Lunes 31 de agosto 2026

Humillados y ofendidos


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As vivimos en Bolivia. Y no precisamente porque el presidente que le mete noms, para que luego lo arreglen sus abogados- haya decidido cambiar el tradicional Da del mar, por el Da del Carajo. Me permito discrepar y hacerle saber, a travs de quienes leen por el, que el da del carajo, no es solo un da, pues  hace rato sufrimos muchos das ...ajos en el sentido utilizado por el hroe del Topater, es decir, como un improperio, un insulto y una humillacin.

Muchos das ...ajos cuntos en cinco aos dizque de cambio!- que califican a Bolivia como una sociedad indecente, y no precisamente porque aqu se utilicen esa palabra ms que en otros lares, sino porque esta es una sociedad en la que las instituciones humillan a las personas y algunas personas humillan a otras, segn el filsofo y profesor israelita Avishai Margalit.  En  su criterio una sociedad decente es aquella que respeta la independencia e imparcialidad del poder judicial y si los administradores de justicia no humillan a las personas sujetas a su autoridad.

El profesor no tiene por qu saber que la justicia boliviana tiene un escaso 23% de aprobacin ciudadana, percepcin que habla de las flagrantes injerencias polticas percibidas por la poblacin, segn una encuesta de Ipsos, Apoyo y Mercado, realizada la semana pasada en El Alto, La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.
Los criterios de Margalit sobre sociedades decentes-indecentes, los confirman las recomendaciones de la Alta Comisionada de la Naciones Unidas para Derechos Humanos, Navy Pillay, en el Informe de su Oficina en Bolivia, presentado la semana pasada en Ginebra.

Dicho Informe urge a los ministros de Gobierno y de Defensa la adopcin de medidas para erradicar el uso excesivo de la fuerza, la tortura y los tratos crueles, inhumanos y degradantes por parte de la fuerza pblica.
Apunta a La necesidad de investigar, juzgar y sancionar a los responsables de violaciones de los derechos humanos, en particular a los miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado, as como exigir que se garantice la estricta observancia de la presuncin de inocencia, el debido proceso y el juicio justo de todos los procesados, incluyendo casos de corrupcin. A su vez el representante en Bolivia de la Oficina de Derechos Humanos, Denis Racicot, seala que El ya debilitado y politizado sistema de justicia se mostr ms vulnerable al factor poltico, lo que impact en el desarrollo de los procedimientos y puso en cuestin la independencia e imparcialidad de ciertos funcionarios judiciales.

A partir de esas tantas observaciones, es ms que evidente que la actual sociedad boliviana no es una sociedad decente sino una de concentrados carajos  que humillan e insultan a la sociedad. Y no es argumento vlido decir como han dicho algunos/as- que lo que pasa actualmente son resabios de gobiernos neoliberales, o que esas recomendaciones debieron haberse emitido hace 30 aos, en pocas de dictaduras. Quines luchamos contra las dictaduras, damos fe de las condenas hechas por Organismos Internacionales contra las mismas y la ayuda  que brindaron a quienes la necesitaron. La brindan a los presos polticos que hay actualmente en Bolivia y a los ms de 150 exiliados?

Y es que las recomendaciones de la seora Pillay son vlidas ayer, hoy y siempre, an se trate de un gobierno que se dice de cambio, porque  sobre los Derechos Humanos,  las cosas sigue como en las dictaduras, solo que ahora este gobierno va disfrazado de demcrata. En cinco aos, ya podan haber erradicado prcticas dizque neoliberales sobre procedimientos para beneficio de quienes ostentan el poder. Qu cinismo, si los del cambio, han acaparado todo el Poder Judicial y los administradores de in-justicia, responden ciegamente al Ejecutivo, que tambin domina el Legislativo con mas de 2/3, y controla a los militares, a la Polica, a los movimientos sociales, convertidos en sus milicias de choque.

Los mtodos que humillan

Ms que neoliberales, los mtodos que utilizan son jacobino-bolchevique-estalinistas: a punta de ajazos,  muchas humillaciones, torturas y muertes. Hagamos un breve repaso:  enero 2007, brutal asesinato del estudiante Jaime Urresti en Cochabamba, en manos de enardecidos representantes de movimientos sociales afines al gobierno de cambio. Noviembre 2007, en  La Calancha-Sucre, tres personas fallecidas por balas de las fuerzas combinadas del Ejercito y la polica.  Septiembre 2008,  la matanza en Porvenir-Pando, previa movilizacin campesino-estudiantil orquestada desde el Ministerio de la Presidencia, para provocar un bao de sangre, culpar al entonces prefecto Leopoldo Fernndez, detenerlo, trasladarlo a La Paz, violando el debido proceso y la presuncin de inocencia, para mantenerlo detenido hace ms de 2 aos y medio sin juicio ni sentencia ejecutoriada. Esa operacin form parte de la estrategia de liquidar el frente autonomista de la llamada Media Luna, conformada por Pando, Beni, Santa Cruz y Tarija.

Sigamos, porque la memoria no debe olvidar nunca las acciones contrarias a los Derechos Humanos de un gobierno que se dice de cambio y que nada ha cambiado en sus mtodos, comparados con las dictaduras. En septiembre 2008 el periodista Jorge Melgar, es secuestrado por agentes enmascarados en horas de madrugada, golpeado, humillado  y trasladado con los ojos vendados tambin a La Paz. Una vez consumada la ocupacin militar de Pando el gobierno detuvo a la agente policial Mirtha Sosa sin que hasta ahora se sepa cual fue su supuesto delito- quien despus denunci abusos sexuales sufridos durante su reclusin.

Como los del cambio no pudieron doblegar a Santa Cruz y provocar aqu el bao de sangre que provocaron en Pando  -ese fin tena el cerco de Fidel Surco y sus muchachos en 2008 durante una semana a la capital crucea- echaron mano del caso terrorismo-separatismo-Rozsa, y luego Sosa.
As asesinaron a mansalva al infiltrado en filas autonomistas,  el hngaro-boliviano Eduardo Rozsa y dos de sus compaeros,  el 16 de abril de 2009, en Hotel Las Amricas.  Esta comprobado por expertos hngaros e irlandeses que no hubo enfrentamiento. Como parte del caso del caso Rozsa-Sosa, en diciembre de 2009, los miembros de la Unin Juvenil Cruceista Juan Carlos Gueder y Alcides Mendoza fueron secuestrados por agentes del Ministerio de Gobierno y llevados a La Paz en condiciones infrahumanas, con los ojos vendados con cinta adhesiva y cartones. Aun siguen detenidos. Y por el mismo caso Rozsa-Sosa, hay exiliados,  personas con detencin domiciliaria e imputados, y a todos ellos se le ha negado el debido proceso, la presuncin de inocencia y el juicio justo.

El dirigente indgena del Beni, Marcial Fabricano, fue brutalmente flagelado en mayo de 2009, por indgenas partidarios del gobierno, contrarios a las autonomas departamentales por la que Fabricano hizo campaa. Por el mismo motivo, campesinos e indgenas afines al MAS, cercaron a la familia del ex Vicepresidente Vctor Hugo Crdenas, en su fundo en el Altiplano paceo, todos golpeados y humillados menos mal rescatados con vida, aunque heridos-  pues luego incendiaron la casa. En mayo de 2010, mediante una brutal represin  policial se desbloque la ruta a Caranavi, con un saldo de dos jvenes muertos por agentes del orden policial, que fueron denunciados de haber torturado a muchos. La seora Pillay no ha dicho nada que no sea la ms absoluta verdad.

El gobierno indgena-originario-campesino -a los que ya olvid y solo responde a los campesinos cocaleros- se da lujo de tener un senador  lder de los temidos ponchos rojos de Achacachi, quien afirma que la tortura es justificable porque a veces es la nica manera de arrancar una confesin. Qu confesin buscaba el hoy senador, cuando torturaba y degollaba perros, como advertencia a los autonomistas cruceos? Qu indecencia: igual que el imperialista George Busch hijo, que justific las torturas en las crceles irakes!

Esos son los mtodos de los tiempos de cambio y  nada que ver con que sean neoliberales o no:  son noms rplicas de los mtodos jacobinos, bolcheviques, estalinistas comn a todos los regmenes totalitarios: a punta de ajazos, humillaciones, torturas, sufrimientos y muertes. Dan ganas de decirles...ajos a granel,  no un da sino todos los das que les quedan para completar su mandato, cada vez con menos aprobacin.
Pero que dejen de humillar y ofender a las y los demcratas de Bolivia, porque ya sabemos que hay quienes no son demcratas ni respetan los Derechos Humanos, ni el debido proceso ni juicios justos: precisamente ellos, los del gobierno que se dice de cambio.