacin que tiene hasta un ministerio? Todo es as: puro chchara demagoga y populista para ingenuos. Pero los masistas han aprendido y aplican con delectacin de artista la tesis leninista de la propaganda poltica. Nada difiere de la consigna nazi miente, miente, que algo queda y eso es lo que han aplicado al caso terrorismo-separatismo contra Santa Cruz.
Con chicanas judiciales varias, los masistas han destituido al alcalde de Sucre, de Potos, de Sacaba, de Punata, de Buena Vista, de Warnes, van por el de La Guardia, el de San Borja, tras la alcaldesa de Oruro, entre otros, todos electos por mayora, pero adversarios polticos del MAS, eso s.
La maniobra que le quita al partido Verdes, de Costas, mayora en la Asamblea Departamental -algunos transfugios polticos mediante- y con 6 procesos en su contra, entre ellos dos por haber convocado a Referndum por la autonoma, lo deja sujeto a lo que dicte la actual mayora masista-estalinista en la Asamblea. Podr el gobernador restituir su alianza con Nuevo Poder Ciudadano, del senador Germn Antelo, y con el MNR? Esa alianza demostr ser ms dbil de lo esperado. Por qu? .
Porque las alianzas son para gobernar en conjunto y presentar una alternativa poltica frente a cualquier bloque en el poder con rasgos autoritarios fascistoides como el actual. Esas alianzas, locales o naciones, hasta ahora no fueron trabajadas y manejadas con criterios polticos idneos para revertir el dominio del MAS a mediano plazo. Ha sido un fracaso vergonzoso que en ms de 4 aos las alianzas polticas no hayan aprendido el abc de la poltica, entre otros elementos, el anlisis de la correlacin de fuerzas, el aprovechamiento de determinadas coyunturas desfavorables al centralismo, el uso de la propaganda poltica, el principio de la unidad por un bien mayor: salvar a Bolivia del totalitarismo y por ende, salvar la democracia.
Ello solo sera posible, si las alianzas de la oposicin lograran convertirse en una convergencia democrtica, por encima de intereses personales y coyunturales, teniendo en cuenta que el enemigo principal es el MAS, y no los internos ni los propios compaeros de ruta, quizs transitorios, pero necesarios hoy.
Qu desperdicio! Entre tanto, votar mamarracho.