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Qu habr ms importante que la vida para los seres humanos? Nada, pues la vida es el ms importante de todos los derechos: el derecho a existir, el derecho a ser. Ante todo soy, luego pienso y conozco para demandar y exigir todos los dems derecho humanos, entre otros, el derecho a la libertad, a disentir y al pensamiento crtico.
Las cinco vidas y los cinco derechos del ttulo se refieren a cinco personas con serios problemas de salud, imputadas en el complot terrorismo-separatismo del MAS contra Santa Cruz y sus profesionales. A las violaciones, arbitrariedades y abusos cometidos en el montaje terrorista-separatista contra todos los imputados, con esas cinco personas, el gobierno que se dice de cambio ha violado la Declaracin de Naciones Unidas sobre los impedidos, firmada el ao 1975; la Convencin sobre los derechos de las personas con discapacidad y la Ley 4024, promulgada el 15 de abril de 2009 por Evo Morales, en concordancia con aquella Convencin.
Qu dice la misma en su Artculo 13: Acceso a la justicia?
1. Los Estados Partes asegurarn que las personas con discapacidad tengan acceso a la justicia en igualdad de condiciones con las dems, incluso mediante ajustes de procedimiento y adecuados a la edad, para facilitar el desempeo de las funciones efectivas de esas personas como participantes directos e indirectos, incluida la declaracin como testigos, en todos los procedimientos judiciales, con inclusin de la etapa de investigacin y otras etapas preliminares.
2. A fin de asegurar que las personas con discapacidad tengan acceso efectivo a la justicia, los Estados Partes promovern la capacitacin adecuada de los que trabajan en la administracin de justicia, incluido el personal policial y penitenciario.
Morales, firmante de ese texto, viol e hizo violar los derechos de esos 5 imputados en el complot terrorismo-separatismo y su saga Rzsa-el asesinado y Sosa-el inefable fiscal asignado al caso. Luego de dos aos de prisin para muchos, persecucin para otros, forzoso exilio poltico para algunos y zozobras familiares a granel, se lleg a la imputacin: 39 personas, y a la primera audiencia conclusiva en Cochabamba -a 2800 mt. de altura-, a mediados de abril pasado.
En esa ocasin, Torres y Castedo tuvieron que ser trasladados de urgencia a un hospital, con signos de insuficiencia cardiaca y respiratoris. La segunda conclusiva, el 17 de mayo, ser en La Paz a 4000 metros sobre el nivel del mar. Los obligarn a ir hasta all? Con el MAS todo es posible, pues lo menos que les interesa es el derecho a la vida, como ya lo tiene demostrado.
Las imputaciones en este complot terrorista-separatista-Rzsa-Sosa parten de ilegtimas y dudosas declaraciones de testigos como el Viejo, obtenidas bajo presin segn declar el mismo, soborno incluido y filmado. Dichas imputaciones contra los dirigentes de una entonces slida institucionalidad -hoy dispersa y herida, por dentro y por fuera para regocijo del MAS, que pena!- presentan la siembra de adulteradas o inventadas evidencias, nunca vistas o comprobadas, como las armas de los supuestos terroristas. El fiscal de marras dijo que fueron destruidas, dada su alta peligrosidad. Solo con ello, todo el andamiaje carece de pruebas y debiera ser declarado nulo, no en vano el ya sustituido juez Ren Sarmiento, le devolvi al servidor fiscal Sosa los obrados, lo que le vali su salida del caso.
La renuncia del servil Sosa fue un show meditico distractivo para contrarrestar el bochorno de Cochabamba, pues sigue de fiscal fortalecido. Tan fortalecido que seguir sin tomar en cuenta el archiconocido video-soborno al Viejo en el que aparece el mismo Sosa con funcionarios no menos delictivos como el mismo. Hay otros videos de igual factura delictiva con otros funcionarios de gobierno y abogados afines vinculados al complot contra Santa Cruz.
Tampoco dice nada Sosa, sobre lo que ya parece una verdad fehaciente: que los asesinatos al hngaro boliviano, Eduardo Rzsas, al irlands Michel Dwyer, y al tambin hngaro Arpad Migyarosi no fueron perpetrados en el hotel Las Amricas, aquel 16 de abril de 2009, sino en otro lugar. Dnde? Tambin se sabr ms temprano que tarde: la verdad no muere, ni matndola, pues tambin se sabe que eran infiltrados del gobierno en filas cruceas autonomistas. An siendo mercenarios y aventureros, tenan derecho a la vida y a un juicio justo.
Seguirn siendo derechos de todos los imputados, el derecho al juez natural, es decir el juez del lugar donde se habra producido el presunto delito y no donde le pudo placer al verdugo Sosa, servidor de sus mandantes. Tambin el derecho a la presuncin de inocencia, el derecho a un juicio justo y el derecho a la igualdad en la administracin de justicia. Los mismos derechos les corresponden a todas las vctimas de ese otro complot perpetrado contra Pando, Leopoldo Fernndez y sus colaboradores,. Los mismos derechos de todos los jvenes cruceos imputados con familias rotas, y algunos de ellos exiliados polticos, como Branko Marinkovic, joven agroindustrial exitoso, autonomista de origen croata, presa favorita para los psicpatas racistas y anticapitalistas de pacotilla del MAS.
Los mismos derechos de otros empresarios y otros polticos exiliados, en razn a que donde no hay justicia, es peligroso tener razn. Lo dijo el agudo Francisco de Quevedo, vctima de los rigores del absolutismo monrquico espaol de los Felipes, tres centurias antes de que se promulgara la declaratoria Universal de los Derechos Humanos, el 10 de diciembre de 1948. La Bolivia de Morales est como aquellos absolutos colonizadores a pesar de tanta chchara descolonizadora.
Cnicos inventos de jacobinos represores, como el Vice que si tuvo juicio justo, a raz de su aceptada y confesada prctica terrorista, all por los 80. Hoy disfruta del derecho a la vida con su Robespierre criollo, Evo Morales Ayma, mientras uno y otro atentan contra la vida de cinco personas enfermas, y le ensombrecen-endurecen la vida a 40 personas ms entre presas, perseguidas, exiliadas, imputadas, aun sin condena.
Entre tanto, los absolutos Morales y Garca Linera, le dan al pas ms circo que pan, gritando MAR O MUERTE, la gestin econmica tampoco goza del derecho a una mejor vida y las encuestas los aplazan sin contemplaciones.