Domingo 08 de noviembre 2026

Cuando la vileza es insulsa



191 vistas

Son muy pocas las oportunidades con las que Bolivia cuenta para servir de anfitrión en eventos oficiales de corte internacional, como fue la IX Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas recientemente realizada en Santa cruz, con la presencia de delegaciones de 30 naciones del continente.

De ahí que el trato que se dispense a los invitados a dichos eventos debe ser cordial y  lo suficientemente cauteloso para no incurrir en chabacanerías de mal gusto. Finalmente, el respeto y estima que se otorgue a los huéspedes, sin necesidad de incurrir en odiosa zalamería, será la mejor carta de presentación para acoger futuros acontecimientos.

Visiblemente enfervorizado por el cúmulo de ditirambos, laudatorias e incensaciones de que fue objeto nuestro presidente por parte del lisonjero Secretario General de la OEA José Miguel Insulza, quien expresó su admiración por la transformación democrática de Bolivia, considerándola un ejemplo para el continente, S.E. arremetió contra el Gobierno de los EEUU llamando asesino confeso a un congresista norteamericano y calificando de golpista al gobierno de ese país, en presencia del secretario de defensa Robert Gates y ante la mirada complaciente del chileno que, a la sazón, oficiaba de presidente de dicha conferencia.

De esta manera se echó por la borda, una vez más, la oportunidad de restablecer las relaciones con los EEUU, una labor sutilmente trabajada y anunciada por el canciller Choquehuanca y acariciada por el ministro de Defensa que cifraba en el  progreso de los asuntos clave de la Conferencia, uno de los logros más importantes de su gestión.

Son innumerables las veces y malas experiencias que los bolivianos tenemos sobre la habilidad y capacidad aduladora de los chilenos. Más de un presidente que se creyó listo sucumbió ante dicha destreza. Recordemos solamente a Melgarejo que en 1866 decretó la supresión de fronteras y realizó muchas otras concesiones al país trasandino, el cual  no tuvo ningún reparo en nombrarlo General de División de su Ejército y designarle “Doctor Honoris Causa” de la Universidad de Chile, a cambio de los 150 kilómetros cuadrados que este tirano les había cedido a través del tratado del 10 de agosto de 1866, con el cual abrió las puertas de la invasión y posterior usurpación de nuestro litoral.

Chupamedias es un término muy boliviano que describe al individuo servil y adulador, dispuesto a hacer todo lo que pueda redundar en su provecho. El señor Insulza ha dado suficientes muestras de ingratitud y deslealtad a los patrocinadores de su nombramiento en la OEA, hasta arrancar de Chávez el calificativo de pendejo (Léase tonto en venezolano) y de Castro, el de “bobito”. Su zalamería es sospechosa y delata el peligro que conlleva transitar con él un camino, más aun, cuando la vileza es insulsa.