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- 2026-11-02
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Bandas de ciberdelincuentes clonan la imagen oficial y los comunicados institucionales de la Aduana Nacional para montar falsas subastas electrónicas, un esquema fraudulento dirigido a vaciar el dinero ahorrado de ciudadanos mediante transferencias a cuentas privadas.
La denuncia y advertencia pública fue emitida por la Aduana Nacional luego de verificar la multiplicación de sitios web piratas y páginas en redes sociales que promocionan adjudicaciones ficticias de vehículos, maquinaria y mercadería a precios de remate.
El accionar delictivo aprovecha la necesidad económica familiar para exigir depósitos bancarios inmediatos como condición previa para asegurar los bienes ofertados. Esta modalidad deja al descubierto la falta de mecanismos de ciberseguridad para bloquear a las organizaciones criminales que lucran con la identidad de entidades estatales.
LOS DATOS DEL FRAUDE BANCARIO
⚠️ La Aduana Nacional aclaró que no realiza subastas ni adjudicaciones de mercadería mediante redes sociales ni mensajería.
💣 Las cuentas bancarias donde se exigen las transferencias pertenecen a personas particulares sin vínculo institucional.
📉 Las plataformas falsas imitan logotipos, tipografía y sellos oficiales para otorgar apariencia de legalidad al delito.
🗓️ Las víctimas pierden su dinero en minutos sin posibilidad de recuperar los fondos depositados en cuentas delictivas.
El reporte aduanero precisa que las subastas electrónicas legítimas se gestionan de forma exclusiva dentro del portal oficial de la institución pública. Pese a los avisos constantes, las redes de estafadores logran migrar de servidores de forma expedita para continuar operando en plataformas como Facebook y WhatsApp.
Los afectados son inducidos al error mediante anuncios patrocinados que ofrecen supuestas facilidades de pago e impiden la verificación presencial de los productos. Una vez consolidada la transferencia del dinero, los cibercriminales eliminan las publicaciones y bloquean el contacto con las víctimas.
La proliferación de falsos remates aduaneros pone a prueba la capacidad de respuesta policial frente al despojo de fondos bancarios en el entorno digital.