Miércoles 04 de marzo 2026

Inyección de recursos al sistema antiguo

Suben las rentas para jubilados del Senasir con pago retroactivo



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El gobierno del presidente Rodrigo Paz ha formalizado un incremento del 18,12% para las rentas de los jubilados del Servicio Nacional del Sistema de Reparto (Senasir). Mediante el Decreto Supremo 5561, se establece que este ajuste es de cumplimiento obligatorio para la gestión 2026, beneficiando a más de 68.000 rentistas que aportaron al sistema antes de las reformas de 1997.

Esta medida, analizada bajo la lupa de La Mesa de Análisis, no es una concesión gratuita, sino el reflejo de la cruda realidad económica. El porcentaje se basa estrictamente en la variación de la Unidad de Fomento de Vivienda (UFV) entre 2024 y 2025, lo que confirma que el costo de vida en el país ha sufrido un incremento significativo que el Ejecutivo intenta mitigar con este decreto.

El incremento se aplicará de forma inversamente proporcional, una estrategia técnica que busca favorecer a quienes perciben las rentas más bajas. De esta manera, el Gobierno intenta reducir la brecha de desigualdad dentro del sector pasivo, asegurando que el impacto del ajuste llegue con mayor fuerza a los sectores más vulnerables de la seguridad social.

Desde la otra acera, sectores críticos y analistas económicos advierten que este aumento, aunque necesario, pone una presión extrema sobre el Tesoro General de la Nación. Señalan que la indexación a la UFV es un arma de doble filo que evidencia una inflación subyacente que el discurso oficial intenta minimizar, pero que los jubilados sienten cada vez que compran víveres o pagan servicios.

La logística de pago ya está definida: los beneficiarios verán el incremento reflejado en sus boletas a partir de abril, cuando cobren la renta de marzo. Lo más relevante para el sector es el carácter retroactivo de la norma, que obliga al Estado a desembolsar en un solo pago los montos correspondientes a los meses de enero y febrero, inyectando liquidez inmediata al mercado.

En el contexto de la crisis de la menudencia, este flujo de efectivo es vital. Los jubilados, que suelen realizar transacciones menores en mercados populares, recibirán este dinero en un momento donde los billetes de baja denominación son objeto de desconfianza por el siniestro del Hércules, complicando sus compras diarias de alimentos y carburantes.

La transición administrativa hacia la Gestora Pública también juega un rol en este escenario. Aunque el Senasir es el ente encargado del sistema antiguo, la supervisión de los fondos de largo plazo garantiza que el presupuesto para estos 68.000 ciudadanos esté resguardado frente a las turbulencias financieras que atraviesa la banca estatal.

La publicación del decreto busca también neutralizar posibles movilizaciones del sector pasivo. Los jubilados del sistema de reparto representan un bloque con alta capacidad de presión social, y un incremento cercano al 20% actúa como un calmante político antes de que las protestas por el alza de precios escalen a niveles incontrolables.

Técnicamente, el ajuste es una actualización del poder adquisitivo perdido durante el último año. El desafío para el Senasir será procesar las planillas con exactitud para evitar errores en el cálculo del retroactivo, una tarea que en gestiones pasadas ha provocado largas filas y reclamos en las oficinas de atención al cliente de la Gestora.

Para cerrar, el incremento a los jubilados es la respuesta del régimen de Paz para evitar que el hambre y el descontento social desborden su gestión. El Dato de Cierre: El desembolso de los meses retroactivos de enero y febrero en la planilla de abril supondrá un movimiento económico de más de 120 millones de bolivianos adicionales circulando en las calles.


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