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No se asuste amable lector. No se trata de grandes obras de infraestructura, ni camineras, ni sorpresas de alto calibre. Ni tampoco que sigan alabando el "exitoso modelo cruceño" y vivas al "motor del desarrollo nacional". Ni millonarios préstamos. Ni viaductos inconclusos.
Nos preguntamos ¿Cuál sería el mejor regalo para Santa Cruz en sus 210 aniversario del poderoso grito y lucha por la independencia contra la corona española?
Se trata de valores, de pensamiento, de liderazgos. De ejercer influencias, y proyectar Santa Cruz hacia Bolivia y el mundo, pero en el ámbito de la acción política y ejercicio del poder.
En esa visión invitamos a escritores, politólogos e investigadores que nos ayuden a entender y a amar mejor a esta bendita tierra, de la que dijo el poeta Raúl Otero y el historiador Gabriel René Moreno: somos un río de pie y hermosos como la luna.
En cada aniversario del grito libertario de Santa Cruz no solo renace el tajibo, sino que se escuchan con mas fuerza los discursos de pertenencia y el orgullo de ser cruceño; pero hay que lanzarnos a conquistar el mundo, no solo con la soya, el ganado, el maíz; sino también con la cultura y el liderazgo político.
¿Cuáles serían los principales retos de la élite cruceña y de sus autoridades en el plano político y del debate de ideas?, fue la pregunta planteada a nuestros invitados. Ellos compartieron sus respuestas y conocimientos:
El escritor con varios premiso internacionales, Homero Carvalho, nos dice: “Santa Cruz no termina de convencerse de que puede liderar Bolivia. Creo que el tiempo de Santa Cruz está llegando, pero falta ver si existen líderes capaces de entenderlo. La élite cruceña maneja bien lo liberal, pero no comprende las contradicciones entre lo liberal y lo nacional popular. Liderar exige leer al país entero, no solo a la región. Hay que liderar el cambio sin odios ni rencores, y hacer de la unidad en la diversidad una fortaleza y no una debilidad. Santa Cruz de la Sierra es hoy la ciudad más boliviana de Bolivia, con casi la mitad de su población de origen aymara y quechua, además de guaraníes, chiquitanos, japoneses, menonitas y otros”.
El politólogo y docente de la UAGRM, Luis Andia, sintetiza que ese reto sería que el poder cruceño sea responsable construyendo un plan departamental y municipal de desarrollo integral.
Moisés Palachay Roa, politólogo y articulista, subraya: “En lo político tener una visión más nacional, dado que los otros departamentos esperan que Santa Cruz marque la ruta del camino a seguir y consolide su influencia su liderazgo a nivel nacional. Las ideas que se debería enmarcar en el mediano plazo es la profundización de las autonomías que es lo vigente en la CPE, en lo jurídico institucional, no tanto así el federalismo (es un proceso muy largo)”.
El ex rector de la UAGRM, ex ministro de Estado y abogado, Reymi Ferreira, remarca: “Creo que el principal desafío de las élites políticas es modernizarse. Mientras en lo económicos son relativamente modernos, en política tienen rasgos medievales, se cobijan en discursos chovinistas e incluso recurren a la religión como medio de legitimación política”.
El abogado y docente universitario, Daniel Valverde, lanza el gran reto: “El mejor regalo a Santa Cruz desde la perspectiva del liderazgo político sería promover desde Santa Cruz un pensamiento político democrático, moderno e integrador de todo el país, hasta consolidar a nuestra región como epicentro de un nuevo tiempo de desarrollo socio económica y convivencia política . Incluso las legítimas demandas regionales deben estar planteadas en esa escala”.
Precisamente la historia de Santa Cruz ha estado alimentada de hechos y argumentos que perfilaban a una Santa Cruz con presencia nacional y con fuertes liderazgos. Carvalho nos hace recuerdo de algunos hitos fundamentales para poder comprender y celebrar mejor los 210 años de independencia cruceña.
Ahí están los Igualitarios de Andrés Ibáñez en 1876, mucho antes que otros movimientos socialistas en el occidente; la Resolución Municipal 031/84 de Oscar Barbery convocando a elecciones; la Ley de Participación Popular liderada por cruceños; la Reforma Urbana de Luis Sandoval Morón que le dio dignidad a gente que no tenía ni un metro de tierra; la lucha contra las dictaduras y una tradición de pensamiento que va de la Sociedad Filética de 1851 a Gabriel René Moreno. El Memorándum de 1904 que no se pide otra cosa que la vinculación de Santa Cruz con el resto del país. Tenemos con qué debatir.
En ese breve recuento sobresale la provocación de un grupo de cruceños, liderado por el arquitecto Sergio Antelo, de plantear la construcción de la Nación Camba, como espacio ideológico y territorial para repensar una mejor Santa Cruz.
“Hay que liderar el cambio sin odios ni rencores, y hacer de la unidad en la diversidad una fortaleza y no una debilidad. Santa Cruz de la Sierra es hoy la ciudad más boliviana de Bolivia, con casi la mitad de su población de origen aymara y quechua, además de guaraníes, chiquitanos, japoneses, menonitas y otros”, precisa el autor de La república de los ríos.
Pero mientras en el comité pro Santa Cruz se sigan mirando el ombligo y buscando “enemigos” de Santa Cruz, o diputados borrachos en entrevistas periodísticas, o voceros desbocados, o haciendo tik tok de todo, sin profundizar el debate y los argumentos para encauzar el liderazgo político de esta tierra, seguiremos mirando para atrás.
“De nuestra Santa Cruz viene la luz….”, nos advirtió el poeta vallegrandino Neftali Moron de los Reyes, en su Antología poética, editada en 1980.