Lunes 31 de agosto 2026

Del Sutó al Piraí


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Haciendo camino al andar
En busca de El Dorado llegaron los espaoles hasta las llanuras que hoy conforman el departamento de Santa Cruz, en una nueva empresa de conquista. Ese fue el cometido de la hazaa de uflo de Chvez y otros conquistadores. 

De ah que  26 de febrero de hace 450 aos, orillas del arroyo Sut, en medio de la selva indmita, como los Chiquitos, sus indmitos nativos habitantes, fund uflo de Chaves, la antigua Santa Cruz de la Sierra. Ponerle el nombre de su natal Santa Cruz extremea fue un acto con el que quiso marcar su identidad intrpida, aventurera y libertaria ms importante que la adhesin a la Corona espaola?  Por qu busc Chaves ese lugar lejos de todas partes como diran luego algunos autores?

Esa lejana explicar su infancia andariega como sealan otros historiadores, desde la fundacin de Nueva Asuncin en 1559, y sus sucesivos traslados, buscando un lugar ms amable, hasta asentarse en el lugar en el que est hoy asentada. Ciudad frontera, ciudad andariega, ciudad excluida del ser social nacional hasta mediados del siglo pasado, en todo caso, ciudad que tuvo la impronta de ser parte de la primera experiencia colonial burguesa de Europa, al calor de la llamada acumulacin originaria en el desarrollo del modo de produccin capitalista.
Con la conquista se da el mestizaje -no siempre  amable- entre los recin llegados, mezcla a su vez de rabes, judos y otros pueblos de Europa, con los nativos de las nuevas tierras, consideradas las Indias en un principio, de donde proviene el denominativo que recibieron: indios. Como parte contradictoria de la modernidad, a partir de esa experiencia colonial, surge el controvertido e infame concepto poltico, ms que biolgico, de raza, basado en el color de la piel, culpable de no pocas pginas negras en la historia de la humanidad. 

En todo caso, y a luz de la contradiccin, estas hazaas de conquista, en criterio del cientfico francs, Alcides DOrbigny,  que  recorri estas tierras entre 1830-32, merecieron ocupar mejor sitio en la historia. En su opinin no tuvieron que batirse con los mejicanos civilizados ni conquistar las proverbiales riquezas del Per; pero por lo mismo que exploraban un pas menos poblado, ms salvaje, deban  superar muchos obstculos. Al escrutar la historia del Ro de la Plata impresiona sobre todo esta verdad, as como la escasa resonancia  que encontr el descubrimiento de esa parte del nuevo mundo, de la que Santa Cruz de la Sierra depende... Apenas haban transcurrido o­nce aos despus que Sols avistara las mrgenes del Plata, cuando el primero de tales hombres lleg de las costas del Brasil al pie de los Andes. Es extrao ver a Amrica atravesada en todos los sentidos ... mientras hoy en da semejantes viajes resultaran en cierto modo imposible.

La ciudad pensada primero como contencin y frontera contra los bandeirantes portugueses y los indios que habitaban esta zona, para preservar las ricas minas de Potos, a la postre no result ser importante para la Corona espaola. Aqu no hubo oro, ni plata, ni pudo ser habido El Dorado. Tampoco fue importante para el ser minero de la repblica desde su creacin en 1825, hasta ms all de 1952.
Desde este lugar, aqu, construy, consolid y consolida su identidad, o sus varias identidades a lo largo de 4 siglos y medio de olvido. De ah la postergacin de su desarrollo, hasta que las urgencias del tiempo,  bien entrado el siglo XX hicieron rugir la historia.   Para entonces, ya Santa Cruz de la Sierra haba hecho mucho camino al andar, mucho ms que el ir de traslado en traslado.

Entre el azar y la necesidad
Ms all de la controversia acerca del azar en tanto que casualidad, hecho fortuito o ausencia de finalidad, en el caso de la fundacin de Santa Cruz de la Sierra,  el azar adquiere una connotacin histrico-filosfica. Aqu tuvo el azar  ms de una finalidad. En realidad varias finalidades, conjugadas con la necesidad como impulso irresistible e imperioso que hace que las causas acten infaliblemente en un cierto sentido.

As pues, el lugar elegido para fundar la ciudad, aquel 26 de febrero de 1561 tuvo  para Chaves la finalidad de poblar y desencantar la tierra como afirm, amn del afn de mayores glorias y de ms risueo y holgado porvenir como seala el historiador Enrique Finot. Ambas finalidades se daran en tensa convivencia con las y los nativos: con ellas para reproducirse y poblar las nuevas tierras, con el rigor de no pocas violaciones origen de nuestro mestizaje biolgico; con ellos, tambin en relacin de dominacin, para buscar El Dorado, para defenderse de los otros y para trabajar la tierra. Fue la tierra -a falta de oro y plata- la nica riqueza disponible para los venidos de ultramar, para criollos y mestizos hasta hoy, origen del patrn de acumulacin econmico cruceo, ms all de sus crticos.

Para Humberto Vzquez Machicado, desde una mirada geopoltica, integradora e interdependiente,  la finalidad de aquella fundacin fue unir los dos componentes de lo que luego sera la nacionalidad boliviana... el Oriente tropical y el Altiplano andino y minero. As lo afirma, cuando apunta a la designacin que recibi uflo de Chvez como Teniente de Gobernador de la Provincia de Moxos, del Virrey del Per, Mrquez de Caete, en febrero de 1560. Cruz el continente de ida y de vuelta, para obtener un ttulo que le diera autoridad sobre las nuevas tierras, movido por el azar y la necesidad.

Ni el Marquez de Caete ni Chvez pensaban en trminos de  la nacionalidad boliviana -unin de Oriente con occidente- como seala Vzquez Machacado en su interpretacin geopoltica , cuando en 1560 sellan la creacin del ttulo de Teniente de Gobernador, pues el concepto no exista. Pero ante el peligro que significaban los brbaros y bandeirantes portugueses, el extremeo encontr su sitio en la regin de los Chiquitos, dnde el mandante sera l y solo l. Desde aquel 1561, camin la ciudad de Santa Cruz de la Sierra hasta 1622, cuando concluy su infancia andariega y se qued donde hoy est.

Aqu proyect y construy en 450 aos sus actuales realidades sociopolticas, sus identidades tnico-culturales mestizas, sus rechazos a los centralismos coloniales, republicanos y de cualquier signo en una relacin de alta o baja intensidad; su economa agroexportadora, energtica y de servicios, su vocacin autonmica siempre, su calidad hospitalaria, ms all de cualesquiera de los estereotipos con los que el centralismo  ha pretendido y pretende estigmatizar a Santa Cruz de la Sierra y a la regin toda. Nunca entendi  la cuestin regional como una demanda vlida ante la ausencia de atencin del centro lejano. En todo caso, esa cuestin regional, no fue ni separatista, ni regionalista, ni oligarca, ni ms racista que otras regiones del pas, ni terrorista, desde luego.

El mestizaje biolgico y la mestiza identidad cultural nacida en el Sut, se consolid aqu, a orillas del Pira, por otras finalidades del azar: un lugar ms amable y la necesidad de acercar la ciudad a otros lugares. Esta Santa Cruz de la Sierra merece el mismo homenaje que se celebrar a orillas del Sut, en Turub, el prximo 26 de febrero, merecidos uno y otro.

La fecha pertenece a la memoria colectiva que durante 450 aos por aproximaciones sucesiva, otros mestizajes, otros azares y otras necesidades, tiempos nuevos y nuevas urgencias, fueron construyendo la identidad crucea, mezcla de muchas sangres, desde el Sut hasta el Pira.