Martes 24 de febrero 2026

Gobernabilidad y credibilidad



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Nos aprestamos a concluir el ao 2023 y el prximo ao ser sin duda alguna, un ao de mayor espectculo, manipulacin y distraccin con nimo electoralista.

Desde la perspectiva de los ciudadanos debemos entender nuestra realidad con total honestidad, no solo personal sino global, para no boicotearnos a nosotros mismos. Tratar de ser analistas y no publicistas (cuyas opiniones son ms direccionadas a su favor, a sus intereses o rubro).

En ese marco, debemos comprender que vivimos en un mundo donde la tecnologa acelera los cambios y donde todos podemos ser completamente influenciados por algoritmos sumado a que la ansiedad social es impaciente, por lo tanto, siempre buscar que todo sea rpido y urgente, que todo pase de forma acelerada.

Ante esa realidad, lo importante es no perder el sentido comn para no ser utilizados y mal influenciados.

El inters ciudadano debiera estar orientado, ms que a la distraccin estrictamente poltica sino hacia la importancia que representa la movilidad social, esto es, los cambios que experimentan los miembros de una sociedad en su posicin en la estructura socioeconmica.

No distraernos tanto en el reality show poltico judicial y/o entretenimiento meditico sea formal o por las redes sociales sino exigir al poltico, verdaderos buenos resultados que incentiven una ptima movilidad social, para ello, es menester que prime dos mbitos fundamentales: educacin y valores ticos morales, pues sin ellos, todo apunta a un desastre de crisis sistmica, donde todo se compra con deuda y en trminos econmicos legales conlleva a que la deuda llega a valer ms que el activo y en consecuencia todo apunta a quiebra y remate.

En consecuencia, es vital que el ciudadano de manera individual con total sinceridad, piense y decida, en que sociedad realmente desea vivir pues est poniendo en juego su futuro y la de sus hijos y nietos.

Se debe exigir a las autoridades y a los polticos que cumplan la Constitucin, eviten ser hipcritas, protejan y conserven el medio ambiente (arts. 9 num. 6, 30-II num. 2, arts. 33, 34, 80, 108 num. 16, 189, 316 num. 6, 319, 342, 343, 402 y dems de la Constitucin boliviana) para que no lleguemos a tener serios problemas climatolgicos que perjudiquen el debido desarrollo.

Preguntarse, si se desea vivir en una sociedad donde cunda la violencia, la inseguridad tanto jurdica como personal, as como tambin una corrupcin generalizada y desvergonzada, mediante el cual, son las mafias las que imperan y socaban la institucionalidad (donde el mafioso contrata a polticos inescrupulosos y autoridades disolutas de diferentes rganos estatales, para que sean sus guardaespaldas), destruyendo la propiedad privada y las libertades individuales; o, si se desea una sociedad donde se incentive el ambiente productivo sin que exista discriminacin por la va de la competencia desleal, el delito (Ej.: lavado de dinero originado por corrupcin, narcotrfico, contrabando, etc.), el prebendarismo empresarial, el clientelismo, la mediocridad y el autoritarismo maquillado de democrtico (emergiendo dictamcratas) que son los que llevan a la catstrofe, es decir, a una sociedad corrupta, violenta y totalmente insegura, donde la gente sale de su pas para asegurarse por lo menos alimento barato, techo y vivir con cierta tranquilidad.

En ese sentido, las futuras crisis sern ms sociales que polticas (no dejarse mangonear con el cuento de izquierdas y derechas), por ende, se deber resaltar ms la credibilidad y la gobernabilidad tica, cuyo destino sea el desarrollo y la proteccin de las garantas, la propiedad privada, los derechos de las personas; y, que no ocurra de que el dinero que est afuera de su pas sea el suyo y que el dinero que est en su propio pas sea el de todos, en otras palabras, total confiscacin. Y donde tampoco el billete nacional deje de ser una moneda al dejar de ser una unidad de ahorro, unidad de cuenta (que las cosas dejen de valer en la moneda de su pas) y pierda su facultad de transaccin (donde no se sepa realmente su real valor dada las constante fluctuaciones de inflacin).

Con todo ello, el reto es no dejarse manipular con la distraccin y el negocio de las encuestas, que alejan lo realmente importante (el sano desarrollo de la movilidad social); y, en consecuencia, se debe medir las promesas electoralistas en funcin a tener una verdadera credibilidad y gobernabilidad.

Entindase, sin credibilidad no hay un verdadero futuro halagador. Y gobernabilidad involucra no solo ganar elecciones sino principalmente tener apoyo social con un proyecto con visin de futuro que coincida con el anhelo de todos, no la de un partido o la de gente vivilla prebendaria.

Entonces, seamos conscientes que las encuestas no pueden determinar nuestras vidas, mxime si ellas no representan a la totalidad de la poblacin, pues segn los entendidos oscilan tan solo en un 5% de las personas de un pas.

Probablemente muchos se preguntarn, cmo se logra la credibilidad?, pues no hay frmula mgica sino siendo autnticamente ticos y objetivos, esto implica, por ejemplo, que, si un pas tiene serios problemas de dficit fiscal, carencia de dlares y de slidas reservas internacionales, es pues simple lgica comn, que deba, entre otras cosas, reducir el dficit fiscal reduciendo el gasto pblico, achicando el tamao del Estado, corregir los precios relativos, promoviendo meritocracia, generando certidumbre jurdica, seguridad tanto jurdica y fsica, promoviendo el desarrollo interno, incentivando el ambiente productivo, las exportaciones, la inversin productiva, la industria del conocimiento, la tecnologa en todos los mbitos, bajar los costos tanto de legalidad como los impuestos, donde todos tributen, luchar genuinamente contra la informalidad, etc.; y, construyendo la credibilidad con un equipo que vaya en esa misma hoja de ruta.

Si todo ello, lo vemos como algo alegrico pues con mayor razn debemos preocuparnos por un proyecto de futuro (nosotros estamos, tan solo de paso, por ende, debemos pensar necesariamente, en las subsiguientes generaciones), no que nos vendan proyecto de pas y menos an proyecto de poder, donde solo se busca empernarse en la funcin de gobierno por impunidad y por el engao de las riquezas temporales.

La gente no debiera dejarse apantallar ni andar chiflados por el nmero de seguidores, que tal o cual persona tiene, para inflar el ego y considerarse que con ello son grandes influencers que cambiarn la vida de los dems. Muchos de ellos, tan solo desean vender a los que ingenuamente eso creen.

Es decir, no ser simples repetidores sin pensar ni moverse por la simple apariencia o simples imitadores de modas o tendencias forneas. Es menester que mientras vivamos lejos de fanatismos, dogmatismo, fundamentalismos, lejos de las zonas de conflictos de bandos geopolticos, de problemas tnicos y climatolgicos serios, las personas deben precautelar y defender todo aquello y prepararse, pero no en base al miedo y la incertidumbre que paraliza, por cuanto, eso es peor que lo malo, sino siendo realistas, honestos y proactivos, que entiendan que lo mejor nunca es fcil ni rpido, sin caer con ello en el pesimismo (pues ninguna raz ha llegado al infierno) y darnos efectivamente, cuenta de que haciendo, lo mismo de siempre, jams se tendrn resultados diferentes.